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Todo lo que debes saber sobre la presentación en directo del chip cerebral con IA de Neuralink que, según Elon Musk, algún día curará la parálisis y permitirá la telepatía

El chip cerebral de IA de Neuralink registra la actividad cerebral de un cerdo llamado Gertrude, quien lo lleva implantado en su cráneo desde hace 2 meses.
El chip cerebral de IA de Neuralink registra la actividad cerebral de un cerdo llamado Gertrude, quien lo lleva implantado en su cráneo desde hace 2 meses. Neuralink/YouTube

  • Neuralink, la compañía de neurotecnología fundada por Elon Musk en 2016, ha presentado este viernes una demo en directo de su capacidad para leer la actividad cerebral de un cerdo con un chip implantado quirúrgicamente que transmite datos de forma inalámbrica.
  • Musk ha descrito el "chip cerebral" alimentado por la IA de Neuralink como "un Fitbit en tu cráneo con pequeños cables" y prevé que la tecnología podría algún día permitir la telepatía, curar la parálisis o facilitar la visión sobrehumana.
  • Pero los científicos que asistieron a la demostración creen que Neuralink no es tan innovadora como parece, y que aún está lejos de usar el chip en humanos o de cumplir con las ambiciosas afirmaciones de Musk.
  • Esto es lo que necesitas saber sobre la demo del viernes, la tecnología y la compañía detrás de ella, y lo que el futuro depara para las "interfaces cerebro-máquina".
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¿Qué tecnología está desarrollando Neuralink?

Neuralink, la startup de neurotecnología que Musk cofundó en 2016, ha estado trabajando en una "interfaz cerebro-máquina" que consiste en un pequeño chip que se implanta en el cráneo y que puede leer y escribir la actividad cerebral.

Musk ha descrito el chip que Neuralink presentó este viernes con una demostración en directo, como "un Fitbit en tu cráneo con pequeños cables".

El chip cerebral de Inteligencia Artificial de Neuralink, del tamaño de una moneda.
El chip cerebral de Inteligencia Artificial de Neuralink, del tamaño de una moneda. Neuralink/YouTube

El chip, del tamaño de una moneda, se conecta a cables flexibles ultrafinos —cada uno de ellos de unas 5 micras de grosor, unas 20 veces más delgados que un cabello humano— que contienen un total de 1.024 electrodos y se despliegan dentro del cerebro.

Esos electrodos pueden leer o, en teoría, escribir la actividad cerebral detectando o estimulando las neuronas, todo ello mientras transmiten los datos de forma inalámbrica a través de ondas de radio similares a las de Bluetooth para que los investigadores puedan analizarlos.

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Además, Neuralink ha desarrollado un robot de precisión para instalar quirúrgicamente el chip bajo el cráneo y llevar los cables al cerebro sin dañarlo al perforar accidentalmente los vasos sanguíneos, un procedimiento que Musk afirma que sólo lleva horas y no deja nada más que una pequeña cicatriz.

Imágenes del chip de Neuralink implantado quirúrgicamente en el cerebro de un animal de experimentación.
Imágenes del chip de Neuralink implantado quirúrgicamente en el cerebro de un animal de experimentación. Neuralink/YouTube

¿Qué hace o podría hacer el chip de Neuralink?

No es nada extraño que Musk haya hecho algunas afirmaciones descabelladas sobre el potencial de esta tecnología.

Según sus predicciones, sería capaz de crear una "simbiosis" entre la mente humana y los ordenadores; "arrojar algo de luz sobre la conciencia"; permitir a la gente "guardar y reproducir recuerdos"; curar la parálisis, la ceguera, la pérdida de memoria y otras enfermedades neurológicas; permitir la "visión sobrehumana", o dar a la gente la capacidad de activar su Tesla telepáticamente.

"Sí, esto suena cada vez más como un episodio de Black Mirror", reconocía Musk durante la presentación de este viernes.

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Aunque los neurólogos afirman que Neuralink parece estar muy lejos de cumplir algunas de las promesas más ambiciosas de Musk, son optimistas en cuanto a que las interfaces cerebro-máquina podrían, en un futuro no muy lejano, utilizarse para tratar algunos problemas neurológicos como las lesiones de la médula espinal, el Parkinson o para controlar las prótesis.

"Las enfermedades en las que entendemos el circuito [neurológico] y lo que exactamente ese circuito está haciendo son aplicaciones potenciales", ha explicado a Business Insider el Dr. Jason Shepherd, profesor asociado de neurobiología en la Universidad de Utah, Estados Unidos.

Pero otros trastornos neurodegenerativos, como la demencia, son más difíciles de abordar, aclara, porque "hay un comportamiento complejo, hay un aprendizaje y una memoria complejos o aspectos que no están regulados por una sola área del cerebro".

¿Qué ha presentado Musk este viernes?

Neuralink presentó a los espectadores, con una demostración bizarra y ligeramente distópica, cómo se utiliza su chip para analizar la actividad cerebral de los cerdos. Estos suelen ser sujeto de experimentos similares dado que sus cerebros se parecen a la anatomía de los cerebros humanos.

Esta vez, el experimento ha involucrado a varios cerdos: "Joyce", a quien no se le implantó el chip; "Dorothy", a quien se le implantó, pero se le quitó después (lo que Musk señaló como un hito que demostraba que podían retirarlo si cambiabas de opinión o querías "actualizar"); "Gertrude", que ha tenido el chip durante 2 meses; y varios otros con chips "duales" implantados.

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Los asistentes podían ver y oír "señales en directo" del Neuralink de Gertrude, que estaba configurado para detectar "picos" de actividad neuronal en su hocico, de modo que la pantalla se iluminaba y los sonidos se escuchaban cuando olía comida alrededor de su bolígrafo.

Además, Musk proyectó un vídeo de uno de los cerdos en una cinta de correr, en el que la empresa intentaba predecir la posición de las extremidades del cerdo detectando su actividad cerebral, lo que, según el CEO, consiguieron casi perfectamente.

Experimento de Neuralink.
Neuralink/YouTube

Evidentemente, el trabajo con los cerdos sigue siendo un gran paso alejado de los sujetos humanos, tanto en lo que respecta a los obstáculos técnicos como a la aprobación reglamentaria. 

En este sentido, Musk dice que Neuralink cuenta con la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos como "dispositivo de innovación", lo que puede ayudar a acelerar la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías médicas. 

Y por último, el equipo ha proporcionado también detalles técnicos limitados sobre los materiales utilizados en el chip y los cables, así como la velocidad y la resolución a la que el chip puede leer y escribir datos.

Hay muchas expectativas en torno a la demo, ¿hay algo realmente nuevo?

No realmente, al menos en lo que respecta a lo que la gente podría deducir con sólo ver la demostración.

No obstante, a los científicos e ingenieros les encantaría ver a Neuralink publicar más investigaciones sobre su chip, ciencia de los materiales y algoritmos para apoyar algo de la expectación que Musk ha generado.

"Toda la tecnología que mostró ya ha sido desarrollada de una forma u otra", ha señalado Shepherd. "Básicamente, lo que han hecho es empaquetarlo en un pequeño y bonito formato que luego envía datos de forma inalámbrica".

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El trabajo de Neuralink se basa en el trabajo que los neurólogos y bioingenieros han estado haciendo durante décadas, y que, en los últimos años, se han convertido en grandes avances como los brazos robóticos controlados por la mente.

"Si acabas de ver esta presentación, podrías pensar que viene de la nada, que Musk está haciendo su magia, pero en realidad, ha copiado y pegado el trabajo de muchos, muchos laboratorios que han estado trabajando en esto", dice Shepherd.

Aún así, el entusiasmo de Musk por el tema y sus profundos bolsillos probablemente generarán un interés adicional, tanto de los inversionistas como del público, lo que podría ser una ventaja para otros trabajos de neurociencia, añade.

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De hecho, con anterioridad, los científicos han quedado impresionados por algunos de los avances de Neuralink, en particular la "máquina de coser" que desarrolló para insertar los cables ultrafinos en el cerebro.

"Hacer estas cosas a mano, son cosas muy finas... es muy difícil tener una mano lo suficientemente firme para conseguirlo", apuntaba Andrew Hires, profesor asistente de neurobiología de la Universidad de California, EEUU, a Business Insider en julio de 2019, tras la publicación de la nueva investigación de Neuralink y la afirmación de que había conseguido que un mono controlase un ordenador.

¿Qué desafíos deben superar aún los investigadores de la interfaz cerebro-máquina de Neuralink y otras empresas?

Dependiendo de para qué quieran usar la tecnología, los investigadores y las empresas tecnológicas que trabajan en los chips cerebrales todavía se enfrentan a una serie de retos.

Uno de los más grandes es el desarrollo de materiales que puedan ser insertados con seguridad en un cerebro humano, durante largos períodos de tiempo, sin deteriorarse o causar infecciones.

Otros incluyen la fabricación de chips que puedan leer datos con suficiente rapidez, y a una resolución lo suficientemente alta como para ser útiles, el diseño de algoritmos que puedan interpretar los datos con precisión, y el de una forma de insertar los cables más profundamente en el cerebro para que el chip pueda acceder a más de su actividad.

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Asimismo, hay importantes cuestiones de seguridad, privacidad, políticas, legales y éticas que seguramente surgirán.

Evidentemente, implantar un chip en la cabeza de alguien que lea sus datos cerebrales en bruto —y le permita controlar sus movimientos físicos, la vista, el olfato, o el oído a través de una aplicación para móviles, que Musk dice que Neuralink está persiguiendo— podría salir muy mal.

"Muchas de estas compañías están atascadas entre la etapa de desarrollo y la etapa de aplicación", dice Shepherd. "Y desde mi punto de vista, la etapa de desarrollo de esto es, creo, muy prematura, todavía hay mucho trabajo por hacer".

Neuralink también podría enfrentarse a algunos de sus propios y únicos desafíos. De hecho, STAT News informó a principios de esta semana que varios exinvestigadores de Neuralink expresaron su preocupación por una cultura caótica dentro de la empresa, que choca entre los plazos estrictos y el ritmo lento típico de la investigación científica.

Y, según afirmaron a STAT, la startup está empleando el enfoque tecnológico de "moverse rápido y romper cosas" para construir un dispositivo médico, que hace que, a veces, "la estrategia sea muy inmadura".

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