Las posibles causas por las que ninguna de las apps para rastrear contactos de COVID-19 han conseguido detener las nuevas olas de la pandemia

RadarCOVID.
Business Insider España
  • La app española RadarCOVID no ha conseguido ser eficaz y solo el 2% de los contagios detectados en los últimos 4 meses han llegado a la plataforma tecnológica.
  • No es la única: las apps de Italia, Suiza o Alemania tampoco han tenido mayor efecto a la hora de controlar y prevenir las nuevas olas de la pandemia.
  • Varias investigaciones apuntan a las posibles razones: fundamentalmente el miedo a que se invadiera la privacidad, la falta de transparencia y de confianza.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

RadarCOVID ha sido un fracaso. La Cadena Ser detalló hace unos días que solo el 2% de todos los contagios detectados y confirmados en España durante los últimos 4 meses —cuando la app echó a andar en todas las comunidades— han llegado a la plataforma.

De este modo, la aplicación que desarrolló la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial no ha conseguido, al menos por el momento, toda la implantación que pretendía. En este tipo de apps es esencial que lo use el mayor número posible de ciudadanos, ya que si solo la emplean unos pocos, carece de eficacia.

La aplicación utiliza una tecnología que desarrollaron científicos europeos durante los primeros meses del confinamiento, y que poco después fue adaptada por Apple y Google para integrarse en los sistemas operativos de iPhone y Android. Los móviles que utilizan estas apps emiten unos 'fogonazos' mediante un protocolo Bluetooth de baja intensidad. En cada 'fogonazo' viaja una clave encriptada que acaba registrándose en todos los terminales cercanos.

España pierde miles de dosis de las vacunas contra el COVID-19 por no contar con las jeringuillas adecuadas

Cuando un usuario notifica en la plataforma que ha sido diagnosticado con un caso de COVID-19, el sistema sanitario le entrega una contraseña para introducir en la app. De este modo, todos los teléfonos que captaran el 'fogonazo' que emitió el móvil del infectado recibirán una alerta: han estado cerca de alguien que ha sido diagnosticado con coronavirus, y por lo tanto, podrías ser un contacto estrecho y un posible asintomático.

La premisa, aunque no es nueva, es buena: este tipo de aplicaciones pueden ser útiles para detener cadenas de contagios de asintomáticos y para complementar la labor de los rastreadores que han sido contratados por cada comunidad autónoma en España. El problema es que en ningún país europeo —cuyas apps también están integradas y son compatibles con RadarCOVIDse ha podido probar su eficacia.

La app alemana, 'la mejor del mundo', también ha fracasado

App de rastreo de Alemania.
App de rastreo de Alemania.
REUTERS

En el caso de la RadarCOVID española, como avanzaba la Cadena Ser hace unos días, ha sido la falta de usuarios y el descontrol a la hora de que los sistemas sanitarios entreguen las contraseñas para notificar positivos lo que ha provocado que la app no esté siendo útil. 

Desde que la aplicación se integró en la infraestructura tecnológica de todos los sistemas sanitarios autonómicos, solo se han confirmado 32.000 positivos en ella. Desde mediados de septiembre se han diagnosticado cerca de millón y medio de contagios. En comunidades como Extremadura ha habido más de 40.000 contagios, y solo se han entregado apenas 150 códigos de confirmación.

El propio presidente del Gobierno reconocía a finales del año pasado que las descargas de RadarCOVID no eran suficientes, como recogía aquí Economía Digital. Pero el de España no es el único fracaso.

Sanidad estudia el uso obligatorio de mascarillas FFP2 en circunstancias concretas

Corona Warn es una de las primeras aplicaciones en aprovechar la integración del protocolo Bluetooth en Android y iOS. Es la aplicación desarrollada por SAP para Alemania, y de hecho hace unas semanas sus usuarios detectaron un problema en su versión para Android: a veces, las notificaciones de contacto llegaban muy tarde. Se trató de un problema de Google que fue solventado hace apenas unos días.

Pero con 25 millones de usuarios —prácticamente cinco veces más que la app española— no ha impedido que Alemania registre cifras alarmantes durante la segunda y la tercera ola de la pandemia.

"Detectamos cierta mejoría en el caso alemán porque el Gobierno hizo esfuerzos sinceros en aumentar la confianza en la app. Lo lograron haciendo que el desarrollo de la app fuese muy transparente desde el principio e involucrando a un buen número de organizaciones reputadas". Quien habla es Muneera Bano, investigadora de la Deakin University en Melbourne, Australia.

Falta de confianza y transparencia

Un soldado suizo enseña la app de rastreo de contactos.
Un soldado suizo enseña la app de rastreo de contactos.
REUTERS/Denis Balibouse

El estudio de Bano y sus colegas se detiene en la implantación que han tenido las apps nacionales en Europa a raíz de que el Gobierno australiano lanzara su propia versión de app en abril del año pasado. "Sin embargo, aunque los funcionarios alemanes se referían a su app como la mejor del mundo, Alemania tuvo dificultades para sobreponerse a la segunda ola del COVID-19 cuando analizábamos los datos, en octubre del año pasado".

Es lo que explica la propia ingeniera en IEEE Spectrum. En un artículo publicado este mes, la publicación resume las posibles causas, según Bano y su equipo, que han llevado a las apps europeas a fracasar: la falta de confianza y de transparencia. Muchos ciudadanos pensaron —y piensan hoy— que estas apps son muy invasivas, a pesar de que, en un principio, no recopilan información sanitaria que pueda ser asignable a ningún ciudadano

En agosto el despliegue de Immuni, la app italiana, se vivió con cierto optimismo. La Repubblica contó cómo la aplicación había conseguido paralizar cuatro nuevos brotes de la enfermedad y cómo se estaban registrando los casos en la plataforma a centenares. En enero, el entusiasmo se ha disipado. Tanto, que incluso algunos medios se atreven a plantear que hasta el gobierno del país mediterráneo se ha olvidado de la app. Actualmente, el número de descargas de la app se ha estancado y la tasa de uso disminuye.

Amazon está subiendo la tarifa que pagan miles de empresas por vender productos en España a través de su plataforma a causa de la tasa Google

Suiza fue prácticamente la cuna de las apps para rastreo de contactos en Europa. Carmela Troncoso, una ingeniera e investigadora española que trabaja allí, fue una de las líderes de uno de los grupos que trabajó a destajo en desarrollar el protocolo DP-3T que acabaron abrazando tanto Apple como Google. SwissCovid, por tanto, fue una de las primeras apps para rastrear contactos que acabaron lanzándose.

A pesar de las expectativas iniciales, sucedió de una forma similar que con la alemana o la italiana: un estudio de noviembre del año pasado realizado en la Universidad de Zurich desvelaba que el miedo a que no se protegiesen debidamente los datos, la privacidad y la intimidad de los usuarios frenó la adopción de esta herramienta.

Aun con eso, el 46% de los suizos se llegó a descargar la app, lo que superó las expectativas de la administración, que preveía un 30%. Eso no ha sido óbice para que la administración suiza haya tenido que endurecer sus medidas e implementar un semiconfinamiento para controlar la tercera ola de la pandemia.

LEER TAMBIÉN: 2021 podría ser el año del despegue de los coches eléctricos: se espera que sus ventas crezcan un 70% solo en Estados Unidos

LEER TAMBIÉN: Las malas prácticas del teletrabajo provocaron un aumento de ciberataques a empresas y organizaciones durante 2020

LEER TAMBIÉN: La Eurocámara, denunciada por incumplir una sentencia europea: la web de su servicio de PCR para diputados transfiere datos de usuarios a EEUU

VER AHORA: XV Smart Business Meeting: el desafío de la transformación del mercado inmobiliario en la era post COVID