Los interrogantes que se han ido despejando (y los que persisten) de las vacunas de Pfizer y Moderna

Un trabajador sanitario recibe una de las primeras vacunas de Pfizer y BioNTech en Austria.

REUTERS/Lisi Niesner

  • Las vacunas de Pfizer y Moderna son las que más tiempo llevan administrándose en los países. 
  • La campaña de vacunación está proporcionando nuevos datos sobre la eficacia de la vacuna en el mundo real. 
  • Desde su seguridad hasta las embarazadas hasta la eficacia de una sola dosis: estos son los interrogantes que han ido despejando (y los que permanecen). 
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A principios de diciembre de 2020, la vacuna de Pfizer empezó a administrarse en Reino Unido tras haber logrado ahí la primera autorización para su uso de emergencia. 

Fue el pistoletazo de salida de lo que ahora es una campaña de inmunización a nivel global y a la que Pfizer y Moderna con sus vacunas de ARN mensajero y unos altos porcentajes de eficacia llegaron primero. 

Sin embargo, los expertos reconocían que, aunque las vacunas eran seguras y funcionaban para proteger contra el virus, la rapidez del proceso impedía conocer algunos datos sobre su eficacia que vendrían con el tiempo a medida que se fueran distribuyendo. 

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Casi 4 meses después de que la primera empezara a distribuirse, esto son todos los interrogantes que se han ido despejando sobre el uso de estas vacunas y su capacidad para proteger contra el virus. 

Las vacunas funcionan y son seguras en embarazadas y madres en periodo de lactancia (y para los bebés)

Las mujeres embarazadas no se incluyeron en los ensayos clínicos que estudiaban ninguna de las vacunas COVID-19. Por eso, la decisión de sí una mujer en esta situación debe o no vacunarse se dejó en manos de los médicos. 

Recientemente, los datos recopilados de la inmunización en el mundo real aseguraban que las vacunas de Pfizer y Moderna son eficaces en las mujeres embarazadas, ya que refuerzan su respuesta inmunitaria e incluso transmiten anticuerpos protectores a sus bebés. 

La investigación ha analizado a mujeres que estaban embarazadas y en periodo de lactancia y ha revelado que tenían una respuesta inmunitaria tan fuerte a las vacunas como las 16 mujeres que no estaban embarazadas ni lactantes.

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Es más, descubrieron que las vacunas eran mucho mejores que la exposición al coronavirus a la hora de proporcionar a los bebés anticuerpos secundarios. Al analizar la sangre del cordón umbilical y la placenta, descubrieron que los bebés nacidos de mujeres que habían recibido la vacuna tenían niveles "sorprendentemente más altos" de anticuerpos contra el COVID que los bebés nacidos de mujeres que habían tenido previamente el COVID-19, escriben los investigadores.

Una sola dosis de la vacuna también tiene una alta eficacia 

Una sola dosis de las vacunas contra la COVID-19 de Pfizer y de Moderna, cuya pauta completa requiere de dos inoculaciones, tiene una efectividad del 80% para prevenir la infección, según un estudio publicado por los Centros de Control y Prevención de Enfermedades y tal y como informa 20 minutos.

El dato es relevante porque debido a la escasez de suministro de las vacunas provocada por los retrasos de las farmacéuticas algunos países se han planteado la posibilidad de priorizar la vacunación masiva con una sola dosis y retrasar la segunda. 

Es la estrategia que ha seguido Reino Unido, que abogaba vacunar a más gente aunque no fuera con el régimen completo de 2 dosis. 

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La idea ha sido criticada por los expertos, que advertían de que no se sabía cuánta protección ofrecía una sola dosis. Ahora, parece que los datos obtenidos en el mundo real avalan la estrategia seguida por Reino Unido. 

Todavía no hay datos definitivos, pero las vacunas podrían proteger también contra la transmisión 

Cuando las compañías hicieron públicos los resultados de los ensayos, los expertos advirtieron de que las espectaculares cifras de eficacia hacían referencia a un caso muy concreto: la protección contra enfermedad sintomática. 

No se sabía si la vacuna era capaz también de evitar la transmisión de la enfermedad, pero un informe de esta semana de los CDC de Estados Unidos parece ser optimista. 

El organismo ha estudiado a 3.950 personas que recibieron las vacunas de Pfizer y Moderna, la mayoría de las cuales eran trabajadores de primera línea y personal sanitario. Las vacunas mostraron una eficacia del 90% en la reducción del riesgo de cualquier infección por coronavirus.

La doctora Rochelle Walensky, directora de los CDC, ha asegurado que "nuestros datos de hoy sugieren que las personas vacunadas no son portadoras del virus".

Una investigación anterior sobre Pfizer publicada en la revista New England Journal of Medicine (NEJM) que analizó los efectos de la vacuna en el mundo real en Israel concluyó también que reducía todas las formas de infección en un 92%. 

Sin embargo, la investigación solo analizó a las personas que querían o necesitaban una prueba, en lugar de analizar sistemáticamente a todo el mundo, por lo que sus conclusiones podrían ser demasiado optimistas. 

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Por el contrario, un estudio estadounidense que sí utilizó pruebas sistemáticas descubrió que la vacuna reducía las infecciones asintomáticas solo en un 80% tras dos dosis. 

Por ahora, nada se da por definitivo y los estudios al respecto siguen en marcha. Recientemente, un grupo de científicos ha iniciado un ambicioso estudio para averiguar cómo de efectiva es la vacuna contra el coronavirus de Moderna en relación con la transmisión del virus una vez suministrada.

Las farmacéuticas aceleran los ensayos para saber si su vacuna es eficaz en niños

Uno de los interrogantes que persiste es si las vacunas contra el coronavirus pueden utilizarse en niños. Por ahora, las vacunas no se pueden administrar a menores de 16 años, que las compañías no incluyeron a niños en sus ensayos. 

Ahora, Moderna ha iniciado un estudio que probará su vacuna Covid en niños menores de 12 años, incluidos bebés de tan solo 6 meses, según informa The New York Times

"Hay una gran demanda de información sobre la vacunación de los niños y sus efectos", reconoce el Dr. David Wohl, director médico de la clínica de vacunas de la Universidad de Carolina del Norte, que no participa en el estudio.

En un estudio separado, Moderna está probando su vacuna en 3.000 niños de 12 a 17 años, y podría tener resultados para ese grupo de edad para el verano. Pfizer también está realizando un ensayo con niños de a partir de 12 años y espera tener pronto los resultados. 

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Aun así, eso no quiere decir que las vacunas fueran a estar inmediatamente disponibles para los menores, ya que requerirían un nuevo proceso regulatorio que permitiría su uso en esta franja de edad. 

Al igual que Moderna, Pfizer ha comenzado a probar su vacuna Covid-19 en niños menores de 12 años. 

La duración de la inmunidad sigue siendo el gran interrogante 

La gran pregunta que permanece es cuánto durará la inmunidad de las vacunas, ya que no ha dado tiempo a seguir a los voluntarios el tiempo suficiente como para saberlo. 

Aun así, parece que empieza a haber un consenso en torno a la posibilidad de que el coronavirus se convierta en una enfermedad contra la que haya que vacunarse anualmente

Esto situaría al mundo en un escenario como el de la gripe, para la que cada año hay que adaptar la vacuna. 

La aparición de variantes emergentes que están debilitando la eficacia de las vacunas refuerza esta teoría y las farmacéuticas ya se están preparando para un futuro en el que exista una demanda anual de vacunas contra el coronavirus. 


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