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9 errores de las empresas que hacen que los buenos empleados se vayan

Una mujer estresada en el trabajo
Una mujer estresada en el trabajo. Getty Images
  • Hoy en día, retener talento es uno de los principales retos para las compañías, que ya no pueden negociar (solo) con salarios atractivos.
  • Ahora, hay otros aspectos que también juegan un papel importante, como la flexibilidad horaria o las políticas de conciliación familiar de una empresa.
  • Estos son los 9 errores de las empresas que hacen que los buenos empleados se vayan.

Retener talento es la asignatura pendiente para la mayoría de las empresas del planeta: de media, reemplazar a un empleado tiene un coste de más del 20% de su salario, contando el aspecto económico y la pérdida de experiencia, de know-how y de contactos que se puede llevar consigo el empleado que se marcha, según algunos estudios.

Las compañías ya no pueden negociar (solo) con atractivos salarios y hay otros aspectos que también juegan un papel importante para retener a los empleados, como la flexibilidad horaria o las políticas de conciliación familiar de una empresa.

La media de retención anual de personal por parte de las empresas es del 90% en EEUU (en España, este porcentaje es más bajo), por lo que al menos uno de cada 10 empleados decide irse a otra empresa. Algo que tiene un coste altísimo para las compañías.

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Los últimos estudios en este sentido señalan que la pérdida de personal le puede llegar a costar a una empresa hasta un 40% de su salario: reemplazar a un empleado con un sueldo de 50.000 euros al año, podría tener un coste extra de 20.000 euros.

Aunque existen algunas técnicas y políticas de empresa capaces de aumentar la tasa de retención de talento, como en el caso de CollegeWise —que logra retener a casi el 100% de su plantilla—, no son infalibles.

El problema es que en la mayoría de los casos las empresas no saben o no consiguen identificar adecuadamente las motivaciones de los empleados, ni cómo poner remedio a sus frustraciones profesionales y personales.

Estos son los 9 errores que cometen las empresas y que hacen que los buenos empleados se vayan, según explica en este post en LinkedIn el presidente de TalentSmart y autor de bestsellers, Travis Bradberry:

1. Explotar a un empleado

Una empleada saturada de trabajo
Una empleada saturada de trabajo. Getty Images

"Nada quema más a los buenos empleados que el exceso de trabajo. Es tan tentador hacer que tus mejores empleados trabajen duro que los jefes frecuentemente caen en esta trampa.

Explotar a los buenos empleados es desconcertante; los hace sentir como si estuvieran siendo castigados por un gran rendimiento. El exceso de trabajo para los empleados también es contraproducente", explica Bradberry.

"Una nueva investigación de Stanford muestra que la productividad por hora se reduce drásticamente cuando la semana laboral supera las 50 horas, y la productividad disminuye tanto después de las 55 horas que no se consigue nada por trabajar más", apunta.

2. No reconocer ni recompensar el trabajo bien hecho

Una empleada en el trabajo
Getty Images

"Es fácil subestimar el poder de una palmadita en la espalda, especialmente con los mejores empleados, que suelen tener una motivación intrínseca. A todos les gustan las felicitaciones, a ninguno más que aquellos que trabajan duro y lo dan todo", recuerda Bradberry.

"Los gerentes deben comunicarse con su gente para descubrir qué les hace sentir bien (para algunos, es un aumento de sueldo; para otros, es el reconocimiento público) y luego recompensarlos por un trabajo bien hecho. Con los mejores empleados, esto ocurrirá a menudo si lo estás haciendo bien", señala.

3. No preocuparse por sus empleados

Un trabajador tiene un accidente de trabajo
Un trabajador tiene un accidente de trabajo. Getty Images

"Más de la mitad de las personas que dejan sus trabajos lo hacen debido a la mala relación con su jefe. Las compañías inteligentes se aseguran de que sus gerentes sepan cómo equilibrar el ser profesional con el ser humano. Estos son los jefes que celebran el éxito de un empleado, se identifican con aquellos que atraviesan momentos difíciles y desafían a las personas, incluso cuando les duele", considera Bradberry.

"Los jefes que no se preocupan realmente siempre tendrán altos índices de rotación en sus equipos. Es imposible trabajar para alguien más de 8 horas al día cuando no están personalmente involucrados", sostiene.

4. No cumplir con sus promesas

Un jefe charla con su empleada
Un jefe charla con su empleada. Getty Images

"Hacer promesas a la gente te coloca en esa posición difícil que se encuentra entre hacerles muy felices y verlos salir por la puerta. Cuando mantienes un compromiso, creces a los ojos de tus empleados porque demuestras que eres digno de confianza y honorable (dos cualidades muy importantes en un jefe)", señala Bradberry.

"Pero cuando ignoras una promesa, das la impresión de ser una persona esquiva, despreocupada e irrespetuosa. Después de todo, si el jefe no cumple con sus compromisos, ¿por qué deberían hacerlo todos los demás?", se cuestiona.

5. Contratar y promocionar a la gente equivocada

Un hombre firma un contrato de leasing
Getty Images

"Los empleados buenos y comprometidos quieren trabajar con profesionales afines. Cuando los jefes no contratan a buenos trabajadores, es una desmotivación importante para aquellos que trabajan con ellos", considera Bradberry.

"Promocionar a las personas equivocadas es aún peor. Cuando trabajas a tope y no te consideran para un ascenso que se le otorga a alguien que no se lo merece, es un insulto masivo. No es de extrañar que los buenos empleados se vayan", concluye.

6. No dejar que las personas persigan sus sueños

Una mujer llega en bicicleta a una reunión
Una mujer llega en bicicleta a una reunión. Getty Images

"Los empleados talentosos son apasionados. Brindar oportunidades para que persigan sus sueños mejora su productividad y satisfacción en el trabajo. Pero muchos jefes quieren que la gente trabaje dentro de un pequeño cubículo. Estos jefes temen que la productividad disminuya si permiten que las personas amplíen su enfoque y persigan sus pasiones", asegura Bradberry.

Sin embargo, "este miedo es infundado. Los estudios demuestran que las personas que son capaces de perseguir sus pasiones en el trabajo experimentan el flujo, un estado mental eufórico que es cinco veces más productivo que la norma", en su opinión.

7. No lograr desarrollar las habilidades de sus empleados

Un cocinero prepara un plato
Un cocinero prepara un plato. Getty Images

"Cuando se les pregunta a los jefes sobre su falta de tutela a los empleados, intentan disculparse con palabras como 'confianza', 'autonomía' y 'empoderamiento'. Esto es un completo disparate. Los buenos jefes les gestionan, sin importar cuán talentoso sea el empleado. Prestan atención y están constantemente escuchando y dando feedback", opina Bradberry.

"La gestión puede tener un comienzo, pero ciertamente no tiene un final. Cuando tienes un empleado talentoso, depende de ti encontrar las áreas en las que puede mejorar para ampliar su conjunto de habilidades. Los empleados más talentosos desean tener feedback, más que los menos talentosos, y es tu trabajo mantenerles informados. Si no lo haces, tus mejores trabajadores se aburrirán y serán complacientes".

8. No lograr explotar su creatividad

Una mujer diseña un plan de negocio
Getty Images

"Los empleados más talentosos buscan mejorar en todo lo que hacen. Si les quitas la capacidad de cambiar y mejorar las cosas porque te sientes cómodo con el status quo, esto hará que odien sus trabajos. Enfrentar este deseo innato de crear no solo los limita, también te limita a ti", expone Bradberry.

9. No conseguir desafiar intelectualmente a los empleados

Una mujer en una reunión creativa con un empleado
Una mujer en una reunión creativa con un empleado. Getty Images

"Los grandes jefes desafían a sus empleados a lograr cosas que parecen inconcebibles al principio. En lugar de establecer metas mundanas, establecen metas extraordinarias que empujan a las personas a salir de sus zonas de confort", sostiene Bradberry.

"Luego, los buenos jefes hacen todo lo posible para ayudarles a tener éxito. Cuando las personas talentosas e inteligentes se encuentran haciendo cosas que son demasiado fáciles o aburridas, buscan otros trabajos que desafíen sus intelectos", concluye.

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