Los españoles están cansados de su trabajo: récord histórico de trabajadores que dimiten

Dimisión en el trabajo

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Foto del redactor Inma Benedito
  • Nunca en la historia se habían producido tantas dimisiones como ahora. Pero, ¿cómo pueden estar en máximos en un país con 2,7 millones de parados?
  • Según los expertos, este fenómeno podría explicarse por una cuestión coyuntural: simplemente, la economía va bien. Pero también puede haber otra causa estructural: los empleados están cambiando su manera de ver el trabajo.

Cada vez hay más trabajadores que dejan su empleo. La gran renuncia avanza sin límites en España, al menos por el momento. Ni la inflación, ni las amenazas de recesión, ni las subidas de tipos han logrado frenar la oleada de dimisiones de trabajadores en los últimos meses.

En 2023 fueron 2,75 millones de empleados los que renunciaron a sus puestos, según los datos del Observatorio Trimestral del Mercado laboral elaborado por Fedea y BBVA Research a partir de la información de bajas voluntarias de afiliados a la Seguridad Social publicadas por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. 

Nunca en la historia se habían producido tantas dimisiones. Pero es que en 2022, un año antes, ya había pasado lo mismo. Pero, un momento... ¿Cómo pueden estar en máximos las dimisiones en un país con 2,7 millones de parados?

Es la misma tendencia que sacudió el mercado laboral de Estados Unidos tras la pandemia, a la que bautizaron como la gran resignación, y que se tradujo en 50 millones de estadounidenses dejando su empleo en 2021. Aun así, conviene poner los datos en perspectiva. 

"Observamos que tanto la búsqueda de otros empleos por parte de los trabajadores ocupados como las bajas por dimisiones o abandono voluntario en las afiliaciones a la Seguridad Social han crecido en años recientes", avisan desde Fedea.

Que el fenómeno de la Gran renuncia estallara en EEUU, con un paro en mínimos históricos, puede preocupar, pero se entiende. Lo curioso es que esto ocurra también en España, con una tasa de paro que roza el 12%.

Cuando saltaron las alarmas, en abril de 2022, un informe de Hays avisaba de que más de la mitad de los españoles estaban desmotivados en su trabajo, pero no lo dejaban. Ese mes dimitieron más trabajadores que nunca en España, y 2022 pasó a la historia como el año de la gran renuncia, con 2,6 millones de empleados renunciando a sus puestos de trabajo en España.

"Quiero mandar un mensaje de tranquilidad. En España no hay un problema de renuncia", aseguraba la entonces vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, a mediados de mayo de 2022. 

Hoy 2 años después, los datos continúan revelando mes tras mes máximos históricos en el número de trabajadores que dimiten. En 2023, las dimisiones aumentaron un 5%, marcando un nuevo récord y dejando claro que, si bien los datos de dimisiones de España están años luz de parecerse a los de EEUU, está claro que hay un cambio de tendencia. 

Una socorrista en una piscina

¿Qué está pasando? ¿Un mercado laboral boyante o un cambio de chip?

Según los expertos, este fenómeno podría explicarse por una cuestión coyuntural derivada del ciclo económico (cuando la economía va bien, hay más trabajadores dispuestos a dejar su empleo por algo mejor); pero también puede haber otra causa estructural: los empleados están cambiando su manera de ver el trabajo.

"El repunte en los datos de dimisiones tiene mucho que ver con el ciclo económico: cuando las cosas van bien, estos fenómenos se incrementan", explica María Romero, socia directora de Analistas Financiaros Internacionales (Afi). En EEUU, por ejemplo, se está frenando ahora.

Presentarse en el despacho del jefe con una carta de dimisión porque aspiras a algo mejor suena muy bien, pero no es fácil. Sin alternativa laboral, una ventana de oportunidad rápidamente cobra el aspecto de un precipicio. Otra cosa diferente es cuando el mercado laboral va como un tiro.

"El hecho más destacable es la explosión de los abandonos voluntarios de trabajadores con contratos indefinidos que se han multiplicado por 4 entre 2021 y 2023 y superan ya los abandonos de los afiliados con contratos temporales", añaden desde Fedea.

Abril de 2022 fue el primer mes del año en el que saltó la alarma de las renuncias. Casualmente, ese mismo mes España rompía la barrera de los 20 millones de afiliados a la Seguridad Social por primera vez en la historia. 

"Cuando las cosas van mal, la gente se agarra a su puesto de trabajo, pero en épocas expansivas se produce un fuerte repunte de renuncias, porque hay menor riesgo de quedarse en paro", coincide Marta Martínez-Matute, doctora en Economía y profesora del Departamento de Análisis Económico de la Universidad Autónoma de Madrid.

Una mujer se marcha feliz de la oficina

Lo cierto es que si nos aferramos al argumento del ciclo económico, ni siquiera en 2007, en plena euforia económica por la burbuja inmobiliaria, hubo tantas dimisiones como ahora.

En 2007, coincidiendo con la mayor época de expansión de la economía y el mercado laboral de España, el número de dimisiones y bajas voluntarias alcanzó un pico histórico con más de 43.194 casos de baja. Pero en 2008, con la crisis, esa cifra empezó a caer.

Eso significa que este repunte, al ser mucho mayor, podría estar reflejando algo más: un cambio de chip en la mentalidad de los trabajadores y en su forma de concebir el trabajo. 

"Cada vez más se busca un mayor bienestar en el trabajo, la posibilidad de teletrabajar, de salir más temprano... esto es algo que se percibe entre las nuevas generaciones, y puede suponer un cambio estructural. Ahora mismo no es algo tajante, pero podría calar mucho más en el futuro", añade Romero.

El fenómeno de las dimisiones, de hecho, ha venido acompañado por otros en la misma tónica, como un récord histórico de absentismo o en los puestos de trabajo sin cubrir.

"La pandemia ha hecho reflexionar a la gente sobre el trabajo que tienen y qué es lo que valoran en el trabajo, y están tomando decisiones", añade Christopher Dottie, director general de la consultora Hays España y vicepresidente de la Cámara de Comercio Británica.

Este cambio de mentalidad fue precisamente el detonante de la gran renuncia en EEUU, según señala Marta Bengoa, catedrática de Economía Internacional en la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY) y vicepresidenta ejecutiva de la Asociación de Comercio Internacional y Finanzas de EEUU: 

"En EEUU la mentalidad emprendedora, la tolerancia al riesgo y las oportunidades de trabajo han provocado que muchos trabajadores se plantearan su estilo de vida durante el pico de la pandemia (centrado en el trabajo, con largas horas, pocas vacaciones, alta productividad, mayor estrés...) y decidieran cambiarlo".

El problema, según aclaran desde Fedea, es que en España la mayoría de estas dimisiones no viene acompañada del acceso rápido a otro empleo: el 60% de las bajas por abandono voluntario no da lugar a la incorporación a un nuevo empleo en menos de 2 meses".

Es más, la mayoría de los empleos conseguidos después de abandonos voluntarios no suponen una mejoría: sólo el 27% de los empleos que se consiguen después de una renuncia tienen un grupo de cotización mayor que el empleo que se abandonó.

Por lo pronto, ni el estallido de la guerra en Ucrania, ni la escalada inflacionaria, ni los tambores de recesión parecen haber frenado la creación de empleo, ni tampoco la salida de trabajadores del mercado laboral. Aunque todo podría cambiar si la cosa se tuerce...

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