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Además de hacer dieta y ejercicio hay un tercer pilar clave para adelgazar y estar sano, según un experto

Hombre bañándose en un lago helado.
mihtiander

Getty Images

  • Según una teoría del libro Lo que no nos mata: cómo el agua helada, la altitud extrema y el acondicionamiento ambiental renovarán nuestra fuerza evolutiva perdida, del antropólogo Scott Carney, el estrés ambiental sería el tercer pilar del acondicionamiento físico, junto con la dieta y ejercicio.
  • El sedentarismo de la sociedad actual, debido a la falta de amenazas y grandes esfuerzos físicos gracias a los avances tecnológicos, podría llegar a ser muy perjudicial para la salud, por lo que el estrés ambiental, como someterse a bajas temperaturas, podría ser la clave.
  • Wim Hof, el "hombre de hielo" que Carney conoce durante su investigación, afirma que combinar la exposición ambiental, principalmente en el frío, con técnicas de respiración consciente, ayuda a recuperarse de lesiones y enfermedades, además de potenciar las capacidades físicas.
  • Además, tanto como Hof, como Carney, creen que esta regulación de temperatura corporal no es algo innato, sino que puede aprenderse.
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Probablemente lleves toda la vida escuchando que hacer ejercicio y llevar una dieta equilibrada es indispensable para estar sanos y fuertes

Pero, ¿y si hubiese un tercer pilar fundamental?

Según una teoría del libro Lo que no nos mata: cómo el agua helada, la altitud extrema y el acondicionamiento ambiental renovarán nuestra fuerza evolutiva perdida, de Scott Carney, periodista y antropólogo, el cuerpo necesita, además de dieta y ejercicio, estrés ambiental, como someterse a temperaturas muy frías o muy calientes.

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El escritor emprende un viaje para demostrar su teoría de que el acondicionamiento ambiental mejora la condición física, es decir, los desafíos ambientales podrían ser muy beneficiosos para la salud.

La sociedad actual es bastante sedentaria, pues las personas ya no tienen que enfrentar tantas amenazas o retos físicos como en la antigüedad, ahora la vida es más fácil, gracias a los avances tecnológicos.

Aunque la comodidad es algo que gusta a todos, Carney sostiene que este estilo de vida podría ser muy negativo para la salud, ya que podría desembocar en enfermedades graves como el cáncer o la diabetes.

"Sin un desafío que superar, una frontera que presionar o una amenaza de la que huir, los humanos de este milenio están sobrecargados, recalentados y subestimulados", escribe.

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Durante su viaje, conoce a Wim Hof, el "hombre de hielo", el cual afirma que combinar la exposición ambiental, principalmente en el frío, con técnicas de respiración consciente, ayuda a recuperarse de lesiones y enfermedades, además de potenciar las capacidades físicas y fomentar la pérdida de peso.

El autor argumenta la veracidad de este método con anécdotas de estudiantes que han probado el método de Hof y han experimentado mejoras en enfermedades como el Parkinson o la enfermedad de Crohn, aunque reconoce que en muchas ocasiones podría ser a causa del efecto placebo.

Además, varios estudios independientes afirman que controlar la respiración en una inmersión en aguas heladas podría proporcionar la capacidad de activar o inhibir voluntariamente el sistema inmunológico.

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Un claro ejemplo de esto es Lewis Pugh, nadador profesional de aguas abiertas, el cual tiene la capacidad de regular su temperatura corporal interna, por muy sorprendente que parezca.

Hof y Carney creen que esta habilidad no es algo innato, sino que se podría llegar a aprender.

 "Todo lo que necesitas hacer es salir un poco de tu zona de confort y probar algo fuera de lo común. Intenta encontrar consuelo en el frío", dice Carney.

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