Este es el motivo por el que este verano debes evitar comer tortilla poco cuajada

Tortilla poco hecha

Iker Merodio/Flickr

Si piensas en productos típicos de la gastronomía española, seguramente la tortilla sea uno de los primeros que se te venga a la cabeza. Sobre gustos no hay nada escrito: algunos la prefieren casi líquida y desparramada, otros jamas se pondrán de acuerdo en el eterno debate de con cebolla o sin cebolla, y otros la prefieren muy hecha, rellena o con ingredientes como el pimiento o el chorizo. 

Sea como fuere, hay malas noticias para ti si te gusta la tortilla poco cuajada en verano: el bajo grado de cocción del huevo entraña el peligro de sufrir una intoxicación alimentaria. En concreto, predispone a la aparición de salmonelosis, una enfermedad intestinal que surge al comer alimentos contaminados por la bacteria Salmonella.

El truco de Karlos Arguiñano para hacer un huevo frito con puntilla

En las épocas de mucho calor como los meses estivales que están por llegar, se registran más intoxicaciones alimentarias de este tipo. 

Los alimentos vinculados a la salmonelosis son la carne, los germinados, las verduras, algunos procesados y, por supuesto, los huevos. Si no se cocinan a una elevada temperatura, el centro de la tortilla no se cuaja del todo, elevando este riesgo. 

Además, muchas veces es un plato que se lleva a la playa o se consume frío, por lo que se mantiene varias horas a temperatura ambiente 

Cómo prevenir que la tortilla se ponga mala en verano

Una alternativa es el huevo pasteurizado, más conocido popularmente como huevina.

Según recomiendan los Centros de Control de la Enfermedad de Estados Unidos (CDC), hay varias cosas que puedes hacer para reducir la probabilidad de que los huevos te intoxiquen. Entre ellas, mantenerlos refrigerados, desechar los que estén rotos, cocinarlos a 71 °C o más, refrigerar la trtilla después de cocinar, lavarte las manos y los utensilios antes de cocinar y cascar cada huevo aparte.

Aunque te rechifle la tortilla jugosa y poco hecha, en verano deberás cuajar bien el huevo. Una alternativa para que chorree se trata del huevo pasteurizado. El huevo crudo es especialmente peligroso para niños muy pequeños, mujeres embarazadas y personas mayores o inmunodeprimidas. Recuerda que tienes a tu disposición numerosas maneras de cocinarlo.

Guarda la tortilla en la nevera hasta el momento de consumirla, tírala dos días después y no la sirvas en el plato que has empleado para darte la vuelta, ya que podría existir un problema de contaminación cruzada. 

Para detectar la aparición de la intoxicación, los síntomas más comunes de la salmonelosis son las náuseas, los vómitos, los calambres abdominales, la fiebre, la diarrea, el dolor de cabeza, los escalofríos y la sangre en las heces. En este caso, deberás acudir al hospital, así como informar a otras personas que puedan ser víctimas del mismo brote. 

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