En 6 meses, la inversión en startups españolas ya ha duplicado la del 2020: 2 fondos, una startup protagonista de una gran ronda y otra de un 'exit' evalúan las causas y qué pasará después

Una mujer con los brazos en alto, mientras billetes de dinero vuelan sobre ella.

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  • El ecosistema español de startups ha superado los 2.000 millones de euros en rondas de financiación en la primera mitad de 2021, duplicando el resultado de todo 2020.
  • Representantes de una de las compañías que ha levantado una gran ronda, Capchase, de uno de los exits más relevantes, Deporvillage, y de dos de los fondos de inversión más activos evalúan la situación del ecosistema para Business Insider España.
  • "Las rondas de entre 20 y 50 millones van a ser cada vez más habituales, y nos dejarán de extrañar las de 100 millones y mayores", asegura Antonio Giménez de Córdoba, socio de Seaya Ventures.
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El ecosistema tecnológico español sigue batiendo récords en cuanto a la obtención de financiación: en la primera mitad del 2021 las startups españolas superaron los 2.000 millones de euros de inversión, duplicando los datos de todo el año 2020. En total, las compañías emergentes españolas han recaudado en estos 6 meses 2.146 millones de euros, según los datos recopilados por el Observatorio de Startups de la Fundación Innovación Bankinter, frente a los 1.106 millones de euros del 2020 completo. El incremento interanual es del 400%, según la misma fuente. Según el portal especializado Dealroom la cifra es aún mayor, de 2.200 millones.

Lo que en el primer trimestre parecía un efecto derivado de las operaciones de cuatro compañías muy destacadas del sector, como Glovo, Idealista, Jobandtalent y Wallapop; todas ellas protagonistas de megarrondas en una como Glovo y Wallapop o en varias operaciones como Jobandtalent y podría parecer una excepción derivada de que se habían unido en el tiempo operaciones de empresas muy particulares de las que no hay muchas en el mercado español, no ha sido exactamente así. Los expertos que apuntaban a que el camino iba a seguir acertaron.

Al margen de la operación de Glovo, que ocurrió el 1 de abril, con lo que sus 450 millones de euros se desplazan al segundo trimestre, otras muchas compañías españolas han levantado grandes rondas de financiación entre abril y junio. La startup de gestión de viajes de negocios Travelperk anunció a finales de abril una ronda de 160 millones de dólares (132 millones de euros) encabezada por el fondo británico Greyhound Capital, inversor de Revolut o N26. Una gran apuesta por la recuperación del sector de los viajes de negocio tras la pandemia.

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A principios de junio la startup hispanoestadounidense Capchase, una fintech especializada en adelantar financiación a otras compañías emergentes con un modelo de ingresos recurrentes, levantó 125 millones de dólares (103 millones de euros) de la mano de varios fondos de inversión. En abril la compañía de origen barcelonés Userzoom, especializada en experiencia de usuario, levantó 100 millones de dólares (85 millones de euros). 

Semanas después la empresa fundada en Barcelona de material de ortodoncias invisibles Impress levantó 41 millones. La fintech Belvo obtuvo 35 millones de euros en junio para expandirse a Latinoamérica, y la educativa Lingokids levantó 33 millones de euros para consolidar su crecimiento internacional, catapultado por la pandemia. Y también han levantado fondos Heura o Cooltra, entre otras muchas.

Y no solo estamos hablando de rondas de inversión. También se han producido movimientos en la otra parte de la cadena del emprendimiento: desinversiones o exits como fruto de ventas de compañías. Aparte de la hispanoestadounidense Returnly, especializada en gestionar casos de devoluciones de comercio electrónico y comprada por Affirm a cambio de 300 millones de dólares (280 millones de euros); el grupo británico JD Sports ha comprado el 80% del comercio electrónico Deporvillage por unos 140 millones de euros a través de su filial ISRG; y la empresa escandinava Visma se ha hecho con la plataforma de gestión para pequeñas empresas española Holded, a cambio de 120 millones de euros

Capchase y el "momento dulce" para la financiación de startups

Entre los protagonistas de este segundo trimestre está la compañía hispanoestadounidense Capchase, fundada por 3 españoles (Miguel Fernández, Luis Basagoiti e Ignacio Moreno) y el checo Przemek Gotfryd. Su propuesta de negocio es ofrecer financiación a startups con un modelo de negocio recurrente, a la que adelantan el importe de sus ventas futuras. "Lo que hacemos es traer al presente sus ingresos futuros, entendemos sus flujos de caja para ayudarles a traer esos ingresos al presente. Así pueden invertir las ventas en crecimiento", explica uno de sus cofundadores, Ignacio Moreno, a Business Insider España.

Surgida en plena pandemia, con 3 de sus cofundadores procedentes de otra compañía española, Geoblink, su equipo técnico está repartido entre Madrid, Barcelona, Londres, Ámsterdam y la República Checa. Pero su negocio está, muy mayoritariamente —entre el 85% y el 90%— en Estados Unidos. De hecho, tienen una sede social en Estados Unidos y otra en España, algo que Moreno considera que va a ser cada vez más habitual en startups españolas con aspiraciones en el mercado estadounidense. "Hacer compañías en Delaware es muy fácil, y lo bueno de Estados Unidos es que es un gran mercado unificado, atacarlo es más sencillo que el mercado europeo", asegura el ejecutivo.

En menos de un año han conseguido 390 millones de dólares para financiar a unas 400 startups en Estados Unidos, una financiación que fundamentalmente surge de fondos especializados en deuda, para los que funcionan como un vehículo especializado en préstamos alternativos.  "Hemos crecido muy rápido en este año, más de lo esperado. Ahora queremos expandir el producto a Europa, empezando por España y Reino Unido, y ofreciendo productos financieros y no financieros", explica Moreno sobre esta última ronda de 125 millones de dólares (100 millones de euros), liderada por QED Investors.

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Bajo su punto de vista, el momento actual es "muy dulce" para la financiación de startups. "Hay mucho dinero flotando, los fondos de capital riesgo no dejan de operar, tienen que colocar su dinero porque tienen que responder ante sus inversores", considera el cofundador de Capchase, que cree que la pandemia ha acelerado la creación de empresas. 

"Cuando no tienes otra opción que montar una compañía en remoto, se agilizan mucho las cosas, y se puede unir gente que no se juntaría si existiese una restricción geográfica. Nosotros cuando empezamos uno estaba en Singapur, dos en Boston y uno en Madrid", analiza Moreno, que considera que en el caso de las empresas que se dedican a crear herramientas informáticas para compañías la pandemia ha sido "un viento de cola, un momento propicio para que salgan productos interesantes".

Deporvillage, vender manteniendo la independencia

Fundadores de Deporvillage

Deporvillage

Si las rondas son importantes, los exits revelan cuándo una compañía ha alcanzado el grado de madurez suficiente para que un tercero decida comprar su negocio, total o parcialmente. Este ha sido el caso de Deporvillage, un comercio electrónico deportivo que facturó 117 millones de euros en 2020, y del que la compañía británica JD Sports, a través de Iberian Sports Retail Group, ha comprado el 80% del capital.

En el caso de la compañía de Manresa (Barcelona), estaban buscando nuevos socios y varios motivos les empujaban a vender. "Somos una empresa participada por fondos de capital riesgo y su trabajo es entrar y salir, estamos en un momento de madurez, con un plan estratégico de llegar a 500 millones de euros en 2024, y era un buen momento para un cambio de socios", explica su consejero delegado, Xavier Pladellorens, a Business Insider España.

Para Deporvillage, integrarse en ISRG, que tiene entre sus marcas no solo JD Sports, sino también Sprinter y Sport Zone en Portugal, tenía sentido por varios motivos: son cadenas de tiendas físicas que les complementan como operador digital, sus marcas son más generalistas y de moda, lo que combina bien con su apuesta por productos más específicos, la exposición internacional, y la tendencia a la concentración en el sector, para lo que es útil formar parte de "un grupo sólido" como JD, que al mismo tiempo les ofrecía independencia. "Deporvillage seguirá funcionando independientemente como una marca más del grupo, mantenemos la independencia, la gestión y la marca", asegura.

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Bajo su punto de vista, es un error poner en marcha compañías con el mero objetivo de levantar dinero o vender a un tercero. "Hay empresas, que yo llamo de laboratorio, con un objetivo muy claro de vender y dar el pelotazo. Esto es peligroso, porque pueden salir algunas bien, pero otras no. Yo creo que una empresa tiene que crearse para ganar dinero, dar trabajo a la gente y solucionar una necesidad. Montar empresas para venderlas no lo veo", reflexiona.

"Lo que sí veo es que para crecer rápido las empresas tienen que estar soportadas por capital riesgo, y eso está bien porque es un acelerador. Nosotros no estaríamos aquí si no hubiéramos hecho rondas con capital riesgo", añade.

En búsqueda de una rentabilidad cada vez más difícil de encontrar

El equipo de Seaya Ventures

Seaya Ventures

Bajo el punto de vista de los fondos de inversión, la afluencia creciente de financiación al ecosistema tecnológico español se debe también a un efecto macro: cada vez hay menos alternativas de inversión que ofrezcan rendimiento. "No es algo de este periodo postpandemia sino de los últimos 2 ó 3 años, en el que los tipos de interés están muy bajos y en las alternativas de inversión disponibles es muy difícil obtener rentabilidad", explica a Business Insider España Ramón Blanco, consejero delegado y cofundador del fondo Bewater Funds y cofundador de Indexa Capital.

Los tipos de interés bajo, la poca rentabilidad de activos tradicionales como bonos estatales o empresariales, el "incierto" momento de la inversión inmobiliaria, especialmente en los alquileres a empresas, provoca que cada vez más inversores giren la cabeza a las startups. "Por primera vez hay mucho inversor institucional, planes de pensiones, aseguradoras, que empiezan a mirar a activos ilíquidos con interés, y entre ellos están las startups. Esto se junta con que la tecnología es un vector de crecimiento y rentabilidad a largo plazo, algo que es ya muy evidente", argumenta el ejecutivo de este fondo que ha invertido en compañías como Mailtrack, We Are Knitters, Wetaca o Zacatrus.

Antonio Giménez de Córdoba, socio del fondo Seaya Ventures añade a la liquidez otros elementos: la aceleración de la digitalización provocada por la pandemia, y un ecosistema cada vez más maduro con mejores compañías para invertir. "Estamos empezando a ver los resultados de algo que venía cocinándose hace tiempo, con compañías cada vez mejores, y los casos de éxito atraen otros", apunta en conversación con Business Insider España.

La empresa española de cargadores de coches eléctricos Wallbox saldrá a la Bolsa de Nueva York mediante una SPAC, una operación con la que espera obtener 330 millones de dólares

Para el socio de Seaya la velocidad con la que las compañías evolucionan su negocio es cada vez mayor, y eso provoca que las rondas de financiación se produzcan más rápido. "Está acelerándose todo mucho porque el negocio responde. Nunca hay una ronda de financiación si no hay un negocio detrás que esté respondiendo. Y cada vez los ciclos se acortan más", observa.

Ramón Blanco, CEO y Co-Fundador de Bewater Funds.
Ramón Blanco, CEO y Co-Fundador de Bewater Funds.
Bewater Funds

El fondo español —que está en proceso de cerrar su tercer vehículo, que ya supera los 127 millones de euros y podría alcanzar un tamaño máximo de 150 millones— ha sido testigo de una de las operaciones más destacadas de una startup española en este segundo trimestre: el acuerdo de la compañía barcelonesa de cargadores para coches eléctricos Wallbox para salir a la Bolsa de Nueva York a través de una SPAC (sociedad de inversión para una adquisición) con Kensington Capital Partners. La compañía resultante estará valorada en 1.500 millones de dólares, un nuevo unicornio español.

"Ha sido un trabajo espectacular por parte del equipo de Wallbox, dadas las condiciones del mercado han tenido mucho apetito por parte de inversores, han acabado yéndose con Kensington que tiene un track record espectacular", valora Giménez, que considera "un hito" esta operación, la primera SPAC española y una de las primeras europeas.

¿Y ahora qué?

Prácticamente todos los protagonistas de este reportaje consideran que el ritmo va a seguir: no solo por el apetito inversor y la dificultad de encontrar oportunidades de rentabilidad, sino porque los proyectos son mejores. "Una megarronda no sé, pero las rondas de entre 20 y 50 millones van a ser cada vez más habituales, y nos dejarán de extrañar las de 100 millones y mayores", señala Giménez de Córdoba, de Seaya.

A esta circunstancia se une que muchas compañías de capital riesgo españolas han levantado fondos en los últimos meses, particularmente a finales de 2020, por lo que tienen un mandato de invertir ese dinero en compañías prometedoras. 

"En cierta manera los fondos están obligados a invertir, porque están gestionando un dinero que captan para invertir y tienen unos años para hacerlo. Hay que buscar buenos proyectos y apostar por ellos, pero la máquina está engrasada" apunta Xavier Pladellorens, de Deporvillage, que reivindica a muchas compañías que no están en los titulares, pero llevan años con un negocio consolidado, como Tradeinn, que es un competidor directo de su empresa, o PC Componentes. "Se han creado para crecer, ganar dinero, dar trabajo y solucionar una necesidad", remata el emprendedor, que también constata el creciente interés de fondos internacionales, especialmente en rondas "de cierta cantidad".

Para Ramón Blanco, de BeWater Funds, la "tendencia de fondo" empuja en una dirección positiva para el sector. "Va a seguir levantándose dinero, va a seguir entrando dinero en el ecosistema y va a seguir habiendo desinversiones, y esto va a seguir yendo así hasta que haya un cambio de ciclo económico, o una subida de tipos en EEUU"

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Al mismo tiempo, para Ignacio Moreno, de Capchase, que cada vez haya compañías españolas con ambiciones cada vez más globales y clientes internacionales provoca que busquen valoraciones más altas, porque tienen fondos internacionales capaces de pagarlas.

"En España los proyectos solían ser copycats hiperlocales, y no puedes hacer grandes rondas con eso porque el mercado del que partes es pequeño o muy local. Ahora tenemos proyectos más internacionales que pueden ir a EEUU. Y si tú eres un fondo español y quieres invertir en una startup española que va a EEUU tienes que pagar al nivel de Estados Unidos", argumenta el emprendedor, que considera que hay cada vez más startups españolas que empiezan a entrar en "fases dulces de financiación" como series A y B. "Ojalá sea así y veamos más rondas en los próximos meses", finaliza.

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