Las autoridades europeas deberían tener en cuenta que los patinetes compartidos sustituyen a caminar y al transporte público, por lo que se emite más CO2 a la atmósfera, según un nuevo estudio

Patinetes Roma
REUTERS/Guglielmo Mangiapane
  • Las empresas de patinetes eléctricos compartidos llevan años insistiendo en que están ayudando a disminuir el uso del vehículo privado.
  • Pero un nuevo estudio realizado en Viena apunta en sentido contrario: la mayoría de sus usuarios habrían realizado esos trayectos en transporte público o caminando, lo que lleva a más emisiones de CO2.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

Durante años, las empresas de patinetes eléctricos compartidos han defendido que contribuían a crear ciudades más limpias, con menos tráfico y, en definitiva, lugares en los que es más apetecible vivir. 

Según sus afirmaciones en sus ruedas de prensa, las autoridades debían impulsar a estas compañías por el cambio que propiciaban.

En una de estas presentaciones, a la que asistió este medio, la ahora ex directora general de los patinetes compartidos Circ (ahora, propiedad de Bird), Diana Morato, explicó cómo las ciudades podrían disfrutar de cielos más azules y calles más tranquilas si los ciudadanos dejaban sus coches en casa y optaban por vehículos eléctricos de movilidad compartida para sus desplazamientos.

Pero, ¿qué tipo de trayectos solían realizar los usuarios de los patinetes eléctricos compartidos antes de empezar a utilizarlos? ¿Verdaderamente dejaban el coche en casa para viajar en los dispositivos de Lime, Bird, y tantas otras empresas? Y, si no lo hacían ya... ¿lo harían alguna vez?

A esa pregunta ha sido difícil responder durante unos años: los patinetes eran tan recientes que se había analizado muy poco su uso y a sus usuarios, y también era complicado hacer predicciones sobre hasta dónde podrían llegar una vez implantados más sólidamente, cuando la población se hubiese habituado a ellos.

Ahora, un nuevo estudio ha concluido que los viajes en patinetes eléctricos sobre todo sustituyen a trayectos que se habrían realizado en transporte público o caminando.

El informe ha sido publicado en Science Direct y aparecerá en el Journal of Transport Geography de diciembre. Lo firman Barbara Laa y Ulrich Leth, del Centro de Investigación de Planificación de Transporte e Ingeniería del Tráfico de Viena, Austria.

Por eso, sus autores animan a las autoridades europeas a que consideren sus datos cuando elaboren políticas públicas ligadas a estos vehículos, tanto compartidos como privados, así como las instituciones de todo el mundo.

"Esto [los resultados del estudio] pone en perspectiva las promesas de sostenibilidad de las empresas de patinetes, que promueven sus sistemas bajo el argumento de que sustituyen el uso insostenible de coches privados con trayectos con patinetes eléctricos", desarrolla.

"En lugar de trayectos en coche, sobre todo sustituyen a trayectos caminando, lo que lleva a más emisiones de CO2 y a más efectos negativos en el medio ambiente, sobre todo a través de la producción, pero también de la carga, recogida y distribución de patinetes eléctricos compartidos", advierte. 

La millonaria ronda de financiación cerrada por las motos eléctricas de Bipi es el último ejemplo del enorme interés que despiertan las empresas de movilidad con modelos de suscripción

Quienes usan estos patinetes son sobre todo hombres jóvenes y de mediana edad, con educación superior, ha encontrado también la investigación.

Otros estudios también señalan que los patinetes pueden acabar aumentando las emisiones de CO2

Este estudio se suma a otros (pocos) estudios sobre el tema, que han obtenido las mismas conclusiones: uno del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), otro del Ayuntamiento de Portland, en Oregon (Estados Unidos), u otro de la Agencia Danesa del Transporte y la Seguridad Vial.

Cuando este medio ha preguntado a las diferentes compañías de patinetes eléctricos compartidos, ninguna ha aportado estudios independientes que apunten a que los patinetes consiguen un menor uso del coche, ni tampoco que lo conseguirán en el futuro.

Las empresas de patinetes llevan meses alardeando de que están ayudando a reducir el uso del vehículo privado, pero ninguna se basa en estudios rigurosos 

El estudio danés también destacaba, como el vienés, que aunque los patinetes eléctricos, como el resto de vehículos eléctricos, en principio se consideran "emisiones cero" y que no emiten contaminación al ambiente en el que se usan, realmente esto no significa que no tengan huella de carbono. 

En ese sentido, otra investigación de la Agencia Medioambiental Alemana ha señalado que los patinetes pueden acabar aumentando las emisiones a largo plazo, aunque en general sean más respetuosos con el medio ambiente que los coches y las motos, pero menos que caminar y que la bicicleta.

Uno más de la Universidad Estatal de Carolina del Norte apuntó también hace meses que transportarse en patinete produce más gases de efecto invernadero por kilómetro que ir en autobús, bicicleta, moto o a pie.

La conclusión se explica porque, aunque estos vehículos en sí no son especialmente contaminantes, sí lo es la suma de su fabricación junto con los esfuerzos de las compañías por redistribuir los patinetes por la ciudad y cargarlos, según dicho paper.

LEER TAMBIÉN: Estas son las medidas en materia de movilidad que todas las ciudades deberían tomar urgentemente para afrontar la pandemia

LEER TAMBIÉN: Estos 6 jóvenes españoles han dejado el gigante europeo del patinete Voi para crear su propia startup de motos eléctricas que en sus primeros meses ya ha levantado 900.000 euros

LEER TAMBIÉN: Iomob, la startup española que integra todos los transportes de una ciudad en una misma app, triplica sus clientes durante la pandemia

VER AHORA: Clubhouse desata la guerra de los audios: todas las claves de la exclusiva aplicación que te permite conversar con famosos y expertos