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La pandemia lleva a las empresas a incluir en sus cuentas el término 'ebitdac' para intentar medir el impacto del coronavirus

Una empleada de la Apple Store de Zurich (Suiza) mide la temperatura de una clienta
Reuters
  • La compañía alemana Schenck Process y la estadounidense Aztec Group han recurrido a un nuevo indicador financiero, el Ebitdac, para intentar medir el impacto del coronavirus en su beneficio, según Financial Times.
  • El acrónimo ebitdac corresponde a earnings before interest, taxes, depreciation, amortization and coronavirus, que en castellano se traduce por beneficios antes de intereses, impuestos, depreciaciones, amortizaciones y coronavirus.
  • Los expertos financieros dudan del valor de este indicador y advierten de que algunas empresas pueden utilizarlo para saltarse las restricciones sobre la financiación que pueden solicitar a la banca.
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Los resultados correspondientes al primer trimestre que están presentando las empresas de todo el mundo tienen algo en común en casi todos los casos: sus cuentas trimestrales reflejan el impacto del coronavirus en sus ingresos, su beneficio y sus previsiones y, en la mayoría de los casos, incluyen también provisiones de fondos para hacer frente a los efectos de la pandemia durante el resto del año.

Sin embargo, hay empresas que no se han resignado a que sus resultados se conviertan en un maremágnum de números rojos y ha apostado por una polémica innovación para mostrar al menos un dato positivo en sus cuentas. De este modo, 2 empresas, la alemana Schenck Process y la estadounidense Aztec Group, han recurrido a un nuevo indicador financiero, el ebitdac, para intentar medir el impacto del coronavirus en su beneficio, según recoge Financial Times.

Pero, ¿qué quiere decir exactamente ebitdac? 

Este acrónimo corresponde a earnings before interest, taxes, depreciation, amortization and coronavirus, que en castellano se traduce por beneficios antes de intereses, impuestos, depreciaciones, amortizaciones y coronavirus. Es decir, un cálculo en el que se contrasta la situación real de la empresa con sus propias previsiones de cómo habría sido su rendimiento si nunca hubiese sucedido la pandemia y el consiguiente confinamiento.

En el caso del grupo industrial Schenck Process, Financial Times destaca que añadió 5,4 millones de euros a los ingresos que percibió en el primer trimestre, asegurando que esa hubiese sido su facturación si no se hubiesen aprobado medidas de confinamiento y paralización de la actividad económica que se decretaron en Alemania y en sus principales mercados.

De este modo, Schenck ha podido incluir en sus resultados esa cantidad, aunque no aclara cómo la ha calculado. El diario financiero británico destaca que esos 5,4 millones de euros son la diferencia que permite que su beneficio operativo aumente cerca de 20% respecto al primer trimestre de 2019, en lugar de reflejar el retroceso de un 16% que se extrae de sus resultados.

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Mientras, la fabricante de productos de construcción estadounidense The Azek Company, ha optado por un método diferente, recaudando 325 millones de dólares (unos 300 millones de euros) en bonos basura tras incluir en su folleto un indicador que le permitiría agregar los ingresos perdidos por la pandemia en el futuro, algo nunca visto en el mercado de deuda corporativa, según ha asegurado a FT el centro de investigación Covenant Review.

Para los analistas, este nuevo indicador parte de un cálculo dudoso y advierten de que algunas empresas pueden utilizarlo para saltarse las restricciones sobre la financiación que pueden solicitar a la banca, que habitualmente se mide por el ebitda. Para Sabrina Fox, asesora ejecutiva de la European Leveraged Finance Association, el ebitdac es "literalmente, una ficción" basada en ingresos que no volverán, como recoge Financial Times.

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Otros, como Nick Kordowski, responsable de investigación no financiera de renta fija de Aberdeen Standard Investments, dudan del cálculo en el que se basa el ebitdac. Por ello, el experto se pregunta "¿cómo pueden cuantificar si una pérdida en los ingresos se debe únicamente al coronavirus y no a pérdidas atribuibles a sus competidores o a razones regulatorias?". 

Más allá de la polémica, hay que destacar que ya había en el mercado un indicador llamado ebitdac. Sin embargo, se trata de un término que venía siendo utilizado desde hace años por aseguradoras como las estadounidenses Arthur Gallagher & Co. o Brown and Brown Insurance, aunque en este caso la C de ebitdac no se refiere al coronavirus, sino al cambio en la adquisición estimada de superávits pagaderos, como se refleja en sus resultados de años anteriores.

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