De los emuladores en iPhone a la inexistente interoperabilidad: los cambios de las tecnológicas hechos y pendientes para adaptarse a Europa

La vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, Margrethe Vestager.
La vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, Margrethe Vestager.
  • Han pasado tres meses desde que empezaron a aplicarse las nuevas regulaciones tecnológicas de la Unión Europea.
  • Muchas cosas están cambiando en tus dispositivos y servicios. Otras, como la interoperabilidad en apps de mensajería, se están haciendo de rogar.

Estaban en vigor desde el año pasado, pero comenzaron a aplicarse realmente hace apenas unas semanas. El Reglamento de Servicios Digitales o DSA comenzó a ejecutarse el pasado 16 de febrero, mientras que el de Mercados Digitales (DMA, en sus siglas en inglés) lo hizo el pasado 7 de marzo.

Está a punto de cumplirse el primer trimestre desde que estas normas comenzaran a hacerse notar con su vocación de transformar para siempre la industria tecnológica, al menos en la Unión Europea. Por ese motivo, también es momento de echar la vista atrás y ver qué ha cambiado y cuánto lo han hecho las grandes plataformas señaladas por estas dos regulaciones.

Que estas normas ya estén aplicándose no quiere decir que el trabajo de los reguladores haya terminado. El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) comenzó a aplicarse en mayo de 2018, hace ya seis años. Sin embargo, en torno a la norma todavía persisten muchos debates y se está sentando todo tipo de jurisprudencia.

Con todo, los nuevos DSA y DMA traían algunos artículos que eran a todas luces impepinables. Aunque las multinacionales tecnológicas a los que se dirigen estos reglamentos están buscando la forma de retorcer los textos en su beneficio —Bruselas ya investiga a compañías como TikTok, Google, Meta, Apple o X— algunas transformaciones sí han vivido sus servicios.

Otras todavía no se han visto. Pero es cuestión también de tiempo que los reguladores comunitarios sigan dando golpes en la mesa.

Margrethe Vestager, encargada de la competencia en la UE

Todo ello en un contexto político repleto de incertidumbre. Las elecciones europeas son en junio, Xi Jinping ha iniciado su gira por el Viejo Continente justo cuando EEUU obligará a ByteDance a vender TikTok, y a Bruselas no le queda otra que seguir iniciando procedimientos.

El Reglamento de Servicios Digitales y el Reglamento de Mercados Digitales nacían con un sólido objetivo: dotar de herramientas a la Comisión Europea para combatir más ágilmente y con más eficacia la concentración en el sector tecnológico, así como los abusos sobre competidores y usuarios que pudieran estar cometiendo las plataformas.

Hasta ahora, Bruselas se veía obligada a invocar artículos muy generalistas y vagos del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. Con estas dos leyes la Comisión ha emprendido ya una batalla tácita porque la tecnología se someta a, como repiten periódicamente sus altos cargos, "los valores y espíritus europeos".

Será una batalla ardua y larga, pero en el primer frente las grandes multinacionales tecnológicas ya han tenido que hacer algunas concesiones. Lo habrás notado en tu dispositivo o en las plataformas que uses. Va aquí un somero repaso a lo que hasta ahora ha cambiado... y una advertencia clara de algunos preceptos que todavía tienen que hacerlo.

Emuladores en iPhone, el engorro de abrir Maps, y muchos dolores de cabeza para las multinacionales: así cambia todo

Muchos cambios son de calado y probablemente no los notes de primeras en tu dispositivo. Sí, quizá, cuando lo configures por primera vez. Es un buen ejemplo el de Android: Google confirmó que desde ahora los usuarios tienen que elegir qué buscador predeterminado querrán usar en su terminal, y no será el suyo por defecto.

En el buscador de Google, de hecho, si buscas un destino o un artículo a adquirir, ahora se despliegan carruseles en los que podrás comparar precios. Uno de los primeros procedimientos de la Unión Europea contra esta compañía fue precisamente a cuenta de Google Shopping, el comparador de precios de la compañía que el buscador favorecía en sus resultados frente a los competidores.

También en Android, los desarrolladores podrán eliminar la pasarela de pago de Google sin que eso les impida aparecer en la Google Play Store, la tienda de apps de Android. Para intentar cumplir con el Reglamento de Mercados Digitales, el gigante del buscador ha separado servicios. Por eso ya no puedes abrir Google Maps pinchando en un resultado de búsqueda.

En Amazon es donde menos detalles nuevos verás: los principales cambios son para los vendedores de la plataforma, que podrán gestionar sus anuncios ahora de otra manera mientras que los clientes tendrán que dar ahora consentimiento expreso para que se les ofrezca otros servicios según los datos personales que comparta.

Microsoft ahora permite a los usuarios de Windows desinstalar Edge, su navegador por defecto, y ya no forzará a los usuarios a vincular su cuenta Microsoft con el sistema operativo. Otras herramientas que suelen venir preinstaladas en los paquetes de Windows, como Cortana o Fotos, también podrán ser eliminadas, aunque esto sí que lo habrás empezado a ver desde hace poco.

De hecho, LinkedIn, que es propiedad de Microsoft, también empezó a preguntar a sus usuarios si permitían que se siguieran compartiendo información entre todos sus servicios. Si el usuario rechaza, en virtud de las nuevas regulaciones, LinkedIn te seguirá recomendando ofertas de empleo, pero no atendiendo a tu perfil, si no a los requisitos que tú escribas en el buscador.

Otros servicios han hecho esfuerzos más tímidos. X, la plataforma antes conocida como Twitter adquirida por Elon Musk, ha introducido un sistema para denunciar contenido "invocando al Reglamento de Servicios Digitales". Su eficacia, sin embargo, no está contrastada, y muchos usuarios denuncian la tardanza de la plataforma en atender esas denuncias.

TikTok, que está enfrascada en una tensa batalla legal en EEUU para impedir su prohibición, permite ahora a los creadores de contenido crear sus propios formularios de contacto y ha mejorado la forma en la que los datos se portan de una plataforma a otra con una nueva API. Sin embargo, lo más reseñable es el veto de la Unión al lanzamiento de un programa de recompensas en TikTok Lite.

Apple ha presentado toda una batería de medidas. Otra cosa es que sean satisfactorias, en especial para las tiendas de apps que pretendían competir con la App Store. La forma de Apple de afrontar la DMA es abrir su ecosistema iOS —y también el iPadOS desde hace unas semanas— pero con restricciones muy severas, lamentan sus críticos.

No es de extrañar, por un lado, que Bruselas haya iniciado una investigación sobre Google, Apple y Meta, por las causas antes descritas. Tampoco que las medidas de Apple no hayan impedido que en el ecosistema iOS estén aflorando de forma inédita un sinfín de aplicaciones para emular juegos retro. Es de lo más tangible que ha conseguido la regulación para los usuarios de iPhone.

Meta, por su lado, también está intentando adaptarse a las nuevas regulaciones. Sin embargo, se puede decir que lleva seis años intentando adaptarse al RGPD. Invocando el DMA, Bruselas investiga a la compañía de Mark Zuckerberg por su modelo de suscripciones: si los usuarios no quieren que se extraigan sus datos personales con fines publicitarios, tienen que pagar una suscripción mensual.

Ya hay un debate abierto al respecto entre expertos del Reglamento General de Protección de Datos —y el EDPB, el máximo órgano comunitario que vela por la norma, ya ha expresado su opinión contraria a la medida de Meta—. Ahora queda ver más cambios. WhatsApp, sí, ahora es para usuarios de más de 13 años —antes solo era para mayores de 16 años—.

Pero un momento, ¿y la interoperabilidad?

¿Dónde está la interoperabilidad prometida, WhatsApp?

El artículo 7 del Reglamento de Mercados Digitales es muy claro.

"Cuando un guardián de acceso preste servicios de comunicaciones interpersonales independientes de la numeración que se enumeren en la decisión de designación con arreglo al artículo 3, apartado 9, hará que las funcionalidades básicas de sus servicios de comunicaciones interpersonales independientes de la numeración sean interoperables con los servicios de comunicaciones interpersonales independientes de la numeración de otro proveedor que ofrezca o tenga intención de ofrecer tales servicios en la Unión, proporcionando las interfaces técnicas necesarias o soluciones similares que faciliten la interoperabilidad, previa solicitud y de forma gratuita".

Bueno, quizá no tan claro. En resumidas cuentas, el artículo lo que dice es que las aplicaciones de mensajería de las plataformas consideradas guardianas de acceso tendrán que ser interoperables con las aplicaciones de mensajería de terceros.

Y de esto no hay nada todavía. Meta, que es propietaria nada más y nada menos que de varias plataformas de mensajería —WhatsApp, Facebook Messenger— todavía no ha hecho ni siquiera interoperables sus propios servicios en muchos casos.

La multinacional ya ha confirmado que están trabajando en ello. Que en un futuro no determinado podrás recibir mensajes de usuarios que procedan de otras aplicaciones. Que esos chats se almacenarán en una pestaña nueva en tu aplicación llamada "Chats de terceros". Y también ha enfatizado en que ser interoperable con WhatsApp no será nada fácil.

La razón: el cifrado de extremo a extremo E2EE que utiliza Meta. En un artículo en el que desgranaba las complejidades técnicas, un ingeniero de la compañía explicaba la amenaza de que abrir mucho la mano en la interoperabilidad desembocara en el auge de mensajes no deseados y spam a sus usuarios.

Con todo, Meta tendrá que trabajar —y de hecho ya negocia con terceros— para que esa interoperabilidad llegue a WhatsApp. Precisamente, debido a que no se ha alcanzado a ningún consenso sobre cómo hacer interoperable los protocolos de cifrado que WhatsApp o Facebook Messenger usan, esto todavía no está en vigor.

La paciencia de Bruselas, sin embargo, tiene límites. Y la interoperabilidad es una opción para pequeñas aplicaciones. Para WhatsApp, al ser considerada guardiana de acceso, es una obligación.

Todavía podrían pasar meses antes de que puedas comunicarte por chat desde otras apps con tus contactos en WhatsApp. Cuando eso suceda, será el ejemplo más tangible sobre cómo el Reglamento de Mercados Digitales está afectando no solo a las tecnológicas: también a los usuarios.

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