Esa ensalada previene la demencia futura: un estudio vincula niveles más altos de carotenoides en sangre con menor riesgo de alzhéimer

Antioxidantes previenen demencia

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La dieta es fundamental para prevenir el alzhéimer en un mundo ahogado por la demencia: se calcula que los adultos con este tipo de enfermedades neurodegenerativas serán más de 150 millones para mitad de siglo. 

Mientras que los ensayos de fármacos contra el alzhéimer han tenido una tasa de éxitos baja y todavía hay muchas incógnitas que despejar, la comunidad científica busca entender qué cambios en el estilo de vida y la alimentación pueden reducir el riesgo de demencia. 

Sin ir más lejos, en los últimos tiempos se ha averiguado que beber al menos dos tazas diarias de café, seguir una versión estricta de la dieta mediterránea como hacen los longevos habitantes de la isla griega de Icaria o comer alimentos ricos en vitamina K son algunas maneras de prevenir el alzhéimer y otras enfermedades similares.

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Una de las llaves para blindar al máximo posible el cerebro de la aparición de la demencia es la dieta rica en antioxidantes, componentes que ayudan a prevenir el envejecimiento celular causado por el estrés oxidativo.

Sumando aportes a la evidencia presente, un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores del Laboratorio de Epidemiología y Ciencias de la Población del Instituto Nacional sobre el Envejecimiento se propuso averiguar si el nivel de antioxidantes en sangre estaba asociado con la probabilidad de desarrollar alzhéimer y otros tipos de demencia.

Publicado en la revista Neurology, sus hallazgos son reveladores e instan a incluir carotenoides en la dieta para prevenir el alzhéimer, ya que confirmaron la relación entre varios antioxidantes en sangre y una menor tasa de demencia. 

Para obtener sus conclusiones analizaron datos de 7.000 personas en los EE. UU., con edades entre 45 y 90 años y seguidos durante un promedio de 16 a 17 años.

Los antioxidantes protegen el cerebro de la demencia

Los investigadores observaron los niveles de varios antioxidantes en la sangre, incluidas las vitaminas A, C y E, y varios carotenoides, que son pigmentos presentes en numerosos alimentos de origen vegetal y que el cuerpo convierte en vitamina A.

“El estrés oxidativo puede ocurrir en un nivel anormalmente alto en nuestro cuerpo, incluso dentro de nuestro cerebro. En tales circunstancias, consumir antioxidantes puede ayudar a proteger nuestras células del daño, incluidas nuestras células cerebrales”, explica la principal autora del estudio, May Beydou, a Medical News Today.

En especial, encontraron que los niveles más altos de los carotenoides luteína y zeaxantina, se asociaron con un menor riesgo de demencia. Estos componentes, muy asociados a la salud ocular, están presentes en hortalizas de hoja verde como col y espinaca, maíz dulce, naranja, pimientos y huevos.

Para absorber mejor los carotenoides, es recomendable consumirlos acompañados de una grasa saludable, como el aceite de oliva, ya que son vitaminas liposolubles. 

Por otra parte, los niveles más altos de β-criptoxantina, un carotenoide que se encuentra en los frutos rojos, las manzanas y la papaya, también se asociaron con un menor riesgo de demencia por todas las causas.

Aunque estos hallazgos son alentadores, es importante señalar que este fue un estudio observacional basado en la medición de los niveles de antioxidantes, por lo que se requieren más ensayos controlados aleatorios. También es preciso determinar las cantidades exactas para obtener la mayor protección posible contra el alzhéimer, promoviendo un envejecimiento saludable. 

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