11 gráficos impactantes que muestran cómo el coronavirus ha golpeado la economía española

Un mural sobre el coronavirus en España

REUTERS/Sergio Perez

  • El PIB español registró en 2020 su caída más abrupta desde la Guerra Civil. La pandemia paró la economía por los confinamientos y las restricciones de movimiento arrastrando al turismo y al comercio a mínimos. 
  • El consumo, el transporte o la industria se vieron golpeados por la pandemia sufriendo caídas abruptas que se han ido recuperando conforme avanzaba el año. 
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2020 será recordado como el año de la pandemia del COVID 19. La terrible situación sanitaria derivó en una crisis económica por una parada casi total de la economía por los confinamientos estrictos de la primera ola y que ha seguido a ralentí con las nuevas restricciones que se han ido tomando tras el verano con la llegada de la segunda y la tercera ola. 

España ha visto cómo los récords turísticos caían en picado en un momento de cierre de fronteras, la restauración cerraba y abría, el comercio bajaba y la industria se frenaba. 

En un país donde el sector servicios era la locomotora de la economía y el empleo, la pandemia ha sido un golpe en el corazón. Solo las ayudas del Gobierno, los créditos avalados por el ICO y las moratorias a empresas, autónomos o familias han servido para amortiguar el impacto

El COVID-19 ha cambiado la evolución normal de la economía, ha roto las gráficas de tendencias y ha derribado cualquier previsión de los departamentos de análisis. En 2020, la economía española vivió la mayor caída desde la Guerra Civil, con un retroceso del 11%. En la eurozona, el PIB cayó un 6,8%, una cifra que supera con creces el 4,9% de la Gran Recesión de 2009. 

Ahora, la duda es si 2021 será el año de la recuperación. La amenaza de las empresas zombis, de los créditos impagados, del final de las moratorias y las dudas sobre cómo evolucionarán sectores como el turismo son ahora parte del camino. La llegada de las vacunas y la velocidad de inmunizar a la población marcarán hasta cuándo continúa la crisis. 

Este reportaje está elaborado con información de Adrián Francisco Varela, Alba Asenjo, Alberto R. Aguiar, Andrea Gómez Bobillo, Marta Godoy y Marta Garijo

El PIB se desplomó un 11% en 2020, aunque durante el estado de alarma llegó a hundirse un 21,6%

Evolución interanual del PIB español entre 2010 y finales de 2020

Instituto Nacional de Estadística

La evolución del PIB ha sido uno de los principales indicadores con los que seguir el impacto del coronavirus en la economía. Así, al cierre del primer trimestre, el PIB español comenzó a acusar los efectos de la pandemia, con una caída interanual del 4,2% y del 5,2% en comparación con los 3 meses anteriores, a pesar de que el estado de alarma solo afectó a los últimos 14 días de ese periodo.

En cambio, entre abril y junio se evidenció el efecto negativo de las caídas de la actividad económica y del consumo, provocadas por las medidas de prevención de los contagios. De este modo, el segundo trimestre se cerró con un desplome interanual del 21,6%, marcando la mayor contracción del PIB español de toda la serie histórica y arrastrando al país a la recesión técnica.

Sin embargo, España saldría de la recesión en el tercer trimestre, en el que el PIB creció un 16,4% respecto al trimestre anterior, lo que ayudó a moderar la caída interanual de la economía española hasta un 9,03%, 12 puntos porcentuales menos que en el trimestre precedente. Esa tasa se mantendría casi sin cambios en los últimos 3 meses del año, cerrando 2020 con una contracción anual del 11% del PIB, la más alta de la Unión Europea y su peor registro desde la Guerra Civil.

El mercado laboral cerró 2020 con 527.000 parados más, aunque recuperó a final de año el 55% del empleo perdido por el coronavirus 

Evolución anual del paro en España entre 2018 y 2020

Instituto Nacional de Estadística

El aumento del desempleo ha sido otro de los efectos más visibles del coronavirus, a pesar de las medidas puestas en marcha por el Gobierno para contener la destrucción de empleo durante la pandemia, como los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) y la flexibilización de las prestaciones de cese de actividad para autónomos.

España cerró el año pasado con 527.900 desempleados más, un 16,5% más que el año anterior, y con 622.000 ocupados menos, alcanzando sus peores datos anuales desde 2012, según la última Encuesta de Población Activa (EPA), el indicador más empleado para medir la evolución del empleo en España, aunque no incluya a los más de 700.000 trabajadores que continúan en ERTE.

Sin embargo, el Ministerio de Economía aseguraba tras la publicación de la EPA que la creación de 737.100 empleos en la segunda mitad del año "permitió recuperar el 55% del empleo perdido durante la primera parte de 2020", lo que ha supuesto que el mercado laboral español acabase el año con el mismo número de ocupados con los que contaba en el segundo trimestre de 2018.

De hecho, en el segundo trimestre de 2020, en el que se registró un aumento del desempleo del 4,25%, la ocupación se desplomó en más de 1 millón de trabajadores respecto al periodo entre enero y marzo, su peor registro desde 2011. Así, la destrucción de empleo durante ese trimestre se situó en un 7,5%, según datos de Eurostat, lo que colocó a España como el país de la UE que más puestos de trabajo perdió en la primera mitad del año.

La actividad de la industria se frenó en abril a niveles de 2008 y su recuperación se ha frenado en enero

Evolución del PMI manufacturero español entre 2008 y 2021

IHS Markit

Además del comercio, el turismo o la hostelería, la industria ha sido uno de los sectores más perjudicados por el coronavirus. Así, a la pérdida de peso que ha experimentado en la economía española durante los últimos años, se suma la caída de la actividad que ha provocado la pandemia, especialmente durante la pasada primavera, lo que provocó una importante destrucción de empleo.

La actividad industrial española llegó a desplomarse en abril hasta niveles de 2008 por el impacto del coronavirus, según el índice PMI manufacturero de IHS Markit. Este indicador sufrió ese mes su mayor retroceso de la serie histórica, al pasar de 45,7 puntos en marzo a 30,8 en abril, aunque se mantuvo por encima de los mínimos históricos de actividad manufacturera que se registraron en 2009.

Tras el desplome de abril, la actividad industrial sufrió un rápido rebote que le llevó a situarse en junio a solo un punto de los 50 que marcan la diferencia entre la expansión y la contracción económica, aunque las cifras de Markit de actividad manufacturera española han vuelto a situarse por debajo de esa cota en enero debido al impacto de la tormenta Filomena y las restricciones de actividad durante la pandemia "tanto en la producción como en la demanda" industrial.

Una moratoria frenó las quiebras de empresas durante 2020, aunque los concursos de acreedores se dispararon en el último trimestre

Evolución del número de deudores sometidos a concursos de acreedores entre 2016 y 2020

Instituto Nacional de Estadística

Al igual que en el mercado laboral, el impacto del coronavirus también ha hecho mella en la viabilidad de las empresas. Sin embargo, las últimas cifras del INE refleja que el número de concursos de acreedores se ha reducido en 2020, tanto entre las empresas, con un 14,4% menos de quiebras que en 2019, como en total, con un 13,6% menos de familias o compañías en concurso por sus deudas.

De los 6.718 deudores concursados en 2020, 4.097 eran empresas, lo que supone que el año pasado quebraron unas 600 empresas menos que en 2019, un factor que se atribuye a la moratoria concursal que el Gobierno aprobó en marzo y prorrogó en noviembre dentro de su plan de medidas de apoyo a la liquidez y la solvencia de autónomos y empresas y cuya vigencia finaliza el 14 de marzo.

Esta medida implica la suspensión de la obligación de los deudores de solicitar concurso de acreedores voluntario y la del juez de admitir a trámite los concursos reclamados por los propios acreedores, lo que ha frenado el inicio de estos procesos durante gran parte de 2020, aunque durante el cuarto trimestre los concursos se han disparado un 34,8%, con 1.383 procedimientos, casi un tercio del total del año y su mayor cifra desde 2015. 

La tasa de ahorro de los hogares se disparó hasta el 22,5% de la renta disponible por el "ahorro forzoso"  en el confinamiento 

Tasa de ahorro hogares

Funcas

El think tank económico Funcas eligió la tasa de ahorro como dato del año. Este indicador se disparó en el segundo trimestre de 2020 a un nivel récord, incluso por encima del registrado en la anterior crisis. Entre abril y junio, la tasa de ahorro de los hogares alcanzó el 22,5% de la renta disponible eliminando los efectos estacionales y de calendario, según los datos del INE. 

Antes de la actual crisis, el máximo se había situado en el 12,1%, que se registró en el segundo trimestre de 2009, y el valor medio desde 1999 hasta 2019 había sido del 8,2%. Tras el pico, en el tercer trimestre el indicador se suavizó hasta el 15,1%. 

Mª Jesús Fernández, economista senior de Funcas, explicaba que esto se debió a que "el ahorro del segundo trimestre de este año fue, fundamentalmente, un ahorro forzoso, resultado de la imposibilidad material de consumir debido al confinamiento y al cierre de numerosas actividades económicas, no de una decisión deliberada de los ciudadanos de contener su gasto". 

En ese momento la mayor parte todavía mantenía el puesto de trabajo  y los ingresos, lo que explica el aumento sin precedentes del ahorro. 

El uso de tarjetas y la retirada de efectivo se desplomó en el confinamiento, para luego recuperarse de forma desigual

Gráfico del uso de tarjetas y de retirada en efectivo.

BBVA Research

El cierre prácticamente total de marzo se ha reflejado en el uso de las tarjetas tanto para las compras como para las retiradas de efectivo. Este gráfico de BBVA Research muestra la tendencia que han seguido ambos indicadores. 

Por un lado, el uso de las tarjetas en el comercio tanto electrónico como físico se desplomó con el estado de alarma. Sin embargo, conforme se fue alargando el confinamiento el gasto online empezó a remontar, mientras que el físico no llega a los niveles del año previo hasta el verano de 2020. Las restricciones posteriores, el aumento del desempleo y la incertidumbre marcan los meses de final de año. 

En el caso de las retiradas de efectivo en cajeros, el confinamiento arrastró este indicador que no se ha recuperado en todo 2020. La pandemia ha sido un nuevo dinamizador del uso de las tarjetas frente el efectivo. 

Las ventas de comercio minorista se desplomaron un 7,1% en 2020, al tiempo que el canal online vivió un auge sin precedentes

Estadística INE para el comercio minorista

INE

La pandemia también cambió nuestros hábitos de compra. En términos generales, durante el 2020 se produjo un desplome de las ventas del comercio minorista del 7,1% , de acuerdo a los últimos a las últimas cifras publicadas por el INE. Esto supone hablar de la mayor caída del sector desde el año 2012.

En esta debacle de cifras, solo el sector de la alimentación salió indemne. En el conjunto del año, incrementó sus ventas en un 0,3%, respecto a 2019. No sucedió lo mismo con el resto de productos donde se produjeron caídas mayúsculas: un 27,6% en equipo personal y un 18,8% en estaciones de servicio. Algo menor fue la bajada de productos del hogar, solo un 2,4% menos. 

No obstante, el confinamiento el confinamientos y las restricciones de movimiento empujaron al comercio online, que si bien ya gozaba de una tendencia al alza, esta se vio más pronunciada durante la pandemia. Así, en junio de 2020, la cifra de ventas por este canal fue un 71,2% superior a la registrada en el periodo en 2019, aunque un 2% menor a la del mes anterior, como consecuencia de la apertura de comercios. 

Adiós a los récords del turismo: el gasto de los visitantes internacionales en la economía española se derrumbó un 78,5%

Gasto acumulado España

INE

La crisis sanitaria del coronavirus y las restricciones internacionales de viaje asestaron un golpe sin precedentes al turismo español en 2020. El gasto de los visitantes procedentes de fuera de nuestras fronteras se derrumbó en 72.172 millones de euros, tras un año marcado por la falta de turistas de Reino Unido (caída del 82,4%) y de Alemania (un 78,4% menos que en 2019), los dos principales emisores de visitantes a España.

Los turistas extranjeros desembolsaron apenas 19.740 millones de euros en España a lo largo del año. Esto supone un 78,5% menos que lo recaudado en 2019, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Estos resultados económicos son el reflejo de una caída histórica en la llegada de turistas internacionales. En 2020, entraron en España apenas 18,9 millones de visitantes de fuera del país, lo que representa un descenso del 77,3% con respecto al año anterior, la cifra más baja desde 1969.

El turismo perdió todo el empleo generado desde 2016

Gráfico del empleo turístico

Stadista

El impacto de la pandemia de coronavirus en el sector turístico tuvo una clara víctima: el empleo.

En los 4 años anteriores a la pandemia, el sector acumulaba cifras récord, pero este enero, las cifras de afiliados a la Seguridad Social vinculados a actividades turísticas se desplomaron un 14% en términos interanuales, hasta los 2.006.400 trabajadores. 

Esta caída hace retroceder a los niveles de 2016 y rompe con la tendencia al alza que venía encadenándose desde 2014.

En el conjunto del 2020, el número de trabajadores afiliados en alta laboral (asalariados y autónomos) en actividades relacionadas con el sector fue de alrededor de 2,22 millones (2,47 millones en 2019 y 2,19 millones en 2016). La cifra podría haber sido incluso peor de no ser por los ERTE a los que se acogieron tantas empresas para sobrevivir.

El desplome también se ha visto reflejado en el peso del sector en el total de afiliados a la economía española, que ha pasado del 12,5% al 10,7% en tan solo un año, según las cifras de Turespaña (organismo dependiente del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo).

El transporte de viajeros cayó en picado y ahora busca lentamente recuperarse

INE transporte de viajeros
INE

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, mientras que en febrero de 2020 se desplazaron casi medio millón de personas, el confinamiento domiciliario llevó a que en abril solo lo hicieran unas 36.000 personas, y las cifras no se han recuperado un año después de que arrancase la pandemia, independientemente del medio de transporte.

Los españoles han aparcado sus viajes previstos, el teletrabajo sigue siendo la norma para muchos y la ausencia de turistas ha afectado directamente al negocio de las empresas del sector, que siguen sin saber cuándo terminará la sangría de clientes. 

En diciembre de 2020, último mes del que se tienen datos, utilizaron el transporte público un 40,8% menos de pasajeros que en el mismo mes del año anterior, recoge también el INE, y por ahora la Comunidad de Madrid cree que no se verán las cifras de usuarios previas a la pandemia hasta 2023.

La pandemia disparó el teletrabajo: en la segunda mitad del año un 36% de los encuestados por el INE teletrabajaba

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Todavía no existen datos consistentes sobre cómo la pandemia de COVID-19 ha disparado el teletrabajo en España. Quizá lo más aproximado es el último informe del Indicador de Confianza Empresarial que ha publicado el Instituto Nacional de Estadística. En concreto, sobre su módulo de opinión sobre el impacto del COVID-19 que salió a la luz en enero de este año y recoge datos recabados durante todo el pasado 2020.

Este informe se ha elaborado con cuestionarios a 7.000 establecimientos y una tasa de respuesta superior al 70%. Así, salen cifras insólitas, como que más del 30% de las plantillas de los establecimientos consultados ya teletrabajaban antes del decreto de estado de alarma del 14 de marzo de 2020, cuyo número se disparó por encima del 46% y se mantuvo por encima del 37% durante la segunda mitad del año pasado, ya sin estado de alarma.

Donde más se hizo notar esa ausencia de teletrabajo fue precisamente en el sector de transporte y hostelería, pero según los datos del INE, las empresas consultadas rebajaron la inserción de esta modalidad de empleo en remoto después de que la primera ola de la pandemia terminase.

Cabe esperar que en la próxima entrega de la Encuesta de Población Activa se refleje cómo se ha disparado el teletrabajo durante la pandemia. En 2019 solo el 4,8% de los empleados practicaba esta modalidad "normalmente", y el 3,5% ocasionalmente, según destacó entonces el INE.

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