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El coronavirus provoca que cada vez más empresas se planteen trasladar su producción de China a otros países emergentes

Una trabajadora en una fábrica láctea del grupo Danone en China
Reuters
  • El impacto del coronavirus provoca que cada vez más empresas de todo el mundo se planteen dejar de producir en China para evitar problemas de suministro.
  • Las compañías estadounidenses estudian diversificar sus cadenas de suministro a países como Vietnam, Bangladesh, Turquía o Brasil, según ha asegurado el inversor Mark Mobius a la cadena CNBC.
  • El Gobierno japonés destinará 240.000 millones de yenes (unos 2.000 millones de euros) para ofrecer subsidios a las empresas niponas que dejen de producir en China, su principal socio comercial.
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A finales de enero, antes de que el coronavirus se convirtiese en una pandemia global, uno de los primeros efectos del virus fue el cierre de fábricas en China para intentar contener la oleada de contagios. La paralización de la actividad en el gigante asiático generó un efecto dominó que frenó en seco la producción o el suministro de piezas y materias primas de empresas de todo el mundo, antes incluso de que la expansión del virus llegase a sus respectivos países.

De hecho, a mediados de febrero, un estudio de Oxford Economics cifró en 1 billón de dólares (unos 923.000 millones de euros) el coste por pérdidas de producción en todo el mundo por la parálisis de la actividad industrial en China, que en su momento equivalía a un 1,3% del crecimiento económico mundial previsto para este año. 2 meses después, esa cifra se ha superado con creces, al tiempo que aumenta el número de empresas que estudia dejar de producir en China.

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Esta tendencia se está mostrando más claramente en las compañías estadounidenses, según ha asegurado el inversor Mark Mobius en una entrevista en la cadena CNBC, en la que ha asegurado que el impacto del coronavirus en sus cadenas de suministro está motivando que muchas empresas de Estados Unidos se planteen desplazar su producción de China a países como Vietnam, Bangladesh, Turquía o Brasil.

Mobius ha señalado que las compañías buscan diversificar sus suministros para reducir su dependencia de China, especialmente en sectores como el farmacéutico, el agrícola o el energético. Además de su deslocalización a otros mercados emergentes, el inversor prevé que muchas de esas empresas regresen a EEUU o a países cercanos como México o Canadá.

En Estados Unidos, un informe de la consultora Kearney ya advertía a principios de abril de que las empresas manufactureras estadounidenses están "abandonando China en masa". Este éxodo, que comenzó en plena guerra comercial entre Washington y Pekín, se ha visto agravado debido a la crisis del coronavirus y está provocando que las compañías desvíen sus cadenas de suministro tanto a EEUU como a varios países del Sudeste Asiático y México.

Sin embargo, la deslocalización de China no se ciñe a empresas de Estados Unidos, sino también en las de Asia. Concretamente, el Gobierno japonés ha anunciado que destinará 240.000 millones de yenes (unos 2.000 millones de euros) para ofrecer subsidios a las empresas niponas que dejen de producir en China, que es su principal socio comercial.

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El primer ministro nipón, Shinzo Abe aseguró en marzo que "los productos que dependen de un solo país y que tienen un alto valor agregado volverán a Japón en términos de producción". No obstante, Abe precisó que la repatriación de la producción de China también afectará a productos que no solo se fabrican en este país, incluso aunque no tengan un alto valor añadido, aunque en este caso ha asegurado que la producción se trasladará a otros países del Sudeste Asiático.

Por el momento, en Europa son pocas las empresas que han anunciado que desviarán su producción fuera de China para diversificar su cadena de suministro. En concreto, grandes empresas como Mango y otras más pequeñas como Orbea, NBI Bearings Europe o Brava Beer ya han comenzado su salida de China, según El Confidencial, aunque ese número podría aumentar según avance la pandemia de coronavirus y sus efectos en la economía mundial.

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