Entra en vigor la Ley Rider: estas son las novedades, cambios y los distintos modelos laborales que han elegido Glovo, Uber Eats, Just Eat y Deliveroo frente a la nueva normativa

  • Hoy entra en vigor la Ley Rider que obliga a las plataformas de delivery a laboralizar a sus repartidores, hasta ahora considerados falsos autónomos. 
  • Cada compañía ha optado por un modelo diferente: Glovo continúa con autónomos y cambia su sistema algorítmico; Uber Eats subcontratará a sus repartidores; Just Eat negocia el primer Convenio Colectivo del sector; y Deliveroo se va de España.
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Hoy entra en vigor la Ley Rider, que establece la presunción de laboralidad entre los repartidores y las plataformas de reparto como Glovo, Uber Eats, Just Eat o Deliveroo.

La ley establece que estas plataformas organizan, dirigen y controlan el trabajo de los repartidores y fijan sus condiciones a través de un algoritmo, y por lo tanto, no son trabajadores autónomos. Las compañías de delivery aseguran haber trabajado a contrarreloj para adaptar su modelo a la nueva regulación, y cada una ha elegido una manera diferente de regularizar su modelo laboral. 

Just Eat ha decidido dar de alta a sus repartidores y ahora negocia con los sindicatos para firmar el primer convenio colectivo del sector. Glovo ha anunciado un nuevo “modelo inédito” de contratación cargado de polémica pues solo dará de alta a 2.000 repartidores, mientras que alrededor de 8.000 seguirán siendo autónomos, y Uber Eats ha apostado por la subcontratación de sus riders.

Deliveroo que es la cuarta compañía más importante del sector de reparto de comida a domicilio, abandona el mercado español, pero antes se prevé que regularice a cerca de 3.800 repartidores para luego llevar a cabo un despido colectivo. 

A continuación, un repaso empresa por empresa de este sector, y sus diferentes novedades respecto su modelo laboral con los riders.

Glovo

Riders de Glovo esperan para realizar sus pedidos.
Riders de Glovo esperan para realizar sus pedidos.
REUTERS/Valentyn Ogirenko

El unicornio español anunciaba recientemente que va a contratar a 2.000 repartidores en España para adaptar su modelo a la nueva ley. Sin embargo, seguirá operando con cerca de 8.000 repartidores como autónomos en un modelo que desde la compañía aseguran es “inédito en España” y que está cargado de polémica. 

En este sentido, Glovo ha modificado su sistema de asignación de pedidos y las condiciones de trabajo de sus repartidores. Algunas de estas modificaciones anunciadas por la empresa son el free login, es decir, los trabajadores deciden qué día y a qué hora se conectan, no se les penalizará si deciden realizar o no un pedido y desaparece el sistema de puntuación conocido como Excelencia

Además el nuevo sistema establece la posibilidad de subcontratar a terceros y permitirá a los riders establecer sus propios precios por cada pedido. 

Esta última medida no ha sentado bien en los sindicatos, ya que implementaría un sistema de subasta en el que los trabajadores pujan, y es finalmente el algoritmo el que asigna la realización del pedido en función del precio que ha ofertado cada repartidor. Desde CCOO aseguran que esto tendrá un impacto negativo en las retribuciones de los trabajadores.

“Esto puede producir una depreciación de los precios y de las tarifas, y quien lo va a sufrir van a ser los propios trabajadores. Si para acceder a los pedidos van a tener que devaluar su precio medio o el precio inicial, pues obviamente van a salir perdiendo”, explica Carlos Gutiérrez, secretario confederal de Juventud y Nuevas Realidades del Trabajo de CCOO, a Business Insider España.

La nueva medida, conocida como Multiplicador, funciona de la siguiente manera: a un precio base que viene definido por la distancia realizada, el tiempo de espera y una serie de “puntos extra”, se le multiplica otra variable denominada “promociones” (que puede ser, por ejemplo, un bonus por lluvia, lo que aumenta el precio del servicio). El resultado de esto se multiplica a su vez por un nuevo parámetro; una cifra definida por el repartidor denominada Multiplicador.

¿Cómo se determina qué valor poner al Multiplicador? El repartidor elige, aunque la compañía establece lo siguiente: “los usuarios valoran un servicio a un buen precio”, refiriéndose a que los clientes quieren pagar el menor precio posible. Este dato tan solo puede ser cambiado una vez al día. 

Según la empresa este modelo dotará de mayor “flexibilidad, autonomía e independencia” y, aunque todavía no se han desvelado todas las novedades del sistema, se irá implementando en los próximos meses.

Uber Eats

Un repartidor de Uber Eats.
Un repartidor de Uber Eats.
REUTERS/Valentyn Ogirenko

Uber Eats era hasta el momento la gran incógnita de las empresas de delivery. Finalmente la compañía va a utilizar el modelo de subcontratación, por lo que serán terceras empresas las que serán las encargadas de contratar a los repartidores. 

Un portavoz de Uber ha confirmado a Business Insider España que la empresa de delivery ha optado por empresas de VTC como Closer Logistics y Deelivers, y niegan que vayan a utilizar ETTs, algo con lo que se había especulado días atrás. 

“Desde hoy, todos los repartidores que trabajan con la app de Uber Eats están protegidos con contratos de trabajo, y todos los beneficios laborales con flotas que colaboran con nuestra plataforma”, asegura la compañía. “A partir de ahora, consultaremos con los repartidores para entender el impacto de estos cambios y reevaluar la situación a su debido tiempo”, añade. 

En este sentido, el pasado lunes la compañía enviaba a sus riders un mensaje en el que establecía que todo repartidor que fuera autónomo dejará automáticamente de trabajar para Uber Eats después de este jueves. “Si ya estás trabajando con algunos de nuestros socios en delivery, nada cambiará y puedes seguir operando como hasta la fecha”, añadía el mensaje.

Desde los sindicatos señalan que esto es “un despido colectivo encubierto”. Además, desde CCOO apuntan que habrá que ver si este modelo laboral no incurre en una cesión ilegal de trabajadores, es decir, que una empresa contrata a los empleados, pero esos mismos empleados trabajan directamente al servicio de la otra compañía. 

En España, recientemente Cabify recibía una multa por parte de la Inspección de Trabajo de Cataluña de 431.000 euros, por incurrir en una infracción de este tipo.

“Parece extraño que una empresa que se dedica al reparto subcontrate a aquellos que tienen que desarrollar esa actividad. No obstante, sí que es un intento de adaptación a la Ley Rider, algo que Glovo por ejemplo ha desechado”, señala Carlos Gutiérrez, de CCOO para este medio.

Just Eat

Un repartidor de Just Eat.
Un repartidor de Just Eat.
Europa Press

La empresa danesa es la que mejor sale parada de la Ley Rider. Antes de que entrara en vigor la nueva norma ya utilizaba un modelo laboral que compaginaba las propias flotas contratadas por los restaurantes asociados a su plataforma, así como subcontratas con terceras empresas. Algunas de las ETTs que utiliza Just Eat son JobAndTalent (a través de New Driver) o Deelivers.

Sin embargo, recientemente anunciaba que laboralizará a sus repartidores y está en plena negociación con los sindicatos para elaborar el primer convenio colectivo de trabajadores del sector. Desde CCOO no han querido adelantar a este diario cuáles serán las condiciones de ese convenio. Queda pendiente saber si Just Eat decidirá laboralizar a toda su flota, o mantendrá un modelo mixto junto con la subcontrata.

El modelo laboral actual de Just Eat, denominado Scoober, emplea a más de 20.000 repartidores en Europa e Israel según señala la compañía. En una entrevista de este mismo año en El Diario.es, el CEO de la compañía en España,  Patrik Bergareche, calificaba la nueva Ley Rider como “muy positiva”. 

Además, señalaba que los distintos modelos laborales utilizados por el resto de compañías, habían supuesto una “presión competitiva muy fuerte” sobre Just Eat, que hacía que todos no siguieran las mismas reglas, con el coste que eso suponía. 

Deliveroo

Un 'rider' de Deliveroo
Un 'rider' de Deliveroo
REUTERS/Phil Noble

La compañía británica de delivery acaparaba titulares la semana pasada tras anunciar su marcha de España. En un comunicado la empresa aseguraba que su decisión se debía a la alta competencia del sector y los altos costes operativos que le suponía su actividad en España que apenas le reportaba un volumen de entre el 3% y el 5% de las ventas totales del grupo. 

Fuentes consultadas muy cercanas a la empresa aseguran que la Ley Rider ha sido la gota que ha colmado el vaso. De hecho, en un informe interno de Deliveroo del pasado mes de marzo al que ha tenido acceso Business Insider España, antes de su salida a bolsa, la empresa ya preveía los altos costes que le supondría laboralizar a sus repartidores. 

En este sentido, Deliveroo venía de una situación delicada; el año pasado realizó un ERE que afectó a un centenar de trabajadores de la parte de oficinas y externalizó parte de sus servicios a Rumanía. Además, había perdido mucha relevancia en el sector —actualmente es la cuarta empresa mejor posicionada— y según la propia compañía, prefiere centrarse en mercados donde son la primera o segunda fuerza. 

La empresa de delivery ha iniciado los trámites con la Seguridad Social para dar de alta a sus repartidores antes de que entre en vigor la nueva ley. Una vez haya regulado la situación de sus repartidores, iniciará un proceso de despido colectivo que afectará a 3.871 empleados y que comenzará con una mesa de negociación formada a partir del 6 de septiembre.

La incógnita ahora es saber cuál será la cantidad que percibirán los repartidores tras el despido. La compañía en el comunicado en el que anunciaba su salida, aseguraba que los trabajadores recibirán “un paquete de compensación”. Lo que no se sabe es si esa indemnización se corresponderá con toda su actividad como repartidores, es decir, cuando comenzaron a trabajar en la plataforma, o desde que fueron dados de alta en la SS. 

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