16 señales de que el estrés en el trabajo está atacando tu cuerpo y haciendo mella en tu salud

Estrés laboral

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  • El estrés laboral se trata de uno de los principales problemas para la salud de los trabajadores del siglo XXI, encabezando los trastornos psicológicos más frecuentes en las compañías. 
  • Puede estar provocado por aspectos ambientales, interpersonales, la falta de conciliación, la presión excesiva o la precariedad, entre otros.
  • ¿Qué señales existen de que el estrés está atacando tu cuerpo? Estos son sus síntomas y consecuencias para la salud física y mental. 
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El estrés laboral es uno de los grandes problemas de salud del siglo XX. 

Seguramente en alguna ocasión hayas sufrido en carne propia el impacto del estrés en el organismo, un fenómeno acrecentado en los últimos tiempos por la pandemia y su incertidumbre. 

El estudio de Cigna titulado COVID-19 Global Impact, publicado en diciembre de 2020, apunta a que la cifra de trabajadores españoles inmersos en una cultura always on en su trabajo asciende al 74%. 

El teletrabajo ha hecho más difícil desconectar fuera del horario de oficina, potenciando el burnout, y actualmente un 45% de los españoles en activo afirma padecer estrés laboral. 

Según la Organización Mundial de la Salud, el estrés laboral puede definirse como "la reacción que puede tener el individuo ante exigencias y presiones laborales que no se ajustan a sus conocimientos y capacidades, y que ponen a prueba su capacidad para afrontar la situación".

La ciencia no ha parado de estudiar en los últimos años las alteraciones y disfunciones que provoca el estrés en la salud física y mental. 

Sus tentáculos son largos: especialmente cuando es crónico y sostenido en el tiempo puede causar hipertensión, diabetes tipo 2, obesidad, insuficiencia cardiaca, ansiedad y depresión, trastornos menstruales y problemas de la piel como eczema o acné, tal y como recoge la enciclopedia médica MedlinePlus.

Según explica la Fundación Española del Corazón, en sí mismo el estrés es un mecanismo automático del organismo fundamental para la supervivencia, que genera una reacción fisiológica ante potenciales amenazas. 

El problema es que cuando aparece en exceso y se cronifica, el sistema inmune se debilita y la salud se deteriora, mientras que la hormona cortisol toma el control del cuerpo, desencadenando desde problemas de sueño a cuadros de ansiedad y ataques de pánico. 

Las reacciones del trabajador frente al estrés que lo carcome incluyen respuestas fisiológicas, emocionales, cognitivas y conductuales. 

El cuerpo y la mente no son una máquina, sino un complejo sistema interconectado: la respiración, la secreción de adrenalina, el latido del corazón, el humor, la motivación, el campo de percepción, la memoria o la concentración también son moldeados por el estrés. 

¿Qué puede producir el estrés en el trabajo? Principalmente existen 4 categorías: un mal ambiente físico; el desempeño de las tareas y relaciones interpersonales; las nuevas tecnologías y demás aspectos organizacionales y la conciliación entre trabajo y vida personal

Si sientes que el trabajo te está chupando la vida, que no tienes tiempo a nada o que has descuidado tu vida personal, puedes conocer más de una veintena de señales de que el estrés laboral está atacando tu salud, marchitando tu alegría y deteriorando tu organismo. Toma conciencia de estos indicadores cuanto antes para poder ponerle remedio. 

Problemas para dormir

Persona con insomnio

El estrés laboral es uno de los factores de riesgo más señalados tanto para el insomnio transitorio como para el insomnio crónico, cuando este dura más de 3 semanas. 

La situación de alerta e hipervigilancia causa trastornos de sueño y apareja otras complicaciones de salud: los estudios destacan que dormir poco está ligado a un mayor riesgo de presión arterial alta, accidentes cerebrovasculares, enfermedades del corazón, obesidad, problemas renales y diabetes tipo 2. 

Según Cuidate Plus, el estrés vinculado al trabajo ha sido identificado como la primera causa de insomnio ocasional en el 28% de los casos. 

Aumento de peso

Engordar

Los altos niveles de cortisol en sangre y células provocan una mayor retención de líquidos y de grasa, sobre todo en el área del abdomen. Las hormonas del estrés también están relacionadas con antojos de alimentos altos en azúcar, grasas saturadas y carbohidratos simples. ¿Nunca te han dado ganas de comida basura cuando te encuentras bajo mucha presión? 

Son muchos los estudios que apuntan al estrés como un factor que te hace engordar: un estudio publicado en Biological Psychology señala que el estrés reduce los niveles de leptina, responsable de regular el gasto energético y promover la saciedad y el gasto calórico. También aumenta el grado de inflamación del organismo. 

El estudio Whitehall también relaciona los niveles más altos de estrés con mayor tendencia a sufrir obesidad y acumulación de grasa en la zona abdominal. Otro informe del King's College de Londres señala que las personas privadas de sueño consumen 385 calorías adicionales por día, el equivalente a una hamburguesa con queso. 

Fatiga

Burnout

La fatiga y el cansancio crónico son amigos inseparables del síndrome del trabajador quemado, de la ansiedad y del estrés crónico. 

Si te sientes permanentemente agotado, falto de energía, con sueño durante el día y debilidad para realizar las tareas cotidianas, es probable que sea consecuencia de la presión laboral. 

Según Medline Plus, la somnolencia y la apatía también suelen ser síntomas que acompañan a la fatiga, volviéndote un zombi durante tu jornada laboral. 

Anhedonia o incapacidad de sentir placer

Anhedonia

La anhedonia (del griego ἀν-: an-, falta de, y ἡδονή: hedoné, placer) es la incapacidad para experimentar placer, la pérdida de interés o satisfacción en casi todas las actividades cotidianas. Es una falta de reactividad a los estímulos habitualmente placenteros.

Si ya no disfrutas con tus aficiones, no te apetece quedar con tus amigos y llevas tiempo sin sentir euforia, alegría, entusiasmo, cruiosidad o placer ante aquellas cosas que antes te movían, te interpelaban y te hacían sentir plenitud, el estrés laboral podría estar acechando detrás de tu anhedonia. 

Tensión muscular

Estrés

Desde Top Doctors explican que se trata de la rigidez muscular provocada por una contracción continua de uno o más músculos, manifestada a través de pequeños nódulos o protuberancias detectables por el tacto. 

La tensión muscular causada por el estrés tiende a localizarse principalmente en el cuello, el útero, el trapecio, la región lumbar y las piernas, puede lastrar significativamente la calidad de vida y se ve agravada por el sedentarismo y demasiadas horas frente al ordenador.

Además, Farmalactic apunta a que la sobrecarga muscular se manifiesta a su vez en otros síntomas como dolor mandibular, mareo, rigidez de cuello, dolor cervical y de cabeza, calambres en las piernas, hormigueo en extremiddes, movilidad reducida, irritabilidad o insomnio. 

Molestias gastrointestinales y problemas digestivos

Dolor de barriga.

El estrés tiene un particular influjo sobre tu sistema digestivo, considerado este un segundo cerebro. Puede llegar a tener consecuencias severas, sobre todo en personas con problemas previos como síndrome del colon irritable, distintos tipos de inflamación intestinal, úlceras gastroduodenales, reflujos esofágicos y ardor de estómago. 

Si te sientes presionado y sobrepasado por tu trabajo, es probable que te duela el estómago, tus digestiones se resientan y padezcas diarrea, estreñimiento, acidez o gases. 

Además, el estrés altera tu microbiota y la empobrece, produce cambios en las secreciones, reduce la capacidad de regeneración de la mucosa gastrointestinal y causa problemas en la absorción de nutrientes, así como desequilibrios de la flora intestinal que pueden derivar en intolerancias alimentarias. 

Dolores de cabeza

Mujer con dolor de cabeza.

Según Mayo Clinic, el estrés suele desencadenar dolor de cabeza tensional, cuyas principales características son la sensación de opresión o de tensión en la frente o a los lados y la parte de atrás de la cabeza. así como sensibilidad en el cuero cabelludo, el cuelo y los músculos de los hombros. 

Cuando estas molestias son ocasionales, pueden durar de 30 minutos a una semana, los frecuentes
menos de 15 días por mes y los crónicos cuando abarcan más de 2 semanas al mes durante 3 meses. 

Palpitaciones del corazón

Ataque al corazón, infarto.

El estrés es un factor que aumenta la tensión arterial, la inflamación, el colesterol y los triglicéridos en sangre. Cuando hay un pico de estrés extremo es probable que tu corazón lata fuera de ritmo o que sufras palpitaciones.

Las reconocerás al percibir que el corazón late rápido, está aleteando o golpea fuertemente. 

Las palpitaciones constituyen el 16% de los motivos de consulta en los servicios de emergencia, según un estudio del Hospital Clínicas de Montevideo. Aunque pueden generar preocupación, la mayor parte son benignas, pudiendo ser desencadenadas por ejercicio, estrés o medicamentos. 

Eso sí, se recomienda recibir atención médica inmediata cuando el pulso supera los 100 latidos por minuto sin que medie el tener fiebre, ansiedad, o haber realizado actividad física, según Web Consultas. 

Trastornos dermatológicos

Piel. Eccema de cuello y torax.

Según el Parc de Salut de Barcelona, existen numerosas afecciones cutáneas con una elevada incidencia de factores psicoemocionales, como las excoriaciones, en las que el paciente se siente impulsado a rascar su piel de manera compulsiva o la neurodermatitis. 

También hay muchos problemas dermatológicos especialmente modificados por el estrés y con posible rebrote psicosomático, como la psoriasis, la dermatitis seborreica, la dermatitis atópica, el acné y la alopecia areata. 

Además, a largo plazo el estrés deteriora tu piel, apagándola e incrementando la actividad de las metaloproteinasas, enzimas que degradan el colágeno y que generan la aparición de arrugas y flacidez.

Poca concentración y escasa capacidad para tomar decisione

Concentración distendida

Paradójicamente, el estrés mejora la concentración durante un período de tiempo muy corto, ya que provoca que se liberen sustancias químicas en el cerebro y empuja la adrenalina al torrente sanguíneo para aumentar los sentidos. 

No obstante, el estrés crónico merma el enfoque, deteriora el estado de alerta y reduce la capacidad de concentrarse y tomar decisiones, confirman estudios como este, publicado en la revista Neuroscience. 

Además, en los ataques de ansiedad es común la hiperventilación, respirando de un modo que hace que llegue menos flujo de sangre al cerebro, lo que hace que pierda parte de su capacidad de concentración, tal y como explican desde Calm Clinic. 

Falta de control, hostilidad e ira

Ira

Los cambios en el humor también son un indicador de estrés laboral. Según la American Psychological Association quienes sufren estrés agudo o estrés agudo episódico son personas que suelen estar demasiado agitadas, tener mal carácter y ser irritables o ansiosas, manifestando mucha "energía nerviosa".

La falta de control en el trabajo conduce a emociones con la ira y la hostilidad. Otras emociones del estrés son la irritabilidad y la tristeza, a veces vinculadas a pensamientos obsesivos, pesimismo, miedo y desesperanza.

También es habitual una menor tolerancia a la frustración, impaciencia y sensación de estar superado por las situaciones o circunstancias. 

Falta de deseo sexual

Deseo sexual

La vida sexual también se resiente por el estrés en el trabajo: tal y como indica la psicóloga María Rodríguez, del Centro de Estudios y Terapia del Comportamiento de San Sebastián a Consumer, en muchas ocasiones imposibilita mantener relaciones sexuales satisfactorias.

La razón es que el estrés conlleva cambios hormonales: el alto nivel de cortisol reprime funciones orgánicas, reduce la libido y dificulta el deseo, generando inapetencia. 

En los hombres que padecen estrés laboral las consecuencias más frecuentes son la disfunción eréctil y la eyaculación precoz.

Mientras, en las mujeres lo más habitual es falta de lubricación, el descenso de la libido y los cambios hormonales, así como dolores vaginales, problemas para llegar al orgasmo y alteraciones en el ciclo menstrual. 

Niebla mental y olvidos

Niebla mental

La niebla mental hace que pensar resulte agotador, sumergiendo la mente de la persona afectada en una especie de nebulosa. Los neurocientícos comparan esta sensación de incapacidad de aferrar la realidad con la que sufren las personas con demencia. 

Los signos que acompañan a la niebla mental son los problemas de memoria a corto plazo, la dificultad para recordar nombres o palabras conocidas, la desorientación y el olvido de dónde has dejado las cosas o la incapacidad para realizar operaciones matemáticas, incluso sencillas. 

El estrés crónico sobrecarga el cuerpo con cortisol, causando fatiga mental, niebla cerebral y despistes. A estos problemas se suma la angustia para afrontar el desempeño en el puesto laboral y hacerse cargo de las actividades cotidianas y la vida personal. 

Defensas más débiles

hombre enfermo, resfriado

Estar estresado en el trabajo provoca un aumento de los días de enfermedad o el absentismo laboral ya que el sistema inmune se ve perjudicado. 

La adrenalina y cortisol aumentan para preparar al cuerpo a reaccionar, disminuyendo los leucocitos o glóbulos blancos y aumentando el riesgo de contraer enfermedades.

"Se ha demostrado que el estrés psicológico crónico disminuye el número de células B, que son aquéllas que producen anticuerpos, así como la funcionalidad y la actividad de las células NK -Natural Killer por sus siglas en inglés-", apunta Carolina Díaz, inmunóloga de Clínica Las Condes. 

Dicho de otro modo, cuando padeces estrés laboral prolongado, tus defensas ante infecciones bacterianas, virales y micóticas se reducen. 

Bruxismo

Dolor de dientes

Según el doctor Jorge Ferrús, implantólogo, periodoncista y cofundador de la Clínica Dental Ferrus&Bratos de Madrid, el bruxismo ha aumentado especialmente en pacientes jóvenes durante la pandemia por la preocupación por la salud de seres queridos, la inestabilidad laboral o los problemas económicos.

¿Qué es el bruxismo y qué relación guarda con el estrés? El fenómeno consiste en el rechinamiento involuntario de los dientes, especialmente en las horas de sueño y originad. Provoca tensión y dolor mandibular y también de cuello y hombros, conllevando dolores de cabeza y oídos. Se origina porque los músculos de la masticación están hiperactivos. 

Estudios como este de 2003 señalan que un factor común en toda la actividad que involucra demandas excesivas sobre la musculatura es la presencia del aumento de la tensión emocional. Se sabe que la epinefrina y la dopamina tienen una fuerte y significativa relación con el bruxismo, ligándolo al estrés de tipo emocional.

Pesadillas

Pesadilla

El trastorno de pesadillas sucede cuando este tipo de sueños se produce con frecuencia, causan angustia, interrumpen el sueño y causan miedo a dormirse o problemas con el funcionamiento diurno, detalla Mayo Clinic.

Según la American Academy of Sleep Medicine, cerca del 85% de las personas sufren pesadillas de forma ocasional. Cuando tienes una, la producción de cortisol aumenta, pero a la vez, en las épocas de estrés, preocupaciones y alteraciones del ánimo también es más común padecerlas. 

De hecho, las pesadillas aumentaron entre la población durante el confinamiento de 2020 ocasionado por la pandemia. Además, tuvieron un carácter más vívido.

Recuerda que es crucial mantener un estilo de vida saludable en lo tocante a alimentación, descansos y actividad física para combatir el sedentarismo. Hay comidas especialmente señaladas para paliar y prevenir el estrés, mientras que el deporte te ayuda a liberar endorfinas, mejorar el ánimo y descansar mejor.

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