Vacunas o infección con COVID-19: ¿qué inmunidad es más fuerte?

Una mujer prepara una dosis de la vacuna contra el COVID-19.

REUTERS/Jon Cherry

  • La aparición de una nueva variante y el avance de las campañas de vacunación para administrar dosis de refuerzo ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre qué inmunidad es mejor, ¿la natural o la inducida por las vacunas?
  • Business Insider España ha preguntado a 4 expertas en virus e inmunología qué diferencias hay entre ellas y cuál es mejor a corto y largo plazo. 
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Un año después del despliegue de las vacunas desarrolladas contra el COVID-19, junto al aumento de los casos por una nueva variante del coronavirus, resurgen las dudas sobre la eficacia de la inmunidad inducida por las vacunas y la que aparece tras la infección natural con el SARS-CoV-2.

Diversos estudios han encontrado que esta última es más potente que la inmunidad natural, porque parece impulsar una mayor respuesta de anticuerpos más rápidamente —lo que evitaría con mayor éxito sufrir un caso grave de COVID-19— contra la versión original del virus. 

Sin embargo, una de las últimas investigaciones que evalúa el impacto de la variante ómicron en la protección frente al patógeno ha puesto en evidencia que el conjunto de mutaciones puede eludir con éxito la respuesta inmunitaria desarrollada tras el contagio con el SARS-CoV-2. 

Este dato no se conoce para la inmunidad inducida por las candidatas desarrolladas contra la enfermedad que provoca el SARS-CoV-2. Pero un estudio previo realizado en Israel ya había demostrado que los que sólo habían recibido la pauta completa de la vacuna tenían 13 veces más probabilidades de infectarse más tarde que los recuperados

Entonces, ¿qué inmunidad es mejor para defenderse del coronavirus, la que aparece tras el contagio o la que surge tras la inoculación de la vacuna?

Por qué la protección de la vacuna del COVID-19 no dura para toda la vida

"Es complicado, pero estamos en un momento en el que [la vacunación y la infección previa] parecen igualmente protectoras", ha reconocido a The Wall Street Jorunal Monica Gandhi, profesora de medicina y experta en enfermedades infecciosas de la Universidad de California en San Francisco, Estados Unidos.

Aunque los expertos que han hablado con Business Insider España han destacado que entre los tipos de inmunidad existen diferencias que explican por qué una podría funcionar mejor que la otra. Así como cuán necesarios son ambos tipos de inmunidad ante la infección con el SARS-CoV-2. 

Conforme a las declaraciones de la Dra. Yvelise Barrios, inmunóloga y vocal de la Sociedad Española de Inmunología (SEI), estas distinciones se identifican principalmente en el tipo de respuesta, la localización de la misma y la cantidad de anticuerpos que aparecen tras una u otra.  

La respuesta inmunitaria natural consigue una inmunidad más amplia contra el virus

Un sanitario hace una PCR a una mujer para detectar COVID-19.

La principal diferencia que existe entre la inmunidad que inducen las vacunas y la que aparece tras la infección con el virus es que la natural consigue 2 tipos de respuesta: sistémica y en mucosa.  

"La respuesta inmunitaria que aparece tras la infección natural es de más amplio espectro: es sistémica y cubre mucosas. En cambio, las vacunas proporcionan protección solo sistémica y no es de amplio espectro, sino que se dirige frente a una proteína", explica la Dra. Ana Treviño Rodríguez-Casanova, coordinadora del Master de Enfermedades Infecciosas de la UNIR.

Esto, aclara la Dra Barrios, vocal de la SEI, es relevante porque el SARS-CoV-2 es un virus que entra a través de las mucosas respiratorias. Por ende, este primer contacto desencadenaría una serie de interacciones con células del sistema inmune que están presentes en esta zona. Esto, como es evidente, no se consigue con las vacunas porque se inoculan de forma intramuscular. 

"Esta interacción es la explicación de por qué las vacunas nos defienden muy bien frente a la enfermedad grave, pero nos defienden un poquito peor frente a los contagios", advierte. 

Este gráfico muestra la rapidez con la que una vacuna de refuerzo puede mejorar la inmunidad, generando protección adicional en solo unos días

No obstante, Margarita del Val, viróloga e investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), quien cree que todo el mundo terminará contagiándose con el virus, aclara que que sea una respuesta amplia no implica que sea también más fuerte

"La infección natural proporciona una inmunidad amplia. No muy potente, sino muy amplia. En lugar de reconocer solo a una proteína, que es lo que te dan las vacunas, conoces a las 25 proteínas aproximadamente del virus", ejemplifica.

"En la infección natural tus defensas luchan contra el virus completo enfrentándose a un número más alto de antígenos que en las vacunas con un único antígeno. Por lo tanto, los individuos que han pasado la infección de forma natural cabría esperar una respuesta más amplia que proteja mejor frente a nuevas variaciones del virus", considera la Dra. Treviño. 

La inmunidad que estimulan las vacunas genera más anticuerpos

Una chica recibe una dosis de la vacuna de Pfizer contra el COVID-19.

Sin embargo, en los estudios que se realizaron tras la pauta completa de la vacunación, se observó una mejor estimulación de la respuesta de anticuerpos neutralizantes y de las células T con las inyecciones que con la infección natural, según la Dra. Barrios. 

"Si bien aunque la respuesta inmune en la vacunación es menos amplia, se ha podido demostrar que la cantidad de anticuerpos neutralizantes que se generan frente a la proteína S del SARS- CoV-2 después de la vacunación con ARNm (Moderna y Pfizer)  o con adenovirus (AstraZeneca o Janssen), es mayor que los generados después de la infección natural", añade la Dra. Treviño. 

"Además, se ha demostrado que las personas que se infectan generan una respuesta inmunológica menor específicamente frente a la proteína S [que es la que utiliza el virus para adherirse a los receptores humanos], que aquellas que han recibido la vacuna", coincide la Dra. Marisa Di Natale, inmunóloga en el Hospital San Francisco de Asís.

No obstante, otra de las investigaciones relacionadas publicada en Nature, también ha descubierto que la memoria inmunológica parece ser más fuerte después de la infección. 

Los anticuerpos producidos por las células B de memoria continuaron evolucionando al menos un año después de la infección. Pero en los vacunados este tipo de anticuerpos no cambiaron mucho a lo largo del tiempo.

Esto, conforme a las declaraciones del principal autor del estudio, Michel Nussenzweig, sugieren que la vacunación probablemente ofrece una mejor protección contra la infección, pero que esta protección disminuye rápidamente. Mientras que, por el contrario, los contagiados conseguían la calidad superior en la memoria inmunitaria a largo plazo.

La combinación de la inmunidad inducida y la natural podría ser la mejor respuesta frente a las variantes del coronavirus

Vial de la vacuna de Pfizer.

El sistema inmunitario es mucho más complejo de lo que se puede reproducir en un laboratorio. 

De ahí que no se hayan tomado directrices considerando única y exclusivamente que el organismo es capaz de hacer frente a la infección —más teniendo en cuenta que infectarse con el SARS-CoV-2 podría generar graves secuelas a largo plazo—. 

Pero algunas claves sobre las diferencias que existen entre la inmunidad natural y la inducida podrían esclarecer las dudas que existen sobre si vacunarse antes de contagiarse, después de contraer el virus o no hacerlo

Todas las expertas en virología e inmunología que han hablado con Business Insider España establecen que, aunque se haya superado o no la infección, las vacunas aseguran mantener la protección a largo plazo

"En ambas situaciones los anticuerpos se van perdiendo, como ocurre con otros coronavirus; por eso es necesario vacunarse para estar más protegido, hayas pasado o no la infección. Es importante recordar que el balance riesgo-beneficio es claramente favorable para la vacunación frente al SARS-CoV-2", señala la Dra. Treviño.

"A corto plazo, ambas respuestas podrían considerarse igual de eficaces. Sin embargo, dado que los anticuerpos neutralizantes generados tras la vacunación son más potentes, se podría decir que a largo plazo es mejor la respuesta generada por la vacunación", Dra. Di Natale. 

Cuánto dura la inmunidad de la vacuna al coronavirus de Pfizer, Moderna, AstraZeneca y Janssen

La Dra. Barrios destaca que otro tipo de inmunidad podría estarse pasando por alto: la híbrida, la que aparece tras contagiarse y recibir al menos una dosis de la vacuna. 

Se ha puesto en evidencia que una única inyección en personas que superaron el contagio consigue la misma respuesta de anticuerpos y celular que aparece tras 2 inyecciones de la misma vacuna

"Esa inmunidad híbrida es especialmente efectiva porque tiene tanto la parte sistémica como la local, que sólo se consigue por la infección natural. De ahí que los protocolos de vacunación de las personas que han pasado la infección, solo deben de consistir en una dosis extra para conseguir esta potenciación [de una respuesta también más fuerte tras la vacunación]", describe la Dra. Barrios. 

De facto, en la investigación publicada en Nature anteriormente mencionada, también se encontró que la vacunación aumentaba los niveles de anticuerpos en la sangre y las células B de memoria en personas que habían sido infectadas anteriormente

"Si después de estar vacunados el virus sigue circulando, cada vez que nos infectemos, reconoceremos más partes de ese virus. Tendremos una memoria inmunitaria reforzada en potencia y más amplia en capacidad de reconocimiento", defiende del Val en una entrevista con Business Insider España realizada antes de la identificación de ómicron. 

Es decir, las nuevas variantes que surjan del virus tendrán que hacer frente a una memoria más amplia y mucho más difícil de esquivar, según la experta. 

"Con lo que sabemos hasta la fecha, todas las estrategias son necesarias. Esta debe ser la prioridad: vacunar a cuantas más personas en todo el mundo y cuanto antes", concluye la Dra. Treviño. 

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