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Los test masivos del coronavirus no son una vía realista para levantar el confinamiento, según alerta una biotecnológica italiana

Prueba rápida de anticuerpos IgM e IgG de coronavirus.
Prueba rápida de anticuerpos IgM e IgG de coronavirus. REUTERS/Lucy Nicholson
  • Algunos países como Corea del Sur y Hong Kong han masificado las pruebas del coronavirus para evitar el confinamiento nacional.
  • Carlo Rosa, CEO de DiaSorin —una multinacional italiana de biotecnología que vende pruebas de diagnóstico y anticuerpos de COVID-19— explica en el Financial Times que esta opción no es realista. 
  • La empresa, que produce medio millón de pruebas del coronavirus SARS-CoV-2 y anticuerpos cada mes, ha incrementado su capitalización de mercado en más de un tercio hasta los 8.900 millones de euros, a pesar de disminuir un 80% su actividad de diagnóstico rutinaria.
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Dentro de los planes de desescalada de España, y muchos otros países que empiezan a levantar las restricciones, se valoran las pruebas masivas del nuevo coronavirus SARS-CoV-2, que provoca la enfermedad conocida como COVID-19.

Pero esta masificación de pruebas podría no ser un enfoque realista para justificar el fin del confinamiento o conceptos como "la inmunidad del rebaño", según detalla Carlo Rosa, CEO de DiaSorin, a Financial Times.

Por lo que también quedarían truncados los planes de entrega de pasaportes de inmunidad. Sobre todo, porque se desconoce cuán inmune es un paciente recuperado de COVID-19 aunque la mayoría de los contagiados desarrollen anticuerpos.

"Las pruebas actuales están vinculadas a tecnologías moleculares complicadas y costosas... Y la demanda es mucho mayor que la oferta", reconoce. "La inmunidad masiva es una fantasía".

Una de las razones que podría explicar por qué Corea del Sur, a pesar de haber implementado pruebas masivas sin bloqueo nacional para detectarlo y contener la propagación, esté intentando extender el distanciamiento social a la vida cotidiana. Y que lleva a formular otras cuestiones relacionadas con la duración de la inmunidad y la presencia de diferentes tipos de anticuerpos.

"Los resultados podrían estar sesgados en función de cuándo se hace la prueba un individuo en el curso de su enfermedad", apunta también Ania Wajnberg, directora de pruebas clínicas de anticuerpos del Hospital Monte Sinaí de Nueva York.

Leer más: La diferencia entre los test PCR, de anticuerpos y antígenos para el coronavirus: ¿quién debe hacérselos y para qué sirven?

DiaSorin es una empresa multinacional italiana de biotecnología que produce y comercializa en Estados Unidos, Europa y China test de diagnóstico y anticuerpos del nuevo coronavirus.

Algo que ha hecho que la capitalización de mercado de la compañía haya crecido más de un tercio —hasta los 8.900 millones de euros, según explica el Financial Times— aunque su actividad rutinaria de diagnósticos cayese en un 80%.

Y, aunque distribuya más de medio millón de pruebas de diagnóstico de COVID-19 desde su centro en California, y millones de pruebas de anticuerpos cada mes, cree que la masificación de test como una vía de vuelta a la normalidad sólo sería posible con los test rápidos. Algo en lo que ya están trabajando.

"Sería más fácil de usar y producir en cientos de millones de muestras. El desafío es hacerlo tan preciso como [las pruebas existentes] pero basado en una tecnología simple", explica Rosa a FT.

Leer más: La investigadora responsable de uno de los test de anticuerpos más precisos del mercado explica cuándo debe hacerse la prueba y cómo entender los resultados

Otras biotecnológicas como Mologic Ltd han enviado también para validación sus test low cost de detección rápida del coronavirus.

Aunque su investigación está especialmente orientada a suplir la ausencia de recursos de países necesitados, donde no es posible masificar test PCR que requiere personal especializado y equipos de alta cualificación —a lo que Rosa atribuye el encarecimiento de la prueba.

Hasta ahora, España había anunciado la realización de test a una muestra aleatoria de 60.000 personas, a través de un estudio en colaboración con el Instituto Nacional de Estadística y que dirigirá la responsable del Instituto de Salud Carlos III, Raquel Yotti. Dicha muestra es más que para conocer la expansión del coronavirus en España, según declaraba el ministro de Sanidad, Salvador Illa. No obstante, no serían pruebas masivas, si no una aproximación a la población infectada para planificar la desescalada.

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