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Qué reclama exactamente el sector petrolero al anteproyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Ecológica

Teresa Ribera, ministra de Transición Ecológica
Twitter / @Congreso_Es
  • Las principales compañías del sector petrolero critican la prohibición de matricular coches con motores de combustión e híbridos a partir de 2040.
  • Los portavoces de las principales empresas advierten sobre la incertidumbre y pérdida de competitividad que podría generar en el sector automovilístico.
  • La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, defiende que el anteproyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética no es un texto definitivo y avanza que valora mantener los incentivos a los combustibles fósiles en sectores más vulnerables como el agroganadero, el transporte pesado o marítimo.

Las petroleras llaman a capítulo al Ministerio para la Transición Ecológica y se posicionan frente al anteproyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Ecológica. La intención del Gobierno de prohibir la venta de coches híbridos, diésel y gasolina a partir de 2040 parece que no ha tenido buena acogida en el sector petrolero que reclama una conversación entre todos los actores implicados.

Las principales compañías del sector critican la prohibición de matricular coches con motores de combustión e híbridos a partir de 2040 y advierten sobre la incertidumbre y pérdida de competitividad que podría generar en la industria. Una conversación que ha tenido lugar en el marco del 25 aniversario de la Asociación Española de Productores Petrolíferos (AOP).

"Un golpe a la línea de flotación de la economía española"

El presidente de la Asociación Española de Operadores Petrolíferos, Luis Aires, ha sido el primero en poner sobre la mesa que prohibir la venta de vehículos híbridos, diésel y gasolina en 2040 “no es una medida sensata”. El ejecutivo argumenta que podría desincentivar la inversión en el sector y poner en riesgo su competitividad en el  futuro. Pero no sólo eso, Aires apunta que la medida anunciada afecta a la libertad de consumo de los ciudadanos, vulnera el principio de neutralidad tecnológica, tendrá un impacto negativo en las ventas, incrementará la antigüedad del parque móvil y redundará en un incremento de las emisiones.

Aires recuerda que tal decisión podría crear una incertidumbre innecesaria y que socava los principios de libertad de las empresas y de los consumidores. Así es que el presidente de AOP propone incentivar la inversión en nuevas tecnologías y que se permita que compitan entre sí.

La visión parece consensuada en el sector. En su intervención, el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, apela a la humildad del regulador para “escuchar a la sociedad y a la industria” y resalta que el anteproyecto de Ley del Cambio Climático supone un “golpe a la línea de flotación de la economía española”.

En la misma línea apunta el consejero delegado de Cepsa, Pedro Miró, que no deja tampoco escapar la oportunidad para apremiar a la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, a crear “medidas eficientes y no efectistas”. Miró destaca el papel que juegan las energéticas en la generación de empleo y lo ejemplificó con los polos productivos de Tarragona o Campo de Gibraltar.

Para el ejecutivo de Cepsa el futuro del sector pasa por su capacidad de innovación, de manejar el hidrógeno, de secuestrar CO2 y por un entorno regulado. “Somos el mejor candidato para satisfacer las necesidades del sector”, señala Miró. 

Ribera no descarta mantener los incentivos en sectores más vulnerables

En su intervención durante el acto organizado por AOP, la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha apuntado que el anteproyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética no es un texto definitivo y, en declaraciones a la prensa, matiza que valora mantener los incentivos a los combustibles fósiles en sectores más vulnerables como el agroganadero, el transporte pesado o marítimo: “No es descartable que tengamos que mantener ciertos apoyos y nos obligue a repensar limitar las subvenciones a los combustibles fósiles, teniendo presente ese componente social durante la transición", dijo.

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Ribera cree que una de las principales cuestiones pasa por decidir qué papel jugará el sector petrolero en esa transición hacia la descarbonización: “es una actor fundamental en el proceso de cambio. La descarbonización de la economía es imposible si no hay un proceso de transformación del propio sector”.

De esta forma, invitó a construir esa estrategia de forma coordinada con los actores de la industria petrolera “para alcanzar cero emisiones de CO2 a mitad de siglo”  en línea con los objetivos marcados por la Unión Europea.

El círculo perverso del carbón y los coches eléctricos

El debate gira en torno al parque automovilístico proyectado en el horizonte de 2040. El presidente de AOP, Aires, señala que “el 60% del parque de vehículos actual tiene más de diez años, sin embargo, los nuevos vehículos diésel emiten menos CO2 que los de hace diez años”. Y con ello plantea la controversia: "Ante esta incertidumbre, es probable que se retrase la compra de vehículos”, concluye Aires, lo que llevaría a un aumento de los gases de efecto invernadero por el envejecimiento del parque de vehículos.

Además, el ejecutivo añade que el vehículo eléctrico "solo se lo pueden permitir las familias acomodadas mientras, la clase trabajadora solo tiene acceso al vehículo diésel".

Imaz encaja su discurso en línea con el de Aires y recuerda en que el parque de vehículos español es antiguo, con una vida media de 12,2 años. “Ante la incertidumbre, los ciudadanos no cambian su vehículos y se sigue emitiendo más CO2. Es un círculo perverso. El coche eléctrico exige subvenciones muy fuertes, debemos pensar en la componente social”. 

El ejecutivo recalca los esfuerzos que ha hecho el sector para reducir las emisiones de CO2 y partículas contaminantes con el desarrollo e inversión en nuevas tecnologías. En este sentido, Imaz propone buscar una senda más eficiente para reducir los gases contaminantes, introduciendo el coche híbrido a la par con el coche eléctrico y cambiando la producción de electricidad basada en carbón por gas, “avancemos en esa dirección”. 

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El consejero delegado de SARAS, Dario Scaffardi, señala que no tiene sentido tener un parque compuesto solo por coches eléctricos si la mayor parte de la electricidad que consumen se produce con carbón.

Una postura que apoya el director general de Galp, Joao Diogo Marques, con los siguientes datos: la sustitución de los coches diésel por vehículos eléctricos sólo reduciría un 3,5% las emisiones de CO2, mientras que eliminar la producción energética a partir de carbón implicaría reducir las emisiones de carbono un 15%.  

Para resaltar los esfuerzos que ha hecho el sector petrolero, Aires, ha explicado cómo, en plena crisis económica, entre 2008 y 2012 se invirtieron 8.000 millones de euros en refinerías para reducir sus emisiones. “Algunas de las mejores refinerías de Europa están en nuestro país”, asegura el  que también es presidente de BP España.

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