Twitter se prepara para una nueva ronda de despidos: Elon Musk reduce la cifra de empleados a su nivel más bajo en más de una década

Kali Hays,
Elon Musk, dueño y actual CEO de Twitter.
Elon Musk, dueño y actual CEO de Twitter.

REUTERS/Mike Blake

  • A pesar de haber asegurado que no iba a despedir a nadie más, Elon Musk está aplicando recortes de plantilla constantemente. 
  • El dueño de Twitter afirma que la compañía se encuentra en una situación económica desesperada, mientras, los empleados se preparan para el despido de decenas de personas en las próximas semanas. 

La nube de los despidos vuelve sobrevolar a los trabajadores de Twitter cuando hace apenas 6 semanas Elon Musk aseguró que el temporal había pasado. De aplicar estos recortes, la empresa podría volver a registrar una cifra de empleados que no tenía desde hace más de 10 años.

Otros 50 trabajadores de la división de Producto de Twitter serán despedidos en las próximas semanas, según han indicado a Business Insider 2 personas familiarizadas con este asunto. 

Hace solo 2 semanas que se aplicaron nuevos recortes de plantilla que afectaron a decenas de empleados de los departamentos de Publicidad, Confianza y seguridad, y Monetización de la red social, y la semana pasada las oficinas de Singapur y Australia también registraron recortes.

A la espera de que se produzca el cierre muchas sedes internacionales y de varias oficinas en Estados Unidos, la plantilla de Twitter podría situarse pronto por debajo de las 2.000 personas. Eso la convertiría en una compañía mucho más pequeña de lo que ha sido en los últimos 10 años, ya que cuando salió a bolsa, en 2013, declaró tener unos 2.700 trabajadores.

Elon Musk.

Alcanzar esa cifra, por debajo de los 2.000 empleados, también implicaría que Musk habrá reducido la plantilla de Twitter en algo más de un 75% desde el pasado mes de octubre

La ronda de despidos que aplicó el multimillonario en un primer momento afectó a la mitad de los trabajadores de la tecnológica, a los que se sumaron otros cientos que dimitieron poco después de que el empresario les plantease un ultimatum: o aceptaban su visión empresarial o debían marcharse

Varios afectados han relatado que los ceses siguen siendo igual de caóticos que el primer día, con recortes que se aplican inesperadamente y con poca o ninguna explicación de por qué se producen.

Musk expresó hace solo un par de semanas que no se "planeaban" más rondas de despidos, pero los empleados de Twitter han llegado a aceptar que poco de lo que dice su CEO puede tomarse al pie de la letra. "Solo dice cosas que suenan bien en ese momento", afirma otra persona familiarizada con la empresa.

 

El CEO de Tesla ha reiterado en varias ocasiones que la situación económica de Twitter no es buena. Ha llegado a comparar la compañía con un avión con los motores en llamas que está a punto de estrellarse contra el suelo. A su vez, Musk ha echado la culpa a la antigua dirección y a su política de gasto.

Después de casi 3 meses al cargo de la red social, Musk ha conseguido que varios anunciantes hayan abandonado Twitter temiendo las implicaciones que podrían tener los recortes aplicados en los departamentos encargados de supervisar y moderar los discursos de odio, así como la reinstauración de varias cuentas que habían sido vetadas en la plataforma por incitar a la violencia

Además, el multimillonario ha realizado también varios comentarios que se podrían catalogar como políticamente incorrectos y engañosos. Musk señaló en noviembre que la empresa estaba "perdiendo 4 millones de dólares al día".

Sin embargo, en el segundo trimestre del año pasado, la última vez que Twitter publicó sus resultados financieros como empresa que cotizaba en bolsa, perdía unos 3 millones cada día. Durante el primer trimestre del año pasado, además, Twitter registró un beneficio neto de 513 millones.

Musk ha aplicado toda clase de medidas para reducir costes. Ha eliminado varias funciones de Twitter y ha reducido —o directamente suprimido— varias bonificaciones de los trabajadores, como la asistencia sanitaria gratuita o la comida recién hecha. 

Algunas oficinas en EEUU han incorporado dormitorios y duchas (con el fin de ahorrar en el alojamiento), mientras que los recortes en personal de limpieza han afectado a la salubridad de las instalaciones. La última novedad ha sido la organización de una subasta con varios bienes de la sede de Twitter, que incluye cafeteras industriales, hornos para pizzas o barriles de cerveza.