Pasar al contenido principal

Sin camareros, ni cartas, ni descargarse una app: la solución de una startup para llevar la comanda automáticamente a cocina sin contacto

Retiran las terrazas de la Plaza Mayor de Madrid por el coronavirus.
Retiran las terrazas de la Plaza Mayor de Madrid por el coronavirus. Reuters/Sergio Pérez
  • Let's Order es una solución que permite pedir en bares y restaurantes con un código QR que abre la carta en la pantalla del móvil, sin necesidad de registrarse o descargar una app. La comanda se imprime directamente en el interior del establecimiento. 
  • Con la reapertura de los establecimientos tras el COVID-19, la startup ha aumentado su demanda y se prepara para poder hacer frente a las nuevas peticiones. 
  • El CEO de Let's Order dice que la situación actual es una oportunidad para penetrar en el sector de la hostelería dado que, "ha habido un cambio de mentalidad obligatorio" y que, lejos de evangelizar sobre su solución, los bares empiezan a tomar la iniciativa. 
  • La carta aparece actualizada en cada franja horaria, dependiendo del momento en el que se lea el QR, de modo que aparezcan las opciones de desayuno, menú del día o solo los productos habituales. 
  • Descubre más historias en Business Insider España.

En primavera, encontrar sito en una terraza no siempre es fácil. Y una vez se consigue la codiciada mesa, tampoco es sencillo pedir una ronda. Es un panorama conocido por todos: una muchedumbre impaciente y un camarero desbordado.

La reapertura de la hostelería es inminente. El sector se prepara, aunque en esta ocasión, de una forma diferente. Bares y restaurantes afrontan la vuelta a la nueva normalidad, dos meses de confinamiento después y tras las nuevas medidas orientadas a evitar los contagios en los establecimientos. 

¿Cómo mantener la distancia de seguridad y facilitar el proceso? La startup Let's Order trae una solución vía código QR. 

Su fundador, Iñaki Román, explica que la idea surgió hace dos años, después de quedar a tomar unas cervezas con unos amigos y tras "vivir la típica situación en pleno verano, con muchas terrazas, muchas mesas y el personal saturado y, aunque levantes la mano, no te ve". Así que pensaron en una solución para esas "eternas esperas" y una modernización del servicio. 

Leer más: Así será la desescalada de la hostelería: las terrazas podrán abrir con restricciones de aforo en la primera fase

Solo se necesita un código QR, pegado en las mesas, en los servilleteros o en la barra, según decida cada establecimiento. La cámara del móvil lee la pegatina y la carta aparece en la pantalla. Se hace la comanda desde el smartphone y esta se imprime automáticamente en cocina o en el terminal del camarero.

Se elimina la carta física y se reduce el contacto. No es necesario ser atendido para pedir. 

Este sistema facilita la reapertura de las terrazas. El CEO y cofundador de Let's Order, Iñaki Román, cree que es díficil penetrar en el sector HORECA —hoteles, restaurantes y cafeterías—, aunque el coronavirus ha supuesto un "cambio de mentalidad obligatorio". "Al ser un sector tradicional, costaba ver el potencial de este tipo de soluciones. Pero ahora, han cambiado las reglas del juego y, lejos de que tengas que ir a vender o a explicar tu valor añadido, te vienen a preguntar", cuenta. 

Hacer la comanda sin camareros, ni cartas, ni descargarse una app: la solución de una startup para afrontar la nueva normalidad en bares y restaurantes.
El CEO de Let's Order, Iñaki Román.

Let's Order

Según datos de la empresa, los pedidos realizados a través de smartphone y aplicaciones móviles generarán un negocio de más de 35.000 millones de euros y representarán casi el 11% de todas las ventas de restaurantes de servicio rápido en 2020. 

Leer más: Comer entre mamparas, controles de temperatura y menús en el móvil: las ideas que un hostelero está poniendo en marcha en su restaurante para la reapertura

"Entendemos que no todo el mundo está viendo ahora las soluciones para abrir, sino que están trabajando en cómo hacer que el negocio sea rentable con la reducción de aforo", ha dicho Román a Business Insider.

El negocio de esta startup estaba despegando antes del brote del COVID-19. Se encontraban en varias rondas de contactos con nuevos clientes y en negociaciones para implantar su solución. De momento, su sistema está en marcha en 6 establecimientos de Madrid y Barcelona. En La Manola, La Cacharrería y en La Guapa Gastroseducción en la capital; y en la ciudad condal en el Restaurante Comacasa, en el Restaurante Montana y en Restaurante Bushido. 

La empresa tuvo que frenar los procesos en los que estaban inmersos, aunque han retomado las negociaciones de cara a la reapertura. Gracias a la visibilidad que ha dado el coronavirus a este tipo de soluciones, "han mejorado las previsiones que tenían hace unos meses y la situación ha cambiado para bien", dice Román, quien cree que el contexto favorece "sin duda" su negocio. 

El CEO de la firma estima, como mínimo, que su negocio se triplique, ya que su startup no lleva mucho tiempo en el mercado. Por eso, "el impacto es muy grande". Solo en la última semana han recibido peticiones de 10 establecimientos. Y, desde que se anunciaran las medidas de reapertura del sector, se han multiplicado por 7 las visitas de su web. 

Let's Order, la startup con la que pedir en bares y restaurantes con cualquier móvil y sin contacto con el camarero, facilita la nueva normalidad en la reapertura del sector
Let's Order, la startup para pedir la comanda y pagar, sin mediación del camarero, a través de un código QR.

Let's Order

Detrás de Let's Order, además de Iñaki Román, también está Pere Llovera, que se encarga del negocio en Barcelona. La consultora especializada en el diseño de apps a medida, Q2BStudio, también tiene participación en la startup. De hecho, fueron ellos quienes se encargaron de la programación del sistema y, entonces, decidieron participar en la sociedad. 

Cómo funciona este sistema para pedir la comanda sin apps ni contacto

Además de que los clientes puedan pedir desde sus móviles, incluso antes de que el camarero pueda acercarse a su mesa, la carta se muestra actualizada en cada pantalla en función de cuando se realice la lectura del código QR. Es decir, si es la hora de los desayunos o hay menú del día, esas opciones aparecerán, pero, si han pasado esos horarios, el código mostrará únicamente la carta habitual.  

"El QR te da mucha versatilidad porque puedes ponerlo donde quieras. Además, permite cambiar los precios de la carta, introducir nuevos productos o modificar las fotos. Es algo que hace fácilmente cada establecimiento, sin depender de nosotros", cuenta Román. 

Leer más: Qué va a pasar con las vacaciones de verano: playas, piscinas y chiringuitos en peligro por el coronavirus

"Solo con solicitar los productos desde el móvil, la comanda se imprime automáticamente dentro del establecimiento y llega directa al personal", destaca.

"Lo que teníamos clarísimo es que no podemos obligar a alguien a que se baje una aplicación porque lo que queríamos trasladar es la sensación de sentarse en una mesa y pedir, sin la obligación de bajar una app, registrarse, meter los datos... porque si solo pido una cerveza, quiero que me facilites el proceso de pedir, pero no necesitas saber mi nombre ni mis datos", destaca el co-fundador de Let's Order.

Esta solución también permite pagar desde el móvil. No hay que solicitar la cuenta, lo que mejora las recomendaciones de pago actuales. El personal del establecimiento comprueba, también con su código QR y en su pantalla, si la mesa ha pagado. 

Una solución para casi todo tipo de restaurantes

Román piensa que su sistema no puede aplicarse en cualquier establecimiento. "Entendemos que hay muchos restaurantes en los que un valor añadido es el servicio, cómo te explican la carta, los productos... Pero, en muchos otros, el acto de pedir la comanda o traer la cuenta, no aporta valor al cliente". 

En bares y terrazas grandes, de varios pisos o para los que están saturados se "eliminan los puntos de pérdida de tiempo" y los camareros se dedican a resolver dudas o a servir los pedidos, en vez de "ir de un lado para otro", lo que permite optimizar el servicio tras varios turnos de comidas. "El cliente lo que demanda muchas veces es agilidad y rapidez", sostiene Román. 

También es una alternativa para restaurantes en zonas turísticas o costeras, dado que el código identifica el idioma con el que está configurado el móvil y ofrece la carta en el mismo. 

un estudio afirma que el aire acondicionado podría favorecer el contagio por coronavirus
Clientes en un restaurante en el centro de Toronto, Canadá, el 28 de enero de 2020. Carlos Osorio/ Reuters

El CEO de Let's Order cree que su solución es un extra, que no tiene por qué estar en todas las mesas o simplemente no tiene que usarse siempre. Proporciona un servicio diferente, idóneo para reducir los contactos, aunque siempre se puede seguir optando por el método tradicional. "No es obligatorio. Es un valor añadido para quien quiera", afirma.

Let's Order ha recibido muchas peticiones a raíz del COVID-19. "De aquí a las próximas semanas habrá un repunte de soluciones de este tipo", asegura su fundador. El equipo está trabajando para poder dar respuesta a esa demanda y se plantean nuevas contrataciones. Y, si su negocio sigue desarrollándose, también contemplan lanzar una ronda de financiación. 

"Igual vamos a necesitar ayuda. Quizás es el momento oportuno", sugiere Román sobre la posibilidad de abrir la empresa a financiación externa. 

El código QR, una tecnología de fácil adopción

"Es como un e-commerce —explica Román—, te aparecen todos los productos de la carta y los vas seleccionando, como si compras en Amazon, es un proceso que yo creo que todo el mundo tiene interiorizado". 

El CEO de Let's Order cree que después del "boom" que tuvieron los códigos QR y su posterior olvido, han vuelto a usarse en muchos ámbitos, como el de la movilidad, por ejemplo, para las reservas de carsharing. Una de sus ventajas es que no requiere la descarga de una app.

Los establecimientos tampoco necesitan invertir en hardware, ni hacer instalaciones específicas, ni costosas. Este sistema se adapta al terminal punto de venta (TPV), a las impresoras y a los dispositivos que tenga el restaurante. "No queremos cambiar la forma en la que ya se trabaja", dice Román. 

Leer más: El negocio del reparto de comida a domicilio cambia sus protocolos de entrega para minimizar los riesgos de contagio por el coronavirus

Además, la mayoría de móviles tienen ya integrado un lector QR, sin necesidad de una aplicación compatible o de las que anteriormente incluían publicidad. 

Román cree que la implantación de esta tecnología en bares y restaurantes de España se encuentra todavía en una fase embrionaria, mientras que estos sistemas tienen más penetración en Europa o EEUU.

Y además