He conducido el Nio ET7, el coche más futurista que ha pasado por mis manos y del que seguro no has oído hablar

A los mandos del Nio ET7, el primer modelo de la marca china que llega a Europa
A los mandos del Nio ET7, el primer modelo de la marca china que llega a Europa

La primera vez que tuve noticia de la marca Nio fue en el Salón del Automóvil de Shanghái 2019. Llevaba más de cinco años sin viajar a China y la verdad es que, como todo lo que ocurre en el gigante asiático, me sentí abrumado no solo por el salto en cuanto a desarrollo que había dado el país, sino sobre todo por la catarata de marcas de automóviles nuevas.

Marcas de automóviles en China hay para dar y tomar, pero otra cosa muy distinta es que llamen la atención. En este sentido, en el último lustro lo de China y los automóviles, especialmente los coches eléctricos, puede ser calificado como un claro caso de estudio en cualquier escuela de negocios.

Lo que ha hecho –y seguirá haciendo– China con la industria del automóvil sigue un patrón calcado al que hicieron en su momento marcas japonesas y posteriormente coreanas: primer copiar, luego mejorar y finalmente innovar e incluso dar lecciones a los fabricantes europeos.

Presentación de un nuevo modelo en una edición del Salón de Shanghai

No hay que olvidar en este sentido que el del automóvil es un sector estratégico y que figura como uno de los pilares esenciales del plan quinquenal Made in China 2025, presentado en 2015.

Ese plan persigue que "China deje de ser la fábrica del mundo" y pasar a producir productos y servicios de mayor valor, como los aeroespaciales y los semiconductores, y lograr la independencia de los proveedores extranjeros para esos productos y servicios".

 

A principios de 2021, China aprobó su 14º Plan Quinquenal, cuyo eje principal es "lograr que China se afiance como potencia mundial mediante un modelo de crecimiento sostenible e innovador que conduzca a la 'modernización de la economía socialista' en 2035". 

Es decir, pasar del Made in China al Invented in China. Todo un cambio de paradigma.

Y dentro de esa estrategia entra Nio y sus productos. Como indicaba líneas más arriba, fue en la muestra de Shanghái donde vi y me subí por primera vez en un Nio, en este caso, en el ES6. Me quedé francamente fascinado de la calidad y el diseño de ese producto rodante chino. 

Reconozco que era muy escéptico y crítico con los coches chinos, pero Nio es otra cosa: es la nueva China.

¿Pero qué es Nio?

Nio es una marca de automóviles china, que fue fundada en 2014 y cuya sede y raíces están ubicadas en la ciudad de Shanghái. Según se indica en su página web, Nio pretende aprovechar el poder de la tecnología como palanca para producir coches "inteligentes, eléctricos y autónomos", y en los que el diseño juega un rol fundamental.

El faro guía de Nio es la filosofía Blue Sky Coming ("el cielo azul que viene"; muy pomposo, muy chino en definitiva) con la que quiere alcanzar "en un futuro más brillante y positivo, y un mañana más sostenible". 

Ahora Nio sale de su enorme zona de confort y se adentra a la conquista de Europa, otrora territorio vetado para las marcas de automóviles chinas, dado las estrictas restricciones a en cuanto a emisiones contaminantes y estándares de seguridad.

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En cuanto a los estándares de seguridad activa y pasiva, las marcas chinas han aprendido rápidamente y se han dejado asesorar por expertos en la materia de Europa y EEUU. Con respecto al segundo aspecto, las emisiones, con los coches eléctricos ya no existe ese problema, a lo que se añade el hecho de que en China –por la dejadez la UE– nos llevan ventaja.

Ventaja no solo en cuanto a penetración –y, por tanto, experiencia– del coche eléctrico, sino sobre todo en relación a gestión de baterías. Sin olvidar que a día de hoy la mayoría de los componentes de las baterías provienen de China.

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Nio: intercambio de baterías para evitar perder tiempo recargando

Con todo, hace tiempo que le estaba haciendo seguimiento a Nio, especialmente, por retomar y mejorar el proyecto de expandir el proyecto de estaciones de intercambio de baterías para evitar tener que dedicar tiempo en recargar baterías. Una innovación que presentó la startup israelí Better Place hace más de una década y que quedó en agua de borrajas.

Ahora llega a Europa (Alemania, Dinamarca, Holanda, Suecia y en breve también en Noruega) el Nio ET7, una berlina bien parecida y que he tenido la oportunidad de conducir en circuito cerrado.

Vista frontal del Nio ET7

Lo primero que me vino a la cabeza cuando vi el Nio ET7 fue: "¡¡¡Guauu!!! ¡Menudo coche más bonito! No me parece ni chino". Y es que, aunque para gustos, los colores, el Nio ET7 tiene un diseño muy bonito. Me recuerda en ciertos aspectos al Audi A7, otro coche que me encanta.

Tras darme una vuelta a su alrededor, lo siguiente que me llama la atención es la profusión de cámaras que tiene repartidas por todo el conjunto. Cuenta con cámaras de alta resolución, además de otros tantos sensores, entre los que destaca el LiDAR (Laser Imaging Detection and Ranging) de rango ultralargo en el techo.

A la izquierda, una de las 8 cámaras de que dispone. A la derecha de la imagen, el LiDAR

Tiene tantas cámaras (7 en total) y sensores (hasta 33 unidades de sensores de alto rendimiento que son capaces de almacenar 8 GB por segundo), que el Nio ET7 me parece uno de los coches de Google o de Mobileye con los que van mapeando y enseñando a los módulos de inteligencia artificial a desenvolverse por tráfico rodado real.

Según me comentaron responsables de producto de Nio, el ET7 "ha sido desarrollado pensando en la conducción autónoma".

Cámaras y sensores del Nio ET7

Y al igual que en el exterior, el interior del Nio ET7 también cuenta con un buen despliegue en cuanto a cámaras se refiere.

El Nio ET7 cuenta con un asistente virtual llamado Nomi, que aunque para otro idioma que no sea el chino, aún está en fase de desarrollo, pero es alucinante contar con un artefacto tecnológico como este en el coche. 

Échale un vistazo a este vídeo, en el que le pregunto a Nomi por el tiempo en Madrid.

VIDEO

VÍDEO: Aí es el asistente virtual Nomi, del Nio ET7

Como se puede ver en el vídeo, Nomi aún anda en pañales, pero según me contaron responsables de Nio, en China Nomi ya es capaz de reconocer por dónde circula el coche y aportar descripciones y responder preguntas sobre un museo cercano, un edificio, ciudad, etc.

Es más, Nomi también es capaz de sacarte una foto si se lo pides, y te la muestra en su pantalla de infotainment de 12,8 pulgadas.

Foto que me tomó el asistente Nomi del Nio ET7

Ahora bien, tras el subidón tecnológico inicial, me entró la duda de si a través del asistente Nomi y su poderosa lente, no me estarán espiando... Ya sabemos que China, por muy moderna que sea la imagen que quiera proyectar, es un régimen totalitario (dictadura) en el que se monitoriza constantemente a sus ciudadanos. Ya ni en el coche seremos libres...

El Nio ET7 es una berlina de cinco puertas de gran tamaño, pues mide 5.101 mm de longitud, con una batalla (distancia entre ejes) de 3.060 mm, lo que asegura un gran espacio y amplitud en su interior.

Este extremo lo he podido confirmar tras haberme acomodado en las plazas traseras, y en donde pese a mis 1,83 metros de altura, disfruté de gran amplitud.

En las plazas traseras del Nio ET7, las rodillas de un adulto de 1,83 m no rozan el respaldo del asiento delantero

En general se respira en el habitáculo mucha modernidad, buenos acabados, diseño de primera, nada de cuero (tejidos reciclados), un sistema de sonido de primer nivel (hasta 23 altavoces y 1.000 W de potencia) y, sobre todo, mucha solución innovadora (tiradores de las puertas que salen automáticamente), lo que pone de manifiesto que se ha puesto mucho foco en los detalles. 

Según me cuentan los responsables de Nio, en el ánimo de la marca está "recoger el feedback de los clientes y aplicar soluciones o ideas rápidamente". Sin duda, Nio funciona como una empresa tecnológica.

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¿Y qué tal es el Nio ET7 al volante?

La unidad del Nio ET7 que yo conduje consta de dos motores eléctricos (uno por eje), y una batería de 100 kWh, una potencia de 480 kW (653 CV), lo que le permite acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 3,8 segundos y alcanzar una velocidad punta de 200 km/h. El consumo oficial está cifrado en 17,2 kWh/100 km, un dato muy bueno para pesar 2.379 kg y las dimensiones con las que cuenta.

En cuanto a la autonomía, el dato no estaba disponible, pero sí sabemos que Nio anuncia un rango de hasta 1.000 km para la versión con batería de 150 kWh.

Al volante, en el corto recorrido que pude hacer con el Nio ET7 (no más de 20 km) sí me llamó la atención su poderosa aceleración, su gran estabilidad en el paso por curva (es la ventaja de tener carrocería de berlina en vez de ser un SUV, con un centro de gravedad más alto y muchas oscilaciones del chasis).

A pesar de ser un coche pesado, el Nio ET7 es ágil, y gracias a su sistema 4D Dynamic Control, en comunión con su batería de sensores y cámaras, detecta las condiciones de la vía por la que se circula y ajusta automáticamente la dureza de las suspensiones, con lo que el viaje se convierte en una confortable experiencia.

Silueta del Nio ET7

Pero, sin duda, el despliegue tecnológico, es lo más fascinante: es como estar a los mandos del futuro.

¿Precio? Hasta octubre no se podrá desvelar, pero barato no es y supera con creces los 60.000 euros.

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