"En España se crea mucho más valor del que se extrae", defiende este experto español en innovación que pasó por Silicon Valley y ahora es embajador del área de proyectos secretos de Google

Pablo Rodríguez, exCEO de Telefónica Alpha y embajador de Google X
Pablo Rodríguez, exCEO de Telefónica Alpha y embajador de Google X

Imagen cedida

  • España "crea mucho valor" en innovación, pero le falta convertirlo en "valor real de negocio" respecto a EEUU, según Pablo Rodríguez, que ha trabajado en Silicon Valley y es embajador del área de proyectos disruptivos de Google, X.
  • "En Estados Unidos está más articulada la relación entre empresa y universidad, aquí está muy por desarrollar", explica este experto en innovación disruptiva en una entrevista con Business Insider España.
  • Mejorar la relación entre universidades y startups, contar con fondos de mayor tamaño y que se atrevan a asumir más riesgos son los 3 elementos que podrían transformar el tejido innovador español, según Rodríguez.
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El ecosistema español de innovación "crea mucho valor" en centros de tecnología y universidades, pero este "no se convierte en valor real de negocio". Este es la principal diferencia con países a la vanguardia como Estados Unidos, donde la relación entre la universidad y la empresa está "mucho más articulada", según el punto de Pablo Rodríguez, que ha trabajado en entornos innovadores como Silicon Valley (California, Estados Unidos), grandes compañías como Microsoft o Telefónica y actualmente es embajador del área de proyectos experimentales de Google, X, su fábrica de moonshots o proyectos que trabajan en "futuros deseables" para encontrar nuevos negocios.

"Así como en Estados Unidos está más articulada la relación entre empresa y universidad, aquí está muy por desarrollar", opina Rodríguez durante una conversación con Business Insider España en la que destaca que en España hay "mucho talento" y "muy buenas universidades", con grupos de investigación que tienen proyectos punteros en áreas como inteligencia artificial, materiales, criptografía, salud. "Son proyectos que bien articulados podrían convertirse en grandes apuestas", considera.

Esa desconexión entre el talento y el mundo empresarial provoca que las startups que destacan en España no sean tan innovadoras como podrían ser. "Nos salen startups muy centradas en problemas del consumidor, pero no hemos entrado en el mundo de las startups que se diferencian en I+D, hay muy pocas, y ahí es dónde se pueden crear oportunidades en lo digital", analiza.

No obstante, bajo su punto de vista hay "apetito y ganas de entrar en inversiones de mayor riesgo tecnológico", por lo que considera que se desarrollarán nuevas iniciativas innovadoras, aunque falte contar con inversores del tamaño que hay en otros países.

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De hecho, según el Observatorio de Startups de la Fundación Innovación Bankinter, los fondos extranjeros asumieron el 45,2% de la inversión en compañías emergentes en España durante el año 2020, unos 498 millones de euros, con más operaciones (61) aunque el volumen global cayó un 21% respecto al año anterior por la pandemia.

"Probablemente nos faltan vehículos de inversión con capital más paciente. Si bien España cuenta con un ecosistema muy activo de empresas, los fondos institucionales y privados no tienen el tamaño y el volumen que tienen los de otros países para afrontar la escalabilidad de las mismas e ir a por esos retos", añade Rodríguez

Por eso, considera "muy positivo" que iniciativas públicas como la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial cuente con un fondo de inversión de capital riesgo público-privado denominado Fondo Next Tech con 600 millones de euros públicos y 3.300 privados entre 2021 y 2023. "Está en la línea con la estrategia de Europa, allí son conscientes y en España se están poniendo los pilares", apunta.

Cómo construir innovación disruptiva dentro de las grandes empresas

Un equipo de Google X Un equipo de Google X
Google X

Pablo Rodríguez actualmente es embajador de X, la firma de proyectos innovadores o moonshots de Google, pero antes de eso se dedicó a aplicar esa misma tecnología dentro de Telefónica en Alpha, la empresa de tecnologías disruptivas de la multinacional española.

Dentro de Telefónica se plantearon un moonshot o "futuro deseable" basado en construir un mundo con mayor conciencia social y personal, desde el que acabaron traduciéndolo en la atención a la salud mental, enfocado en utilizar la tecnología para ayudar a tener mejores hábitos y prevenir enfermedades. 

"Este ejercicio se ha convertido en una compañía, que ahora es Koa Health, cuya misión es reducir el impacto global de las enfermedades crónicas, porque hoy las personas hoy se mueren de enfermedades crónicas, intentando ayudarles a tener mayor conciencia personal y cambiar comportamientos que no les van bien", explica sobre esta compañía, que se constituyó en noviembre de 2020 con 14 millones de euros de inversión inicial.

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Los casos de Google o Telefónica son ejemplos de cómo desarrollar innovación dentro de grandes empresas, una aproximación que para Rodríguez no solo da réditos a largo plazo, sino también a corto. "Que quieras ir a la Luna no quiere decir que no tengas que demostrar que tienes que saber lanzar un cohete, o desafiar la gravedad... En cada paso intermedio puede haber un negocio", asegura.

"Pensar como un disruptor es pensar todo el tiempo: '¿y por qué no?'"

Para Pablo Rodríguez la clave fundamental para que las empresas puedan generar innovaciones que sean diferenciales es que deben "pensar como un disruptor".

"Pensar como un disruptor es pensar todo el tiempo '¿y por qué no?' y '¿qué pasaría si...?' Tener presente los cambios que están ocurriendo de forma rápida, y tener presente el camino de la disrupción, que empieza por cosas pequeñas que casi no tienen impacto, y luego se convierten en grandes oportunidades. Eso es el viaje del cambio", argumenta.

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Las grandes empresas deberían fomentar en sus trabajadores esa forma de pensar, al menos para asegurar su propia supervivencia en un escenario cambiante. "Aunque sea para montar la mejor defensa posible, tener las luces puestas en aquellos sitios que son puntos ciegos para tu organización es importante. Antes pensábamos que las cosas ocurrirían en 20 años, pero están pasando mucho más rápido", añade.

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