España crecerá un 4,7% en 2022, más de lo previsto, pero el recorte llegará en 2023, según la nueva previsión de la OCDE

La vicepresidenta primera y ministra de Economía, Nadia Calviño

REUTERS/Yves Herman

Contra todo pronóstico, la economía española crecerá más de lo previsto en 2022, pero a costa de empeorar en 2023. 

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos prevé que el PIB de España crezca un 4,7% este año en su último informe de perspectivas económicas, publicado hoy. Se trata de un dato positivo, teniendo en cuenta que, en septiembre, el organismo esperaba un crecimiento 3 décimas inferior, del 4,5% en 2022.

El problema es que el recorte llega en 2023, cuando el PIB crecerá un 1,3%, lo que supone 2 décimas menos de lo estimado en septiembre. Aun así, aunque España crezca menos el año que viene, se libra de una recesión que sí golpeará al resto de Europa, y que alcanzará a economías como Alemania o Italia.

Si se hace balance entre la previsión 2022-2023 anterior y la actual, la OCDE ha mejorado en una décima el crecimiento para España en ese periodo (un 5,9% de crecimiento entre los dos años en la anterior previsión frente al 6% actual). En 2024, el crecimiento será del 1,7%.

Se trata de uno de los crecimientos más elevados entre las economías avanzadas. Pero esto se explica porque España también fue la economía más golpeada por la pandemia, y porque también es de las que más está tardando en recuperar lo perdido por la crisis, cuando se desplomó un 11,3% en 2020.

 "La elevada inflación frenará el poder adquisitivo de los hogares, pero el ahorro acumulado durante la pandemia apoyará el consumo", destaca la OCDE en su informe. Según sus previsiones, la inflación alcanzará un máximo del 8,6% en 2022 y luego bajará al 4,8% en 2023 y 2024.

El crecimiento se ha visto afectado por los precios de la energía y los alimentos, agravando las presiones inflacionistas en un momento en que el coste de la vida ya estaba aumentando rápidamente.

Con el deterioro de las perspectivas de la demanda y el aumento de los costes de financiación, el informe avisa de que se espera que la inversión privada siga siendo escasa. Por otro lado, la desaceleración de los principales socios comerciales, como Alemania o Italia, que sí podrían entrar en recesión, hará mella en las exportaciones españolas.

El informe recomienda a España revisar las medidas fiscales destinadas a proteger a los hogares y a las empresas de la subida de los precios.

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"Estas deberán revisarse periódicamente para garantizar que están justificadas, se dirigen a los más expuestos y son compatibles con los objetivos de la política fiscal y medioambiental. Un uso oportuno y eficaz de los fondos de la UE de próxima generación será clave para apoyar la inversión, impulsar la productividad a largo plazo y lograr la transición ecológica", añade.

En 2023, la OCDE señala que la política monetaria más estricta y la reducción de los cuellos de botella de la oferta deberían moderar las presiones inflacionistas, "pero es probable que los elevados precios de la energía y el aumento de los costes laborales ralenticen el ritmo". 

Por ejemplo, en España se prevé que los precios todavía suban cerca del 5% el año que viene.

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