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3 horas extra de teletrabajo ponen a prueba la conciliación diaria de lo profesional y lo personal durante la cuarentena

teletrabajo
Business Insider España
  • El teletrabajo pone a prueba la conciliación de la vida personal y profesional durante el confinamiento por coronavirus. 
  • Los empleados durante la cuarentena realizan hasta 3 horas extra al día, según Bloomberg.
  • La incapacidad de conjugar el tiempo libre y el de trabajo se agrava en las mujeres, quienes dedican más tiempo a las tareas domésticas. 
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El coronavirus ha desplazado la oficina al hogar. Durante la cuarentena, los trabajadores han ampliado sus jornadas laborales y realizan hasta 3 horas extra al día, según datos de Bloomberg. Por primera vez, muchos empleados en todo el mundo se enfrentan al reto de conciliar el teletrabajo y la vida personal sin salir de casa. 

El horario convencional de 9 de la mañana a 5 de la tarde en Estados Unidos ha desaparecido con la llegada del trabajo en remoto, según la misma fuente. También se ha acabado con los límites para enviar correos o hacer llamadas profesionales. 

Las horas extra, la capacidad para desconectar, los niños, las tareas domésticas o la incertidumbre sobre el futuro ponen a prueba la posibilidad real de separar ambas esferas. 

Ana Sánchez-Anegón, terapeuta y CEO de El Animal Emocional, ha explicado a Business Insider que es fundamental distinguir entre el trabajo en remoto cuando es voluntario o forzado por las circunstancias, como ocurre actualmente. De este último caso es del que se derivan las complicaciones. 

El equilibrio empieza a desdibujarse al acumular horas extra, al no poder desconectar y cuando los espacios no están definidos. "Venimos de una cultura del presentismo. En España, ha costado mucho dejar a los empleados teletrabajar", ha valorado Sánchez-Anegón. 

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En España, Reino Unido o Francia se trabaja 2 horas más diarias desde que se trabaja desde casa, según NordVPN, una plataforma que permite realizar la actividad laboral en remoto y que monitoriza los tiempos de conexión de sus usuarios. 

Muchas personas no saben gestionar esta nueva situación. "Aparecen sentimientos como la culpa o la exigencia asociados a una falta de visibilidad: da miedo que no nos estén viendo trabajar", dice la terapeuta. Paralelamente, la autoexigencia se ve incrementada porque hay una mayor necesidad de presentar resultados o de demostrar continuamente que se está cumpliendo la jornada. 

Según la consultora EY, la introducción abrupta del trabajo en el hogar ha favorecido que las barreras entre la vida personal y la de la oficina sean más difusas. Por eso, la colaboración entre compañeros o la comunicación contribuyen a preservar el bienestar del empleado. 

La firma también advierte de la necesidad de que las empresas hagan un seguimiento de cómo se encuentran sus trabajadores. 

Los que tienen hijos, los menos beneficiados por el teletrabajo obligatorio

Pero la situación depende de cada familia. La CEO de El Animal Emocional señala que los casos más caóticos suelen darse cuando hay niños en el hogar, mientras que los millennials pueden verse beneficiados, por ejemplo, al ahorrarse los trayectos a la oficina. 

El estrés también es mayor cuando se trata de mujeres con hijos. "Ellas llevan la organización familiar y laboral, lo que supone una gran carga emocional y logística", apunta Sánchez-Anegón. La experta considera que la diferencia entre géneros se ha evidenciado durante la cuarentena. 

Según la consultora especializada Concilia2, la desigualdad en los cuidados se ha acrecentado con el coronavirus. Las mujeres son quienes siguen haciéndose cargo de la mayoría de las tareas domésticas. 

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Otros de los motivos que se suman al descuido de la conciliación es la incertidumbre por mantener el puesto de trabajo. La preocupación por los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTEs) y las reducciones de jornada han conducido a muchos empleados a mostrarse disponibles a todas horas o los fines de semana, ha explicado Sánchez-Anegón. 

En ese contexto, muchos encuentran problemas para desconectar, hasta el punto de "llevarse los correos a la cama", añade. 

Asegúrate de que hay buena luz en tu lugar de trabajo
Asegúrate de que hay buena luz en tu lugar de trabajo Chip Somodevilla / Stringer / Getty Images

Tampoco ayuda la situación de excepcionalidad que ha traído la pandemia. La preocupación va más allá de lo laboral y la inquietud se extiende al plano económico, al de la salud o al social.

Cafés virtuales, juegos en línea o quedadas por conferencia entre compañeros después del trabajo son útiles para gestionar la falta de contacto, indica EY. 

Según la consultora, los responsables de las empresas deben estar pendientes del impacto del distanciamiento social en sus profesionales, ahora que se aprecia más el "valor añadido" del contacto físico. 

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"La falta de socialización también está afectado mucho a nivel emocional", coincide Sánchez-Anegón. La terapeuta considera que si el confinamiento se prolonga, se incrementarán los casos de ansiedad y estrés. De nuevo, la falta de desconexión entre vida y trabajo, las horas extra y la incertidumbre son principales escollos en la gestión emocional del empleo

Con todo, el teletrabajo ha traído consecuencias positivas. La contaminación se ha reducido a la mitad en ciudades como Madrid o Barcelona y han desaparecido los atascos. Además, se ha probado que el trabajo en remoto funciona. 

Las empresas adoptarán esta alternativa después del COVID-19 y, al volver a la rutina, los empleados podrán solicitar el trabajo desde casa, precisamente, para fomentar la conciliación. 

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