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Mascarillas, grupos burbuja o PCR masivos: cómo han preparado otros países la vuelta a las clases para prevenir contagios

  • Llega el regreso a las aulas y, con él, la incertidumbre de una segunda posible ola de coronavirus, por lo que muchos países europeos todavía dudan sobre qué medidas tomar para evitar contagios en los centros educativos.
  • Portugal, Reino Unido, Alemania o Bélgica apuestan por la creación de grupos burbuja en las aulas, mientras que Francia quiere una vuelta al colegio donde las clases y alumnos se puedan mezclar y tengan contacto.
  • En el continente asiático, países como China tienen bajo control el virus en los colegios, con estrictos protocolos de seguridad, pero en otros como Corea del Sur, la educación se ha visto obligada a volver al ámbito online tras el aumento de contagios en Seúl.
  • En España, de momento serán las Comunidades Autónomas las encargadas de gestionar la situación educativa en cada territorio, pero con puntos comunes como la creación de grupos burbuja, nombramiento de delegados COVID y adaptación de los espacios.
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Septiembre está a la vuelta de la esquina y el regreso a las aulas sigue siendo un horizonte incierto en Europa en medio de la pandemia del coronavirus.

El constante aumento de contagios y la posibilidad de una segunda ola en otoño ha hecho que muchos países europeos duden sobre el carácter presencial de las clases, su aforo máximo o el uso de las mascarillas.

Portugal, Reino Unido, Alemania o Bélgica han tomado medidas, todavía abiertas a cambios, como la creación de grupos burbuja en las aulas, es decir, colectivos de convivencia diaria. De modo de que, si hubiese un contagio, solo se tendría que aislar a ese mismo y no a todo el colegio.

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El Gobierno británico también ha anunciado que, además, proporcionará kits de test con instrucciones para que aquellos alumnos que presenten síntomas puedan realizarse la prueba en casa.

Italia también tiene planeado realizar pruebas a sus alumnos, pero ofreciendo test PCR gratuitos y de manera voluntaria dentro de los propios centros para todo aquel que lo necesite. Asimismo, también ha apostado por aumentar su plantilla con la contratación de 50.000 profesores.

Francia, sin embargo, ha decidido dejar atrás la idea de estos grupos burbuja y quiere una vuelta al cole diferente, donde las clases se puedan mezclar y haya contacto entre alumnos de diferentes cursos en zonas comunes e incluso puedan compartir objetos. Sin embargo, la mascarilla será obligatoria a partir de los 11 años siempre que no se pueda cumplir con la distancia de seguridad.

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Mientras tanto, en el continente asiático, la situación es muy dispar. 

En Corea del sur, la educación se ha visto obligada a volver al ámbito online tras el aumento de contagios en Seúl, de momento, hasta el 11 de septiembre.

Sin embargo, en China, donde se originó el virus, la situación en los colegios parece estar controlada, pues los alumnos volvieron a los colegios e institutos con estrictos protocolos anticoronavirus que implican el uso obligatorio de mascarilla, la toma de temperatura o la desinfección antes de entrar a los edificios.

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En España, las Comunidades Autónomas serán las encargadas de gestionar la situación educativa en cada territorio, pero con puntos comunes: la creación de grupos burbuja, sobre todo en Infantil y Primaria, la adaptación de los espacios, nombrar delegados COVID y establecer unas pautas claras a seguir en caso de que la enseñanza tuviera que ser semipresencial u online.

Pero si en algo están de acuerdo todos los países es en evitar el cierre total de los colegios e institutos, así como en abogar por una educación presencial, en la medida de lo posible. 

De hecho, la ONU ha advertido que un cierre prolongado podría generar una catástrofe generacional con efectos duraderos no solo en los jóvenes, sino en las perspectivas de desarrollo de los países y un aumento de la desigualdad.

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