Los mapas de mutaciones tienen la clave para controlar la pandemia del coronavirus

Un ciudadano británico con pantalla protectora
Reuters
  • Científicos de todo el mundo investigan las mutaciones del coronavirus que acaban creando mapas genéticos. 
  • Estos mapas permiten trazar la movilidad del virus y podrían contener la clave para controlar la pandemia. 
  • Gracias a estos datos se puede identificar de dónde proviene un brote e incluso podrían ayudar a probar vacunas y fármacos. 
  • Nexstrain es el proyecto más avanzado: un árbol filogenético del virus que ha construido gracias a la base de datos abierta GISAID. 
  • Una de las grandes líneas de investigación de estos científicos es identificar el momento en el que se originó la pandemia y el equipo de Nexstrain asegura que los datos apuntan a finales del mes de noviembre. 
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Científicos de todo el mundo investigan las mutaciones del coronavirus que quedan recogidas en un mapa genómico que podría tener la clave para controlar la pandemia. 

Los equipos crean árboles filogenéticos a partir de las mutaciones que ha sufrido el virus y que permiten trazar su movilidad desde el primer brote en Wuhan. 

Estos mapas se están creando gracias a la colaboración entre todos los equipos internacionales y el proyecto más avanzado es la plataforma Nextstrain, que recopila todos los datos disponibles de la base de datos abierta GISAID. 

El mapa de las mutaciones sirve para entender las próximas olas del virus y puede ayudar a probar de una vacuna o un fármaco cuando se desarrollen para detectar si el virus opone resistencia, según explica el Financial Times. 

También permite conocer qué tipo de intervenciones son las que están ayudando a contener el virus y cuáles no están funcionandosegún explica Science News.

Un virus se replica a mucha velocidad, lo que da lugar a mutaciones que, aunque hasta ahora ninguna ha cambiado la virulencia o el comportamiento del virus, sí que sirven para localizar cómo se ha propagado la epidemia. 

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La búsqueda del origen del brote son clave en estas investigaciones 

Los científicos usan la evolución del genoma del virus, que estiman sufre 2,5 mutaciones de media al mes, como un reloj, explica el Financial Times. Las diferencias genéticas entre las diferentes muestras de Sars-CoV-2 permiten estimar cuándo ocurrieron e identificar por qué punto geográfico ha comenzado un determinado brote

Por ejemplo, las bases de datos genómicos del coronavirus han sido clave en la detección de la propagación en Seattle. El Seattle Flu Study fue el primero en detectar un caso de coronavirus en un adolescente en la ciudad de Estados Unidos y compartieron la secuencia en GISAID. 

Poco después, los investigadores de Nextstrain, encontraron que esa cepa en particular era la descendiente directa del virus que infectó a un paciente no relacionado también de la zona de Seattle. Esa conexión reveló que el virus había estado propagándose por la ciudad un mes antes de lo que se creía. 

Una de las principales líneas de investigación de los científicos que trabajan con árboles filogenéticos es identificar el momento preciso en el que se inició el primer brote. 

La científica Emma Hodcroft, genetista de la Universidad de Basilea y parte del proyecto Nexstrain asegura al Financial Times que los datos apuntan a que el brote no comenzó antes de finales de noviembre y señala que Europa y América del Norte no tuvieron casos antes de mediados de enero. 

Recientemente, la investigación de un genetista británico de la Universidad de Cambridge realizada a partir de un árbol filogenético aventuró que la pandemia podría haber comenzado incluso antes, en septiembre, pero advertía de que sus datos no eran concluyentes. 

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La precisión del método depende la cantidad de muestras analizadas 

La precisión de estos mapas depende de la cantidad y la diversidad de las muestras, que será lo que haga que los resultados sean lo más representativos posible. 

Islandia, por ejemplo, es uno de los países que más análisis de este tipo ha realizado y permite detectar las diferencias genómicas entre el coronavirus de varios pacientes debido a que la importación en el país se produjo por la vuelta de viajeros de distintos puntos del mundo. 

Expertos consultados por el South China Morning Post señalan que la precisión del método también depende de la velocidad de mutación.  En un brote de un virus desconocido, el virus podría sufrir mutaciones impredecibles, explican, así que siempre hay un margen de error. 

"Este trabajo puede proporcionar algunas pistas importantes para futuras investigaciones, pero las conclusiones deben ser tratadas con cautela", concluye. 

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