Pasar al contenido principal

El coronavirus puede dejar graves secuelas en los pacientes más críticos que logran vencer al virus

Médico le da la mano a un paciente con COVID-19.
REUTERS/Gonzalo Fuentes
  • La enfermedad de COVID-19 generada por el nuevo coronavirus puede dejar secuelas en los pacientes críticos que han superado el virus.
  • Entre los problemas de salud más graves que podrían darse en los casos recuperados está la fibrosis pulmonar, que pude conllevar problemas en el desarrollo normal de los pulmones. 
  • Los pacientes que han pasado largas temporadas en cuidados intensivos pueden padecer síndrome post-UCi que supone secuelas físicas, principalmente respiratorias y neuromusculares, e incluso cognitivas.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

Más de 2 millones de personas se han recuperado del coronavirus en el mundo. Un dato alentador en el combate contra la neumonía de Wuhan que, sin embargo, va a dar más batallas a la salud en el camino. Y es que los médicos han ido descubriendo en los últimos meses que la enfermedad de COVID-19 puede dejar secuelas.

Algunas serán pulmonares, otras derivadas del desajuste en la coagulación sanguínea y otras motivadas por estancias prolongadas en las unidades de críticos, el denominado síndrome post-UCI. Entre las pulmonares, una de las secuelas físicas que más preocupan es la fibrosis pulmonar, una especie de cicatriz en el pulmón que dificulta la función de este órgano, conseguir oxígeno y eliminar anhídrido carbónico.

Esta se produce solo en los pacientes graves, cuando el sistema inmunitario no es capaz de frenar al virus y se genera una respuesta inmune desmedida, mediante la producción de unas sustancias denominadas citoquinas, las causantes de una inflamación en las vías respiratorias que se puede extender a otras partes del organismo.

“Es pronto para saber cuántos pacientes pueden tener secuelas, pero debemos estar prevenidos ante dos de tipo respiratorio: fibrosis y embolias pulmonares”, explica el jefe del Servicio de Neumología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, David Jiménez a la agencia Efe. 

El doctor Fernando de la Calle, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), destaca que la cascada inflamatoria descontrolada que el virus desencadena en los pacientes más graves, además de afectar al pulmón, “produce desajustes en los sistemas de coagulación”.

“Hemos tenido varios pacientes con infartos cerebrales, cuadros neurológicos por minitrombos a nivel cerebral, encefalitis leves e incluso anemias, todo ello causado por la inflamación en una fase aguda” de la enfermedad, indica el experto.

Leer más: Los pacientes graves que logran recuperarse del coronavirus podrían padecer graves efectos sobre su salud durante años

Según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), las manifestaciones neurológicas relacionadas con la Covid-19 más frecuentes detectadas hasta la fecha son encefalopatía leve-moderada (28,3 %), ictus (22,8 %), pérdida de olfato (19,6 %) y cefaleas (14,1 %) como reflejan los casos incluidos en un registro de manifestaciones neurológicas por coronavirus.

El síndrome post-UCI y la infección toroidea

Si los pacientes críticos han pasado estancias largas en las unidades de cuidados intensivos también podrían padecer las secuelas de la inmovilización. Según la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC), el síndrome post UCI supone secuelas físicas, principalmente respiratorias y neuromusculares, con una importante pérdida muscular y funcional.

También registran problemas cognitivos, como alteración de la memoria y de la atención, y psíquicos, como depresión, ansiedad, estrés y síndrome de estrés postraumático.

Además, el coronavirus puede causar tiroiditis subaguda, según un nuevo estudio de caso publicado en The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism. Es una enfermedad tiroidea inflamatoria caracterizada por dolor en el cuello y precedida generalmente por una infección del tracto respiratorio superior.

"Reportamos el primer caso de tiroiditis subaguda después de la infección por SARS-CoV-2", dijo Francesco Latrofa, M.D., del Hospital Universitario de Pisa en Pisa, Italia. "Se debe alertar a los médicos sobre la posibilidad de esta manifestación clínica adicional relacionada con COVID-19".

Los médicos examinaron a una mujer de 18 años infectada con Covid-19 después de ser expuesta por su padre. Tras dar resultado negativo en la prueba comenzó a experimentar algunos síntomas adicionales. La joven tenía dolor de cuello y tiroides, fiebre y aumento de la frecuencia cardíaca. La enviaron de vuelta al hospital, donde le diagnosticaron tiroiditis subaguda. Tenía un funcionamiento normal de la tiroides un mes antes.

Leer más: Una vez que la "tormenta de citoquinas" se pone en marcha en el cuerpo, las probabilidades de sobrevivir disminuyen: así es como el coronavirus puede pasar de leve a mortal en 7 pasos

También se detectó en EEUU una extraña enfermedad relacionada con el coronavirus que afecta a los niños. Ésta ha provocado 5 muertes y más de 100 casos en 14 estados del país americano. Las autoridades sanitarias han anunciado que están investigando la patología, que de momento recibe el nombre de Síndrome Inflamatorio Multisistémico Pediátrico, o PMIS por sus siglas en inglés.

La doctora Roberta DeBiasi, jefa del departamento de enfermedades infecciones en el Hospital Nacional de Niños en Washington, indicó que "muchos niños llegan con fiebre muy alta, dolor abdominal y presión sanguínea baja". Aparte de en Nueva York, otras autoridades sanitarias también han detectado un aumento de casos parecidos en el sureste de Inglaterra.

Los efectos secundarios del encierro por la pandemia

Un estudio llevado a cabo por investigadores de la Yale School of Public Health (Estados Unidos), y que ha sido publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences y recogido por Europa Press, ha puesto de manifiesto que la pandemia por el nuevo coronavirus puede causar problemas mentales a largo plazo.

Los expertos han llegado a esta conclusión tras estudiar a mujeres de bajos ingresos de Nueva Orleans que fueron encuestadas el año anterior y a intervalos posteriores al huracán Katrina en 2005. Las mujeres informaron una variedad de experiencias traumáticas durante Katrina, muchas de las cuales son similares a las ahora ocurre durante la pandemia, incluido el duelo, la falta de acceso a la atención médica y la escasez de medicamentos.

Esto podría derivar a largo plazo en estrés postraumático y angustia psicológica. El estudio no incluyó otras exposiciones que tienen lugar durante la pandemia, como pérdidas financieras y desempleo, que también pueden tener impactos adicionales.

 

Artículo original de Economía Digital

Y además