Los centros educativos se aproximan al inicio de curso con la incertidumbre de cómo adoptar las medidas para asegurar una vuelta a las aulas sin riesgo: "Todo eso sin tiempo y sin previsión no se puede hacer"

Vuelta a las clases
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  • El regreso a las aulas es sin duda una de las vueltas a la nueva normalidad que más debate está generando.
  • Médicos, asociaciones y especialistas en desarrollo infantil consideran que es esencial la apertura de los colegios. Y la intención del Gobierno es asegurar en lo posible las clases presenciales.
  • Uno de los principales temores del regreso es que esto potencie un mayor repunte de los contagios.
  • Otros de los aspectos que preocupa es qué medidas pueden reducir el riesgo de contagio para alumnos y profesores a las aulas.
  • Sobre esto las distintas comunidades autónomas han dictado instrucciones sanitarias a contemplar en los planes de contención de los centros educativos.
  • Pero el profesorado parece tener aún dudas de que estas medidas puedan implementarse antes del inicio de curso. 
  • "Todo eso sin tiempo y sin previsión no se puede hacer. Muchas instrucciones las han entregado hace poco, han salido en julio, qué margen de maniobra dejas a los centros. Muy poco", asegura Sonia García, secretaria de comunicación de ANPE, sindicato al servicio del profesorado de la enseñanza pública.
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El regreso a las aulas es sin duda una de las vueltas a la nueva normalidad que más debate está generando.

Queda menos de un mes para el inicio del curso escolar, y si bien, hasta ahora todo apunta a que los alumnos volverán a encontrarse con compañeros y profesores en sus clases, si esto debe hacerse y en qué condiciones son aspectos aún poco claros.

La apertura de los colegios frente al coronavirus debe abordarse precisamente teniendo en cuenta estos dos aspectos claves. Por un lado, ¿es adecuado que se abran las escuelas cuando no se ha "vencido" a la pandemia? Por otro, si esto se hace, qué medidas pueden asegurar un regreso seguro a las aulas.

Con los rebrotes en nuestro país despuntando hasta llevar a muchos territorios a nuevos aislamientos, enviar a un montón de alumnos a las clases no parece lo más seguro. Como apuntan las  investigaciones, los lugares cerrados, abarrotados y poco ventilados se posicionan como los principales riesgos de contagio. Un escenario que desgraciadamente se parece mucho a lo que es un aula.

Dicho así podría parecer una locura. ¿No sería mejor esperar a tener más controlada la pandemia u optar por las clases a distancia? Pero ante este argumento también habría que remarcar que, como ya el confinamiento ha dejado claro, la formación online parece acrecentar la brecha digital y la desigualdad entre alumnos. 

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A su vez cabe entender la escuela como un espacio que va más allá de la mera formación. Los colegios e institutos pueden ser una fuente de comida segura para muchos niños y un espacio para fomentar conexiones sociales.

Bajo este contexto científicos, especialistas en desarrollo infantil y muchos padres que deben retomar su actividad laboral tras el verano parecen mostrarse partidarios de mandar a sus hijos al colegio. La propia Organización de las Naciones Unidas (ONU) pedía recientemente a los países priorizar su apertura para evitar "una catástrofe generacional."

Los riesgos sanitarios que conlleva la vuelta a las aulas

Uno de los principales riesgos de abrir los colegios es que esto potencie un mayor repunte de los contagios.

Hasta ahora parece demostrado que los menores enferman de menor gravedad por coronavirus, pero se desconoce hasta que punto pueden ser asintomáticos y qué papel desempeñan en la transmisión. Aunque algunas evidencias parecen encaminadas a confirmar los datos más optimistas.

"Por el momento, los datos preliminares indican que son peores transmisores [los niños], pero hace falta comprobarlo”, señaló recientemente Quique Bassat, pediatra de Sant Joan de Déu e investigador Icrea en el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) al diario La Vanguardia.

Según una revisión de estudios centrados en la propagación en los hogares, no parecen haberse documentado casos de niños de menos de 10 años que hayan sido propagadores.

Coronavirus en el colegio, higiene en las aulasCoronavirus en el colegio, higiene en las aulas
DAVID W CERNY/ Reuters

Otro estudio, realizado por investigadores irlandeses y que analizó a seis infectados (dos estudiantes de secundaria, un estudiante de primaria y tres adultos) que pasaron varios días en el colegio antes de que estos cerraran, encontró que los menores no habían infectado a ninguno de los 1.155 contactos analizados (incluyendo compañeros de actividades como música).

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La experiencia de otros países que ya han retomado la actividad en los colegios parece apoyar la postura en favor de la vuelta presencial a las aulas.

Francia, Alemania o Noruega han permitido ver que la continuidad de las clases puede ser segura si se cumplen medidas de protección como el uso de la mascarilla, el lavado de manos o las distancias de seguridad. Todo ello combinado con un correcto nivel de desinfección de los espacios físicos, una menor ratio de alumnado y por supuesto, capacidad para detectar posibles contagios.

¿Y cómo será la vuelta a las aulas en los colegios españoles?

Limitación de contactos, desinfección y gestión precoz de los casos son igualmente los tres elementos claves que vertebran las medidas propuestas desde el Gobierno a los centros educativos en materia de higiene y prevención de contagios de cara al curso 2020/2021.

El documento elaborado en colaboración entre los misterios de Sanidad y de Educación proporciona una serie de recomendaciones para el inicio y desarrollo de un curso escolar seguro frente a los contagios. Entre las medidas propuestas, favorecer una distancia de seguridad de 1,5 metros o grupos estables de convivencia.

En base a estas, cada consejería de Educación ha elaborado su propio código de instrucciones sanitarias que deberán ser seguidas por sus centros educativos en los planes de contingencia adoptados.

El resultado, un abanico de hasta 17 protocolos diferentes, en función de lo decidido por cada una de las comunidades autónomas.

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Así, por ejemplo Cataluña asegura la contratación de hasta 5.000 profesores más para unas clases basadas en grupos estables de convivencia, por lo que no será necesario el uso de mascarilla ni distancia social.

Frente a esto Madrid ampliará el profesorado en 600 plazas y estipula hasta 4 escenarios distintos de actuación. En el primero de ellos los grupos a partir de 1º de ESO tendrán que llevar mascarilla cuando no pueda asegurarse la distancia de 1,5 metros. En etapas más bajas se apuesta por los grupos estables de convivencia.

A su vez Aragón no descarta la educación a distancia y La Rioja aplaza el inicio de curso hasta el 15 de septiembre y propone que a partir de los 14 años se pueda optar por educación online o turnos de tarde.

Para poner estas medidas en marcha el Gobierno aprobaba en julio la creación del Fondo COVID por el que se abonará a las comunidades autónomas 2.000 millones de euros destinados a adaptar y cubrir las necesidades de Educación tras la pandemia del Covid-19. Una partida que será abonada a las comunidades en septiembre.

El profesorado no lo ve claro: "todo eso sin tiempo y sin previsión no se puede hacer"

Distancia social, ratios más reducidas y los llamados "grupos burbujas" son la clave para permitir una vuelta a las aulas segura de contagios. El problema es llevar todo esto a la realidad de los centros.

La opinión de los expertos sanitarios apunta hacia la efectividad de estos grupos estables de convivencia entre mismos alumnos, pero, recalcan, siempre que estos sean reducidos. Las recomendaciones de la Asociación Nacional de Pediatría aconsejan grupos de no más de 15 niños.  En una entrevista Bassat incluso propuso ratios menores. 

"Si los grupos burbujas son grupos que terminan siendo grandes, entre 15 o 20 personas, de alguna manera se desvirtuaría la razón de estos", consideraba el especialista en declaraciones a RTVE.

"La realidad es que tendremos aulas con 30 chavales, con amigos y hermanos en otros cursos, cuando Andalucía ya nos ha demostrado que cuanto más altas sean las ratios, más interconexiones y, por tanto más transmisión. Un contagio en un grupo de 25 puede alcanzar a 800 personas”, alerta Ramon Font, portavoz del sindicato de profesores USTEC en La Vanguardia.

El director del colegio Ikastola Axular, Aitor Uriondo, y un asistente miden los marcadores de distancia social en medio del brote de la enfermedad por coronavirus en San Sebastián, el 21 de mayo de 2020.El director del colegio Ikastola Axular, Aitor Uriondo, y un asistente miden los marcadores de distancia social en medio del brote de la enfermedad por coronavirus en San Sebastián, el 21 de mayo de 2020.
El director del colegio Ikastola Axular, Aitor Uriondo, y un asistente miden los marcadores de distancia social en medio del brote de la enfermedad por coronavirus en San Sebastián, el 21 de mayo de 2020.
Vincent West/ Reuters

La necesidad de reducir la ratio de alumnos es uno de los aspectos más problemáticos que encaran los colegios e institutos, en opinión de Sonia García, secretaria de comunicación de ANPE, sindicato independiente, al servicio del profesorado de la enseñanza pública.

"Ahí es donde está empezando a haber problemas" reconoce a Business Insider España.

"Normalmente las aulas tenían 30 metros cuadrados según lo que dice la normativa y tú tienes 25 alumnos, por lo que no tienes un metro y medio de distancia para cada alumno. Tienes que hacer desdoble de grupo, ¿se va a mandar el doble de plantilla a los centros? ¿Habrá centros que tengan el doble de aulas para hacer tantos grupos? ¿Se les ha preguntado a los directores?", reflexiona García.

“Y todo eso sin tiempo y sin previsión no se puede hacer. Muchas instrucciones las han entregado hace poco, han salido en julio, qué margen de maniobra dejas a los centros. Muy poco", se lamenta.

Como muestra de esta "falta de previsión" y de tiempos, la secretaria de comunicación de ANPE señala dos ejemplos.

La Comisión de Trabajo para el Seguimiento de la Covid-19 del Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP) cuya orden para su creación fue publicada en el BOE el pasado 5 de agosto o la Conferencia de Presidentes para preparar la vuelta a los colegios organizada para finales este mes.

"No hay tiempo para establecer nada. Porque nosotros lo primero que pensamos es que lo que hay que hacer es una remodelación de los centros educativos. Hay que adaptar los espacios a las medidas que nos están diciendo y si hay que bajar las ratios porque hay que mantener un metro y medio de distanciamiento hay que aumentar el profesorado y el profesorado se está aumentando pero no lo suficiente", comenta. 

"No sabemos si habrá familias que se nieguen por miedo a llevar a sus hijos a los centros"

Por otro lado preocupan los rebrotes.

"¿Se ha pensado en un plan B? Al volumen que vamos de rebrotes lo mismo a mediados de septiembre hay que cerrar los centros, ¿qué hacemos de nuevo con el alumnado que no tiene ordenador, que en sus casas no tienen tecnología, que no tienen conexión WIFI?", reflexiona García.

"Las administraciones educativas no tienen las plataformas que tendrían que tener, porque estas estaban muy bien para ayudar a las clases presenciales, pero no para sustituir a las clases presenciales. Necesitan una adaptación y no se ha hecho", considera.

Toda esta falta de materialización en las medidas está generando nuevamente "mucha incertidumbre", reconoce. Uno de los términos más utilizados por todos los sectores desde que empezó la vuelta a la nueva normalidad.

"No sabemos si habrá familias que se nieguen por miedo a llevar a sus hijos a los centros, si habrá profesorado que se niegue. Ya hay equipos directivos que se han empezado a rebelar. ¿Todo esto puede ocurrir? Pues sí. Que va a ver problemas, pues posiblemente", estima.

"¿Por qué no se ha abordado antes si ya se sabía?", se cuestiona García. La misma pregunta que se hacen millones de padres en España a un mes de la vuelta al cole.

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