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Abaratar el despido, subir el IVA y reformar las pensiones: las propuestas para España de los organismos internacionales

Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional
Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional Reuters
  • La Comisión Europea advierte al Gobierno de España de que el borrador presupuestario para 2019 está en riesgo de incumplir con las normas de déficit comunitarias.
  • La OCDE reduce dos décimas su pronóstico de crecimiento del PIB hasta el 2,6%, en línea con el del Ejecutivo, pero empeora el de déficit hasta un 2,7% al igual que Bruselas.
  • El FMI reduce aún más su previsión para la economía española hasta un avance del 2,5% y recomienda abaratar el despido y reformar las pensiones.

El Gobierno de Pedro Sánchez afronta dos problemas a corto plazo respecto a su proyecto de presupuestos para 2019. Por una parte, la necesidad de encontrar más apoyos parlamentarios para la aprobación de las cuentas pactadas con Unidos Podemos, que ha provocado que se especule con un adelanto electoral.

El otro problema es la reacción de los organismos internacionales al borrador presupuestario, especialmente la Comisión Europea, que tiene la potestad de revisar las cuentas de todos los países comunitarios antes de que entren en vigor y emitir recomendaciones y estimaciones al respecto. A Bruselas se ha sumado además la actualización a la baja de las previsiones de la OCDE y el FMI, que apuntan también varias propuestas de reformas a emprender.

Qué prevén los organismos internacionales

En el caso del Ejecutivo comunitario, este miércoles ha publicado su revisión de todos los proyectos de cuentas públicas de los estados miembros, con amenaza de sanciones a Italia y advertencias para España. En un comunicado, Bruselas ha reiterado su advertencia de que el borrador español está en riesgo de incumplir las reglas fiscales europeas, incluidas en el Pacto por la Estabilidad y el Crecimiento.

La Comisión señala que el proyecto presupuestario incluye "una desviación significativa de la senda de ajuste exigida hacia el objetivo presupuestario a medio plazo y el incumplimiento del valor de referencia transitorio para la reducción de la deuda en 2019". Además de elevar su previsión de déficit público para este año al 2,7% y al 2,1% en 2019, lejos del 2,4% y el 1,3% pactado con Bruselas.

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Este miércoles también se ha dado a conocer e informe Perspectivas Económicas 2018 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que también reduce las proyecciones de crecimiento para España, en este caso dos décimas este año y en 2019, al 2,6% y 2,2%, respectivamente. Con esta rebaja, las previsiones de la OCDE para 2018 coinciden con las del Gobierno español, aunque más pesimistas de cara al próximo año.

Respecto al déficit, la OCDE ha empeorado 3 décimas sus proyecciones para este año y el siguiente, hasta el 2,7% y el 1,8% del PIB, casi en línea con las de la Comisión Europea. En cuanto al paro, prevé que caiga al 15,3% este año, dos décimas menos de lo anteriormente estimado, al 13,8% en 2019 y al 12,5% en 2020.

Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) se ha sumado también a la actualización de previsiones, en este caso también a la baja. La institución que preside Christine Lagarde augura que el PIB crecerá en 2018 un 2,5%, dos décimas menos de los que esperaba hasta ahora, y un 2,2% en 2019, y estima que que el déficit no bajará del 2,4% el año que viene, más de un punto más allá de lo exigido por Bruselas.

Qué piden los organismos internacionales

Además de ofrecer sus cuadros de proyecciones económicas, los tres organismos también han presentado sus recetas para mejorar la economía española. En el caso de la CE, su comunicado critica que el borrador para el presupuesto de 2019 no aporta los recortes estructurales equivalentes al 0,65% del PIB pactados con Bruselas, por lo que invita al Gobierno español a "acelerar los progresos".

Entre otras medidas, la Comisión advierte de que el proyecto de cuentas públicas incluye ingresos sobrestimados por parte de dos nuevos impuestos, el de las transacciones financieras y el de las multinacionales digitales. La comisión determina que la subida del salario mínimo interprofesional y los efectos de las nuevas medidas de lucha contra el fraude tendrán el mismo efecto.

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Por último, el Ejecutivo comunitario advierte del impacto en el déficit de medidas como la supresión del copago farmacéutico a los jubilados, el refuerzo de la escolarización y la sentencia la sentencia del Tribunal Supremo sobre la gestión de Aigües Ter Llobregat.

Mientras, la OCDE asegura que el consumo privado en España sigue viéndose respaldado por las favorables condiciones financieras, la fortaleza del empleo y medidas presupuestarias, como las subidas de los salarios y las pensiones, mientras sigue el alza de la inversión empresarial por los bajos costes de financiación y la mejora de márgenes de beneficio.

Sin embargo, la situación del mercado laboral centra sus recomendaciones. La organización pide "continuar los esfuerzos para luchar contra el abuso de la contratación temporal" para reducir la dualidad del mercado laboral y mejorar la coordinación entre servicios sociales y de empleo para reducir el paro y las desigualdades. 

El FMI, en cambio, es mucho más directo en sus propuestas al Gobierno español. A pesar de que reconoce los méritos de la recuperación, con un crecimiento por encima del promedio europeo, una creación de más de 400.000 empleos anuales y el desapalancamiento privado, el fondo señala que el desempleo, la precariedad y la deuda pública siguen en niveles demasiado elevados.

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Para atajar estos tres problemas, el FMI propone ajustes: reformar las pensiones desvinculándolas de la inflación porque asegura que "no hay margen fiscal para medidas sociales", bajar impuestos a las pymes, eliminar deducciones, elevar el IVA reducido y las tasas ecológicas y especiales, revertir el impuesto a las tecnológicas y a las transacciones financiera y abaratar la indemnización por despido de los trabajadores indefinidos.

Sobre este último punto, el Fondo apuesta por reducir las causas por las anular un despido y por la llamada "mochila austriaca" con la que el empleador paga mes a mes por adelantado el finiquito del trabajador. Además, exige que las subidas de sueldos solo se fijen a la productividad, criticando que  subir un 22% en el salario mínimo perjudicará a los trabajadores más vulnerables. 

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