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La película 'Joker' establece una peligrosa e incorrecta conexión entre las enfermedades mentales y violencia

Joaquin Phoenix protagoniza Arthur Fleck, que se convierte en el super villano Joker.
Joaquin Phoenix protagoniza Arthur Fleck, que se convierte en el super villano Joker. Niko Tavernise/Warner Bros
  • ADVERTENCIA: A continuación hay muchos spoilers sobre la película Joker de Todd Phillips.
  • La película de DC Comics, que ya está en cines, atribuye la legendaria crueldad del supervillano a su enfermedad mental.
  • Sugiere que las personas con enfermedades mentales son intrínsecamente violentas, especialmente sin el tratamiento adecuado.
  • "¿Qué obtienes cuando cruzas a un enfermo mental solitario con una sociedad que lo abandona y lo trata como basura?", dice Joker justo antes de disparar en directo a la cara de su héroe televisivo de la infancia.
  • Establecer esta conexión agrava los estereotipos sobre las personas con enfermedades mentales.
  • La película también juega directamente la legislación del control de armas, y quienes a menudo culpan a las enfermedades mentales cuando hay violencia armada.
  • En realidad, las personas con enfermedades mentales tienen muchas más probabilidades de hacerse daño a sí mismas —o de ser víctimas de la violencia— que de hacer daño a otras personas.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

Joker de Todd Phillips, que ya está en los cines, ha suscitado fuertes reacciones a su violencia y ambigüedad moral.

La nueva película cuenta la historia de origen del infame enemigo de Batman. Su protagonista es Joaquin Phoenix como Arthur Fleck, un marginado solitario y nahilista que ve el mundo cruel e injusto.

A algunos les preocupa que Joker glorifique la venganza y pueda inspirar a hombres desmoralizados a imitar las acciones del villano. Los responsables de la policía han expresado su preocupación por los tiroteos en los cines.

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Estas preocupaciones parecen ciertamente válidas.

Joker parece reflejar intencionadamente los temores de la sociedad relacionados con el aumento de los peligrosos incels —que es el término que utilizan los que sufren "celibato involuntario" y que odian, culpan y castigan a las mujeres por ello— y la violencia pública injustificada

Pero en lugar de reflejar las motivaciones aparentes de asesinos reales como Elliot Rodger, Alek Minassian y Dylann Roof, que afirman haber actuado por rechazo, autodesprecio y fanatismo, la película hace algo más preocupante. Hace responsable de la crueldad del supervillano a su enfermedad mental.

Esta es tu última oportunidad para volver atrás antes de llenarte de "SPOILERS".

Arthur Fleck es pintado como un marginado solitario que lucha contra los pensamientos depresivos.
Arthur Fleck es pintado como un marginado solitario que lucha contra los pensamientos depresivos. Courtesy of Warner Bros. Pictures

En la película nunca se diagnostica a Fleck ni aclara qué "condición/enfermedad" tiene, pero sí hace referencia explícita a sus vivencias con la enfermedad mental que padece en numerosas ocasiones.

Lo presenta como alguien que asiste a las sesiones de terapia requeridas con un trabajador social, e incluso que antes estaba "encerrado en el hospital". También especifica que toma 7 medicamentos diferentes: "Seguramente deben estar haciendo algo", le dice su asistente social.

"La peor parte de tener una enfermedad mental es que la gente espera que te comportes como si NO la tuvieras", escribe Fleck en su diario, reemplazando la "O" por una cara sonriente.

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La película condena la falta de recursos de la sociedad en favor de las personas con enfermedades mentales, pero los convierte en responsables.

El diario de Fleck incluye chistes, pensamientos, fotos de mujeres desnudas y garabatos inquietantes.
El diario de Fleck incluye chistes, pensamientos, fotos de mujeres desnudas y garabatos inquietantes. Warner Bros/YouTube

Warner Bros/YouTube

Joker trata de señalar a los espectadores que se preocupa profundamente por la salud mental de Fleck y que simpatiza con su difícil situación. Su salud mental empieza a decaer después de que Gotham reduzca los fondos y ayudas destinadas a los servicios sociales, obligándolo a abandonar sus sesiones de terapia y haciendo que sus medicamentos sean inaccesibles.

"La película es una crítica sobre cómo la sociedad no hace lo suficiente para ayudar a las personas que sufren de enfermedades mentales", escribió Jason Guerrasio, de Business Insider, en su reseña.

Pero para una película que hace mucho ruido sobre los tratamientos y situación de las personas con enfermedades mentales, nos da muchas razones para que al final nos resulten desagradables y desconfiemos de ellas.

Su enfermedad o "condición"

La película explica los característicos ataques de risa del Joker como el síntoma de una enfermedad.
La película explica los característicos ataques de risa del Joker como el síntoma de una enfermedad. Niko Tavernise/Warner Bros

Cada aspecto de la enfermedad de Fleck es estigmatizado, codificado como una razón para sospechar de él, y utilizado como pretexto para su caída en la violencia.

La película explica incluso las risas características de Joker, históricamente vistas como un símbolo de su diablura, de la alegría que siente por la crueldad, como el síntoma de una enfermedad. En este caso, es una respuesta incontrolable al estrés, similar al síndrome de Tourette.

En vez de defender la necesidad de dotar de más recursos a los enfermos mentales para su tratamiento, Joker nos guía claramente para que tengamos cuidado con las personas que presentan algún tipo de síntoma relacionado con alguna enfermedad mental.

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'Joker' hace conexiones explícitas entre su enfermedad mental y sus actos de violencia.

Heath Ledger ganó un Oscar por su papel en "El Caballero Oscuro".
Heath Ledger ganó un Oscar por su papel en "El Caballero Oscuro". Warner Bros

Por supuesto, siempre ha habido una especie de encanto desquiciado en el Joker. Incluso la actuación de Heath Ledger, ganadora del Oscar, como villano, fue criticada por "exacerbar los estereotipos sobre la salud mental".

Pero esta vaga caracterización ha funcionado en el pasado porque la conexión nunca ha sido explícita. El Caballero Oscuro tuvo la intención de confundir la historia de Joker, haciendo que el villano de Ledger contara múltiples historias diferentes sobre cómo se hizo las cicatrices en su cara. Era más sociópata que cualquier otra cosa; y causó el caos por ello.

La transformación del Joker

Arthur Fleck se transforma lentamente en el Joker.
Arthur Fleck se transforma lentamente en el Joker. Niko Tavernise/Warner Bros

El Joker de Phoenix, por el contrario, tiene desencadenantes muy específicos para su violencia.

Comete su primera serie de asesinatos porque tres hombres de Wall Street se ofenden con su risa. Se inclina aún más hacia la violencia cuando deja de tomar sus medicamentos, afirmando que se siente mucho mejor sin ellos, poco antes de embarcarse en una ola de asesinatos.

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Sobre todo, nombra su enfermedad mental como una motivación específica para la violencia en el clímax de su monólogo —que suena como la declaración de tesis de la película.

"¿Qué obtienes cuando cruzas a un enfermo mental solitario con una sociedad que lo abandona y lo trata como basura?" dice el Joker justo antes de disparar en la cara y en directo a su héroe de la infancia.

Dibujar esta conexión beneficia directamente a los legisladores que están en contra del control de armas.

Un monumento en Dayton, Ohio (Estados Unidos), después del tiroteo masivo de agosto.
Un monumento en Dayton, Ohio (Estados Unidos), después del tiroteo masivo de agosto. Photo by Jeremy Hogan/SOPA Images/LightRocket via Getty Images

Casi uno de cada cinco adultos estadounidenses vive con alguna forma de enfermedad mental, según el Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos. Sin embargo, persiste el mito de que las personas con enfermedades mentales deben ser temidas o evitadas.

El Joker no sólo juega con este estereotipo, sino que también influye directamente en legisladores que se postulan a favor de las armas, que tan a menudo culpan a las enfermedades mentales cuando se produce la violencia armada.

Parece que muchos políticos, la mayoría de los cuales cuentan con el apoyo financiero de la National Rifle Association, ven la enfermedad mental como un chivo expiatorio fácil para la crisis de la violencia armada de Estados Unidos. Después de los tiroteos masivos, la narración se dirige a menudo hacia la reforma de la salud mental —que, para ser claros, necesitamos— como un medio para distraer de la solución más obvia del control de armas.

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El presidente de EEUU, Donald Trump, por ejemplo, ha responsabilizado con frecuencia al "a las enfermedades mentales" como las culpables de los tiroteos masivos e incluso ha sugerido el "confinamiento involuntario" de las enfermedades mentales. 

"Debemos reformar nuestras leyes para identificar mejor a los individuos con trastornos mentales que puedan cometer actos de violencia y asegurarnos de que esas personas, no sólo reciban tratamiento, sino que, cuando sea necesario, sean internadas de manera involuntaria", dijo Trump recientemente después de dos tiroteos en El Paso (Texas) y Dayton (Ohio), Estados Unidos, agregando que "la enfermedad mental y el odio aprietan el gatillo".

Piensa en cómo el Joker alimenta este punto de discusión: Fleck sólo comienza a cometer actos de violencia cuando su amigo le da un arma. Pero cada uno de sus asesinatos va precedido de una mención explícita de su enfermedad mental o, en el caso de su risa, de un síntoma visible de la misma.

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Las personas con enfermedades mentales tienen muchas más probabilidades de hacerse daño a sí mismas —o de ser víctimas de la violencia— que de hacer daño a otras personas.

En la vida real, las personas con enfermedades mentales son mucho más propensas a lastimarse a sí mismas que otras.
En la vida real, las personas con enfermedades mentales son mucho más propensas a lastimarse a sí mismas que otras. Niko Tavernise/Warner Bros

Según Time to Change, una organización con sede en el Reino Unido que lucha contra la discriminación en materia de salud mental, "más de un tercio de la población cree que las personas con un problema de salud mental pueden ser violentas".

En realidad, no hay evidencia científica o factual que sugiera una conexión entre la enfermedad mental y la violencia.

Los tiroteos masivos, por ejemplo, rara vez son cometidos por personas con problemas de salud mental. Y múltiples estudios han encontrado que menos del 1% de los homicidios anuales con armas de fuego son cometidos por personas con problemas de salud mental.

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Un estudio sueco publicado en 2006 encontró que sólo entre el 3% y el 5% de los crímenes violentos son cometidos por alguien con una enfermedad mental —y un estudio sueco publicado en 2018 encontró que las personas con enfermedades mentales tienen casi 5 veces más probabilidades de ser asesinadas.

Y lo que es más importante, como señaló Time a principios de este año, "las personas con enfermedades mentales tienen muchas más probabilidades de hacerse daño a sí mismas que a los demás". Dos tercios de las muertes por armas en este país son suicidios, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EEUU".

Traducción e inspiración del clímax final del Joker

Robert De Niro interpreta a Murray Franklin, presentador de un programa de entrevistas nocturno, en "Joker".
Robert De Niro interpreta a Murray Franklin, presentador de un programa de entrevistas nocturno, en "Joker". Niko Tavernis/Warner Bros

Curiosamente, el acto de violencia culminante en Joker parece sacado de un incidente de la vida real, pero al revés. Cuando el Joker graba un programa de entrevistas nocturno en la televisión en vivo, me viene a la mente la historia de Christine Chubbuck.

Chubbuck, una periodista de Florida, EEUU, se disparó durante una transmisión en vivo en 1974. Su historia ha vuelto a entrar recientemente en el mundo del cine con múltiples películas realizadas en 2016 sobre su vida y su legado.

"Estaba terriblemente deprimida, terriblemente deprimida", dijo su madre a los periodistas en ese momento. "Sin amigos cercanos, sin apegos sentimentales ni perspectivas de ningún tipo.... No se relacionaba con la gente... Ella sentía que si alguien se esfuerza lo máximo, si se ha preparado, si ha trabajado duro, y ha extendido la mano a la gente y nadie le ha ayudado o se ha interesado por ella, el problema está en uno mismo.

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Hay claros paralelismos entre la caracterización de Chubbuck y la historia del nuevo origen del Joker. Sólo que en la versión auténtica, la persona que luchó contra la depresión se suicidó, no murieron otras personas.

Joker pinta las acciones violentas del villano como inevitables debido a su depresión y psicosis. Esto sólo sirve para estigmatizar aún más la enfermedad mental, pintando su propia existencia como intrínsecamente peligrosa, y desviando la atención de los verdaderos presagios de la violencia.

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