Reid Hoffman, el multimillonario cofundador de LinkedIn, revela los 2 principios budistas que le han ayudado a entender el mundo y a superar el fracaso

Lakshmi Varanasi
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Reid Hoffman, cofundador de LinkedIn.
Reid Hoffman, cofundador de LinkedIn.

Business Insider/Getty/anuchit kamsongmueang

  • Durante una entrevista, Reid Hoffman, cofundador de LinkedIn, ha afirmado que Buda es una de sus principales influencias.
  • Hoffman, que anunció el mes pasado que abandonaba su puesto en la junta directiva de OpenAI, también ha asegurado que Aristóteles le inspiró para estudiar filosofía cuando era joven.

Puede que Reid Hoffman sea más conocido en Silicon Valley por haber sido cofundador de LinkedIn, socio de la empresa de capital riesgo Greylock, integrante de la mafia PayPal o, hasta el mes pasado, miembro del consejo de OpenAI, la desarrolladora de herramienta de inteligencia artificial como DALL-E o ChatGPT

Sin embargo, detrás de todo ese bagaje como líder de la industria tecnológica se esconde un estudiante de filosofía.

Hoffman cuenta con un máster en Filosofía por la Universidad de Oxford y planeaba dedicarse al mundo académico en algún punto de su carrera. Según declaró en una entrevista previa para Business Insider, algunos de sus filósofos favoritos son Aristóteles, Nietzsche o Wittgenstein

En una reciente entrevista para The Generalist, una newsletter especializada en tecnología e inversión, Hoffman ha señalado que, si bien Aristóteles fue quien despertó su interés por la filosofía, las enseñanzas de Buda son las que más han marcado su forma de pensar.

"Existen 2 principios de Buda que conforman una gran parte de mi punto de vista", ha expresado el empresario: "El mundo es lo que tú haces de él" y "esto también pasará". 

Un trabajador de LinkedIn.

Hoffman ha declarado a The Generalist que el primer principio le aporta el "sentido quijotesco de lo que vas a necesitar si buscas generar un cambio positivo a gran escala". El segundo, ha indicado, "proporciona una sensación de distanciamiento que ayuda a sortear con eficacia, no solo la adversidad y el fracaso, sino también el éxito".

El cofundador de LinkedIn, que se autodenomina como un "tecnólogo accidental", atribuye a este tipo de conceptos filosóficos la razón por la que ha permanecido en el sector. "No me convertí en empresario de Silicon Valley porque estuviera profundamente inmerso en la tecnología", ha apuntado Hoffman. "Era un humanista que quería elevar la condición humana".

A día de hoy, tras décadas en el sector, esa perspectiva ha cambiado. Hoffman argumenta que cuando piensa en un problema de cualquier tipo, su "teoría práctica" establece que la respuesta depende entre un 30% y un 80% de una "solución tecnológica". El multimillonario cree que esta teoría es aplicable a cuestiones como el cambio climático, la desigualdad social o la educación igualitaria.

 

Según Hoffman, con nuevas y potentes tecnologías como la inteligencia artificial, este planteamiento va a ser cada vez más aplicable.

En una publicación que hizo en LinkedIn el mes pasado, el empresario confirmó que abandonaba la junta directiva de OpenAI aludiendo a un posible conflicto de intereses, puesto que Greylock está invirtiendo en varias startups dedicadas al desarrollo de inteligencia artificial. Además, afirmó que tiene intención de garantizar que la IA puede beneficiar a toda la humanidad.

"Como inversor, pero también como humanista, quiero que mi participación en cualquier tema relacionado con la inteligencia artificial apoye ese objetivo de elevar a la humanidad", escribió Hoffman.

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