Pasar al contenido principal

Qué es y cómo puedes evitar el síndrome de 'hambre de piel' que están experimentando millones de personas por no tocar a nadie debido a la pandemia

Personas experimentan 'hambre en la piel' tras meses sin tocar a nadie
Crystal Cox/Insider
  • Tras meses sin tocar a otro humano debido a las restricciones impuestas durante la nueva pandemia de coronavirus, algunas personas experimentan un intenso 'hambre de piel'.
  • El término describe las consecuencias físicas y mentales causadas por la falta de contacto humano, incluidos los niveles más altos de estrés, un sistema inmunitario debilitado y la falta de sueño.
  • Aunque nada puede reemplazar por completo la necesidad primordial de tocar, algunas estrategias pueden ayudar, como acariciar a los animales e incluso abrazar una almohada.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

Brie Juran no ha tocado a otro ser humano en más de 12 semanas.

Vive sola en Cincinnati (Ohio, EEUU) y se ha tomado muy en serio el distanciamiento físico porque tiene una condición de salud subyacente y puede trabajar, en una organización sin ánimo de lucro, desde su casa.

No ha visto, ni mucho menos besado, a su novio, que está a más de tres horas en Toledo (EEUU). Han considerado reunirse en un parque, pero la idea de tenerlo cerca sin poder tocarle es más doloroso que no verlo. Tampoco ha abrazado a sus padres, que viven cerca.

Pero no fue hasta que su madre, ansiosa por darle un abrazo, se ofreció a hacerlo con una sábana entre ellas, cuando Juran, quien rechazó la oferta, se dio cuenta de las consecuencias que los meses sin contacto habían tenido en su salud.

"Desde que mi madre me dijo eso, pienso mucho en ello en términos de extrañar realmente conectarme con mis seres queridos de esa manera", ha comentado Juran a Insider. "Hay algo en un abrazo que siento que proporciona consuelo de una manera que nada más puede".

Leer más: Estas 19 fotos muestran como se está adaptando el mundo a las nuevas medidas de distanciamiento social

Tiene razón: si bien la tecnología y las reuniones a 2 metros de distancia pueden ayudar a que las personas físicamente aisladas se sientan menos solas o incluso más conectadas socialmente que antes, los neurocientíficos y los psicólogos saben que no pueden reemplazar la necesidad primordial de contacto humano.

"Nos beneficia escuchar 'te amo', ver una sonrisa o interactuar con personas sin tocarlas, pero cuando tenemos la capacidad de estar en contacto físico, dar la mano, abrazar, besar, eso es otra categoría de beneficios para la salud mental y física, de modo que todo lo demás es un sustituto imperfecto", ha explicado a Insider Kory Floyd, profesor de comunicación de la Universidad de Arizona que estudia cómo el afecto impacta en el estrés y en el funcionamiento fisiológico.

Pero aunque la angustia de lo que algunos llaman 'hambre de piel' es muy real, hay algunas tácticas que los expertos coinciden que pueden ayudar a controlar el deseo de una conexión humana práctica hasta que sea seguro volver a tocar.

La necesidad de tocar a otros nos vuelve humanos

Si a los seres humanos no se nos toca cuando somos bebés, morimos. Nuestros cuerpos crecerían demasiado despacio, nuestros cerebros no se desarrollarían completamente y nuestro sistema inmunitario no sería lo suficientemente fuerte.  

"Cuando nacemos, somos 100% dependientes de que alguien nos vista, alimente, bañe, que nos coja en brazos y que nos reconforte, y todas esas actividades requieren el tacto", argumenta Floyd. 

Leer más: Llegan los abrazos virtuales: un grupo de investigadores desarrolla un sistema de simulación del tacto para realidad virtual y aumentada

Nunca crecemos fuera de nuestra necesidad de ser tocados por otros. "La investigación demuestra que indica seguridad, alivia el estrés cardiovascular, nos hace más compasivos y activa la oxitocina 'la hormona del amor'", explica Dacher Keltner, profesor de psicología en la Universidad de Berkeley en California y director fundador del Greater Good Science Center, en la revista del centro.

La investigación ha demostrado que también puede ser una terapia efectiva complementaria para todo, desde la enfermedad de Alzheimer hasta el cáncer y el trastorno de estrés postraumático.

Holly Balcom, de 54 años, abraza a su hija Kelsea Mensh, de 22.
Holly Balcom, de 54 años, abraza a su hija Kelsea Mensh, de 22. Associated Press

Todo esto para decir: si tocar a otros tiene un poder tan notable para mantenernos mental, emocional y físicamente saludables, la ausencia de este puede tener un impacto igualmente negativo.

"Cuando nos sentimos solos, cuando nos falta la capacidad de interactuar con las personas de manera familiar y reconfortante, nos sentimos vulnerables y nos sentimos amenazados y atacados", comenta Floyd. Como resultado, nos convertimos en hipervigilantes, lo que eleva nuestro estrés general, interrumpe nuestro sueño y debilita nuestro sistema inmunológico, añade, todos los efectos particularmente dañinos en estos días.

"Especialmente para las personas que se sienten solas de costumbre, que ahora tienen que sufrir el autoaislamiento y la amenaza del virus en sí, unido a las tensiones raciales asociadas, sin mencionar el estrés y la amenaza que estas personas sienten financieramente", dice el profesor de comunicación, las consecuencias adicionales de no tocar solo empeoran las cosas.

Puedes controlar tu 'hambre de piel' con distintas técnicas

Las necesidades de contacto de todos no son las mismas, y las experiencias pasadas, especialmente las traumáticas, pueden afectar a cuánto y qué tipo de contacto humano te sientan bien y cuáles mal.

"Pero como con el sueño, nadie necesita cero", asegura Floyd.

Sin embargo, si lo que estás obteniendo en estos días es cero contacto, hay formas de ayudarte hasta que te sientas lo suficientemente seguro como para recibir un abrazo.

El experto recomienda acariciar perros o gatos, ya sean propios o de un vecino. "La experiencia no solo puede reducir la presión arterial y las hormonas del estrés, sino que también tiene beneficios similares para el animal", comenta.

Incluso abrazar una almohada puede imitar, tanto por la presión contra la piel, el tacto de otra persona o mascota, como por la acción que está tomando, que el cerebro lo interprete como un abrazo. "Hay algunos beneficios en actuar por inercia", explica.

People are experiencing 'skin hunger' after months without touching anyone
Crystal Cox/Business Insider

El autotoque o el masaje también pueden ser útiles. Algunas investigaciones muestran que tocarse el hombro o frotarse las manos y los pies puede tener muchos de los mismos beneficios para aliviar el dolor que si alguien lo hiciera por ti, ha argumentado Floyd.

Eric Kussin, fundador del movimiento de salud mental #SameHere We're All a Little 'Crazy, que vive solo en la ciudad de Nueva York y no ha tocado a nadie desde mediados de marzo, recomienda un método particular de autotoque llamado autorefugio.

Implica cruzar los brazos y frotar la parte superior de los brazos con las manos hacia arriba y hacia abajo mientras dices palabras relacionadas con las experiencias que has tenido que te molesten. (Sin embargo, se alienta a las personas que tienen recuerdos particularmente traumáticos a usar la forma guiada por el terapeuta de la técnica, que Justin Bieber ha elogiado en su documental de YouTube, Seasons, como una forma de controlar el estrés).

Leer más: 9 beneficios de llevarte a tu perro o gato al trabajo

Kussin también es consciente de cómo la falta de contacto afecta a los demás desde el punto de vista de la comunicación. No puede poner su mano sobre el hombro de un amigo o ilustrar la compasión a través del lenguaje corporal con tanta claridad, por lo que tiene mucho cuidado en mostrar y decirle a la gente cómo se siente respecto a ellos a través de palabras y gestos visibles en Zoom.

Si más personas hicieran eso, quizás pudiéramos salir de la pandemia siendo una sociedad menos cautelosa y más abierta emocionalmente, espera el fundador del movimiento. "La necesidad está ahí", añade Kussin a Insider. "Puedes coger una experiencia adversa y convertirla en positiva".

Y además