¿Tomar demasiada sal te hace engordar? La ciencia apunta a que sí

persona cocinando con sal
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  • El exceso de sal suele asociarse a problemas cardiovasculares, pero algunas evidencias científicas apuntan a que también podría conducir a engordar.
  • Tomar demasiada sal puede hacerte retener líquidos, empeorar tu microbioma y despertar tu apetito, causas todas ellas que se han vinculado a mayor riesgo de sobrepeso.
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Tienes la tensión alta y el médico te ha quitado la sal. No es de extrañar.

El exceso de sal en nuestra dieta (visible e invisible) "está directamente relacionado con el aumento de la hipertensión y por tanto con problemas cardiovasculares", resaltó previamente a Business Insider España la nutricionista Ylenia López Llata.

No es la única consecuencia. Pasarte de manera habitual con el salero podría llevarte a engordar.

El sodio es un mineral que tu cuerpo necesita para su correcto funcionamiento. Entre otras funciones se encarga de mantener la presión arterial. También de que nervios, músculos y otros tejidos corporales trabajen apropiadamente.

Este lo tomas a través de tu dieta. Del sodio que los alimentos contienen de manera natural, de la sal que pones en tus comidas al cocinar y de la que se añade durante el método de procesado de algunos productos —como pasa con casi todos los ultraprocesados—.

El resultado de esta suma de sodio "visible" e "invisible" es que en general se toma demasiada sal. Con los efectos nocivos para la salud que esto conlleva, incluyendo la ganancia de peso, según apuntan algunas evidencias científicas.

El exceso de sal puede hacerte retener líquidos

Una de las causas que suele vincularse a la retención de líquidos es el exceso de sal.

El sodio favorece que acumules agua. Como explican desde Healthline, tu organismo se sirve de la sobreabundancia de este líquido para diluir el sobrante de dicho mineral, que excretarás a través de la orina.

Como tu volumen de orina no varía, esto se traduce en que el agua extra se queda en tu cuerpo y de ahí que tu báscula marque unos kilos de más. Aunque cuando se trata de peso derivado de la retención de líquidos suele ser temporal, ya que los niveles en el organismo tienden a ajustarse.

Los alimentos ricos en sal suelen ser muy calóricos

Atracón nocturno comer mal
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Pero más allá del peso extra que te da la retención de agua, una dieta alta en sal podría estar relacionada con una mayor cantidad de grasa corporal. 

Patatas fritas, hamburguesas, pizzas congeladas, etc. Los productos ultraprocesados son algunas de las comidas que más sal incorporan. Ten en cuenta que también lo pueden ser el pan de barra y el de molde.

A su vez estos productos suelen ser muy calóricos, por lo que si tiendes a abusar de ellos, es fácil que tu peso se resienta. Obvio.

Pero esta explicación no siempre es válida. Como demostró un estudio de 2015, una mayor ingesta de sodio se relacionaba con un mayor peso corporal y una mayor circunferencia de la cintura, independientemente de las calorías consumidas.

En concreto un aumento de 1 gramo en la ingesta de sal se asoció con un aumento del riesgo de obesidad en un 28% en niños y 26% en adultos. Asimismo se relacionó significativamente con mayor masa de grasa corporal tanto en ambos grupos.

Una posible explicación a esto, podría deberse a que como muestran algunas evidencias científicas el exceso de sal parece tener efectos negativos en el microbioma, acabando con las buenas bacterias que hay en él. Se sabe que una flora intestinal pobre se ha vinculado a su vez con problemas de obesidad.

La sal podría hacerte sentir más hambriento

Tomar demasiada sal también podría hacerte engordar de otra manera.  Esto parece deberse a que, contrario a lo que se tiende a pensar, cuando tomas alimentos salados se te despierta el apetito. 

Una investigación en 2017 , basada en humanos (10 pacientes) y animales (ratones), encontró que un consumo mayor de sodio en la dieta a la larga no conducía a mayor sed, sino a menos. Frente a esto observaron que a pesar de beber menos tanto la orina como la ingesta aumentaron.

La razón de esto, como apunta el estudio, parece deberse a que el exceso de sal en el organismo puede conllevar un aumento en los niveles de la hormona glucocorticoide, lo que puede desencadenar la descomposición de tejidos grasos y musculares para liberar agua y eliminar el exceso de sodio.

Estos cambios metabólicos conllevan un gasto extra de energía, lo que a su vez deriva en más apetito. 

Pero como advierte la doctora y nutricinista Monica Reinagel en un artículo en Quick and Dirty Tips antes de que te lances a pensar que comer más sal hará que quemes grasas y calorías, párate. La realidad es totalmente diferente. 

Por un lado, como remarca Reinagel, "las hormonas glucocorticoides hacen que tu cuerpo descomponga los músculos" y ese no es el tipo de peso que deseas perder. Además "los niveles altos de estas hormonas también están relacionados con un mayor riesgo de osteoporosis y diabetes tipo 2", añade.

Por otro, como subrayó el estudio, estos cambios metabólicos derivados del exceso de sal condujeron a un aumento del apetito. Y no es muy difícil imaginar que esto te lleve a comer en exceso y a engordar. —Siendo realistas, seguramente pocas son las veces que cuando te sientes hambriento recurres a alimentos saludables y bajos en calorías—.

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