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El 70% de los infectados con el nuevo coronavirus no contagiaron a nadie, según investigaciones preliminares

Trabajadores de una empresa de desinfección en una rama de la Iglesia de Jesús Shincheonji en Daegu, Corea del Sur, en febrero.
Trabajadores de una empresa de desinfección en una rama de la Iglesia de Jesús Shincheonji en Daegu, Corea del Sur, en febrero. Reuters
  • Una persona promedio infectada con el nuevo coronavirus puede contagiar a otras 2 personas, pero, en algunos casos, puede propagarlo a muchas más durante un evento de superdifusión —conocido en inglés como superspreader event.
  • Las nuevas investigaciones sugieren que tales eventos, que normalmente involucran reuniones en interiores, son responsables de la mayor parte de la propagación de COVID-19.
  • Asimismo, han reportado que sólo el 20% de los casos de coronavirus provocaron el 80% de las transmisiones. Mientras, el 70% de los pacientes infectados estudiados no transmitieron el virus.
  • Los países podrían evitar más bloqueos durante futuras olas de infecciones apuntando a lugares y actividades que generen eventos de superdifusión.
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Los eventos de superdifusión, conocidos en inglés como superspreading event, en los que una persona infecta a un número desproporcionadamente elevado de otras, son el principal medio por el que se propaga el coronavirus, según nuevas investigaciones preliminares.

Un grupo de epidemiólogos de Hong Kong ha descubierto que sólo el 20% de los casos estudiados allí son responsables del 80% de todas las transmisiones de coronavirus. Mientras, el 70% de las personas infectadas con el coronavirus no se lo transmitieron a nadie y que, a su vez, todos los eventos de superdifusión implicaban reuniones sociales en interiores.

"Esa es la imagen que tenemos hasta ahora", dice Ben Cowling, uno de los coautores del estudio, a Business Insider. "Los eventos de superspreading están ocurriendo más de lo que esperábamos, más de lo que podría explicarse por azar. La magnitud de la superdifusión va más allá de lo que podríamos haber imaginado".

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Lo cual podría servir a los Gobiernos para elaborar leyes que mantengan a la gente segura durante los brotes sin tener que cerrar todo el país.

"Ahora sabemos qué medidas podrían darle el mayor rendimiento a su presupuesto. Si pudiéramos evitar que se produjera la superdifusión, beneficiaríamos a la mayoría de la gente", indica Cowling.

Un pequeño número de eventos de superdifusión explica la mayoría de las transmisiones

Los eventos de los superdifusores alrededor del mundo han creado grupos de infecciones de coronavirus que surgieron casi de la noche a la mañana.

Un practicante surcoreano infectó a otras 43 personas en febrero, un cantante a 53 personas en un ensayo del coro en Washington un mes después, un abogado de Nueva York a más de 100 personas de su comunidad, y un cumpleaños en Ceuta resultó en 12 contagiados.

Un hombre con una máscara facial caminando cerca de la sinagoga ortodoxa Young Israel en New Rochelle, Nueva York.
Un hombre con mascarilla caminando cerca de la sinagoga ortodoxa Young Israel en New Rochelle, Nueva York. Eduardo Munoz/REUTERS

Para su investigación, Cowling y sus colegas han examinado más de 1.000 casos de coronavirus en Hong Kong, entre el 23 de enero y el 28 de abril.

En él, encontraron que la superdifusión era el principal medio de transmisión en la ciudad. Cerca de 350 de los casos analizados fueron resultado de la propagación en la comunidad, y el resto importados de otros países. Y, dentro de los internos, más de la mitad estaban conectados a 6 eventos de superdifusión.

El término "superdifusión" se refiere a una persona infectada que transmite el virus a más personas que un contagiado promedio.

El valor R0 del virus (se pronuncia "R-naught") se refiere al número promedio de personas que una persona enferma llega a infectar en un grupo sin inmunidad. El R0 del coronavirus hasta ahora parece oscilar entre 2 y 2,5 —según el país, puesto que a raíz del confinamiento en algunos como España ha alcanzado valores por debajo de 1.

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Pero en el caso de estos eventos de superdifusión de Hong Kong, una persona infectó al menos 3 veces esa cantidad de personas. De hecho, el 20% de los casos provocó el 80% de las transmisiones, la mayoría de las cuales se relacionaron con eventos de superdifusión en una boda, un templo y múltiples bares en el distrito Lan Kwai Fong de la ciudad.

El 20% restante de los contagios fueron resultado de otro sólo 10% de los casos, implicando generalmente a alguien en sus hogares.

"Las exposiciones sociales produjeron un mayor número de casos secundarios en comparación con las exposiciones familiares o laborales", escriben los autores del estudio, añadiendo que la reducción de los eventos de superdifusión podría tener un efecto considerable en la disminución del R0 del virus.

La regla 80-20

En un artículo de The New York Times sobre el estudio de su equipo, que aún no ha sido revisado por pares, Cowling escribe: "Se preguntarán si nuestro estudio, o la experiencia de Hong Kong, con su pequeño número de infecciones totales, es más ampliamente representativo. Nosotros creemos que sí".

El distrito comercial de Dongseongro en Daegu el 27 de febrero.
El distrito comercial de Dongseongro en Daegu el 27 de febrero. JUNG YEON-JE/AFP via Getty Images

De hecho, otras investigaciones respaldan sus hallazgos. Un estudio de 2011 encontró que el 20% de la población era responsable del 80% de las transmisiones de muchas enfermedades, incluyendo la malaria. Lo que se conoce como la "regla 80-20".

Algunos científicos piensan que la proporción podría ser incluso menor. Un modelo de los investigadores de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres sugirió que sólo el 10% de los casos de coronavirus eran responsables del 80% de las transmisiones globales.

E investigaciones preliminares que examinaron más de 200 casos de coronavirus en Israel encontraron que entre el 1 y el 10% de los casos estaban relacionados con el 80% de las transmisiones. Otro estudio de Shenzhen (China) llegó a una conclusión similar: entre el 8 y el 9% de los casos causaron el 80% de las transmisiones.

Los eventos de superdifusión ocurren en áreas interiores llenas de gente

Los eventos del superdifusor del coronavirus han compartido algunas características clave: han involucrado reuniones en interiores en las que muchas personas de diferentes hogares estuvieron en contacto cercano y prolongado.

Por ejemplo, un evento de superdifusión en Arkansas, EEUU, involucró a un pastor y su esposa que asistieron a eventos religiosos y a un grupo de estudio bíblico unos días antes de que desarrollaran los síntomas del coronavirus. De las 92 personas con las que tuvieron contacto, 35 se enfermaron, 7 tuvieron que ser hospitalizados y 3 fallecieron.

Los miembros de la parroquia llevan máscaras en la Iglesia Católica de Cristo Rey en San Antonio el 19 de mayo.
Los miembros de la parroquia llevan máscaras en la Iglesia Católica de Cristo Rey en San Antonio, el 19 de mayo. Eric Gay/AP Photo

Las oficinas y los restaurantes también pueden ser focos de infección. Un estudio de un brote en un call center en Seúl, Corea del Sur, evidenció que casi la mitad de los empleados de la misma planta se infectaron. Y, para más, se sentaban en la misma sección.

Es decir, no es que ciertos individuos sean más contagiosos que otros o que derramen más virus. Sino que hay un tipo de actividad que da acceso a la gente a un mayor número de personas en áreas que favorecen la propagación del virus, explica Cowling.

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La investigación ha encontrado una y otra vez que el riesgo de transmisión del coronavirus es mayor en interiores, en espacios poco ventilados donde muchas personas tienen un contacto sostenido durante un determinado tiempo.

"No se puede tener un evento de superdifusión a menos que haya mucha gente alrededor, así que hay que tener mucho cuidado todavía con las reuniones de personas en grupos de cualquier tamaño —lo que incluye los actos religiosos", detalla William Schaffner, experto en enfermedades infecciosas de la Universidad de Vanderbilt, a Business Insider.

Si se centran en reuniones que podrían convertirse en eventos de superdifusión, se podrían evitar más bloqueos

Cowling apunta que los hallazgos del estudio podrían servir de base para las respuestas de los países a futuras oleadas de infecciones por coronavirus —algo que ya ha advertido la Organización Mundial de la Salud.

"Estaremos en una posición mucho mejor para enfrentar la segunda ola este otoño. Este conocimiento nos da la oportunidad de tomar acciones más mesuradas sin tener que volver a encerrarnos por completo".

Quinta Avenida en el centro de Manhattan el 25 de marzo.
Quinta Avenida en el centro de Manhattan el 25 de marzo. REUTERS/Mike Segar

Algunos países, como Japón y Corea del Sur, ya han demostrado que es posible sobrellevar un brote sin restringir drásticamente los movimientos de los ciudadanos o cerrar todas las tiendas, restaurantes y escuelas. 

El éxito de Japón proviene de la adhesión a la "regla de las 3 C". El Gobierno recomendó evitar los espacios cerrados, los lugares abarrotados y los lugares de contacto cercano —los cuales son propicios para los eventos de superdifusión.

De cara al futuro, Cowling cree que otros países podrían beneficiarse instituyendo reglas que apunten a la fuente de la mayoría de las transmisiones (además de la localización y prueba continua de contactos), en lugar de órdenes generales de confinamiento.

Un restaurante en París el 1 de junio.
Un restaurante en París, el 1 de junio. Michel Euler/AP

"Cualquier actividad al aire libre está bien. Me preocupan menos las protestas", sostiene, y añade que los restaurantes y bares podrían funcionar al 50% de su capacidad, con mesas vacías entre los comensales.

"Tenemos que averiguar cuántas personas por metro cuadrado son aceptables", indica. "Las reuniones y las actividades religiosas podrían continuar, pero con un número reducido de personas".

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