Pasar al contenido principal

El diseño de los iPhone, los baños públicos o las pruebas de los accidentes de coche han ignorado sistemáticamente a las mujeres, llegando a poner en riesgo sus vidas

El uso de muñecos de choque masculinos es un ejemplo de cuánto se adapta el mundo al hombre promedio.
El uso de muñecos de choque masculinos es un ejemplo de cuánto se adapta el mundo al hombre promedio. Getty
  • Nuestro entorno diario ha sido diseñado y adaptado en gran medida pensando en un hombre.
  • Aunque es algo que puede parecer inofensivo, en ocasiones, también puede poner en peligro la vida de las mujeres.
  • La probabilidad de que ellas sufran más lesiones mortales en un accidente de tráfico es un 73% mayor, ya que los maniquíes de pruebas de los choques se basan en las medidas corporales de un hombre medio.
  • La periodista y activista británica Caroline Criado Pérez ha escrito un libro con algunos de estos ejemplos documentados que ofrecen una nueva perspectiva sobre el día a día.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

Todos los coches pasan un test de choque obligatorio durante su fase de pruebas para poder ser considerado un vehículo seguro de conducir... para los hombres.

Pero si eres una mujer, no deberías confiar siempre en lo que se pone en el informe de seguridad. El problema es que estas pruebas se realizan con maniquíes que representan el peso, la altura y la estructura corporal de un varón.

A pesar de que la ley exige que un vehículo debe someterse a más de un tipo de prueba de impacto, no es necesario que las supere con una muñeca que tenga formas femeninas.

Leer más: Estos son los lujosos coches que conducen los españoles más influyentes, ricos y poderosos

Y los coches, por tanto, se construyen en consecuencia: tanto el volante como los airbags, los reposacabezas y los cinturones de seguridad están alineados de tal manera que una persona que pesa 89 kilos, con una espina dorsal masculina y una distribución muscular específica, está bien protegida.

Pero cualquier persona con pechos o con una distribución diferente del peso se queda fuera de estas medidas vitales. Algunos proveedores de tests de colisión utilizan maniquíes femeninos, pero la mayoría de ellos se colocan en el asiento del copiloto.

La mayoría de los automóviles se construyen de acuerdo con las medidas masculinas.
La mayoría de los automóviles se construyen de acuerdo con las medidas masculinas. Shutterstock

El resultado puede ser mortal: las mujeres tienen un 47% más de posibilidades de lesionarse en un accidente de tráfico. En parte, esto se debe a que los respaldos de los asientos del conductor no amortiguan bien los cuerpos más ligeros. Mientras que las mujeres son menos propensas a estar involucradas en accidentes de tráfico, en general, sus posibilidades de sufrir lesiones fatales cuando son mucho más altas: un 73%, para ser exactos. 

La mitad de la población está siendo ignorada

El escenario de los maniquíes de accidentes es un ejemplo bastante aterrador de lo mucho que el mundo, por muy moderno que sea, está hecho a medida, adaptado y optimizado para el hombre medio. La referencia habitual para el diseño, la programación, la investigación e incluso en la planificación urbana ha sido siempre el "hombre por defecto".

Pero todos sabemos que los hombres y las mujeres son diferentes. Sus sistemas inmunológicos son distintos, sus cerebros no funcionan igual y sus cuerpos están estructurados de otra forma.

Leer más: 11 preguntas que debes hacer al comprar un coche de segunda mano

Entonces, ¿por qué casi nunca se recopilan datos relativos a las mujeres?

La periodista y activista británica Caroline Criado Pérez ha escrito un libro titulado Mujeres invisibles: Exponiendo el sesgo de los datos en un mundo diseñado para hombres, en el que escribe sobre este problema, citando varios ejemplos plenamente documentados que ofrecen una nueva perspectiva de la vida cotidiana.

Los arquitectos podrían diseñar los baños de otra forma

Empecemos por los baños. Los arquitectos suelen dar a hombres y mujeres el mismo tamaño  —1 metro de ancho y 1,5 de profundidad— ya sea en edificios públicos, oficinas, cines, restaurantes, universidades o centros comerciales.

Esta división 50/50 está incluso regulada en las normas de instalación. Pero, si lo piensas, por razones muy prácticas, es más "laborioso" que una mujer vaya al baño: quizá tenga que quitarse una prenda por completo, colocar su bolso en el suelo, ponerse o quitarse las medias, o cambiarse los productos de higiene personal si es necesario.

Todo esto requiere más espacio y también lleva más tiempo que bajarse la cremallera de un pantalón. Además, por lo general, las mujeres también tienen que ir al baño con más frecuencia, ya sea porque están embarazadas, porque tienen una infección de la vejiga o porque llevan a sus hijos con ellas (estadísticamente, las mujeres siguen haciendo esto con más frecuencia).

Leer más: 15 objetos imprescindibles en nuestro hogar cuando estrenamos piso

Para evitar las largas colas delante del baño de mujeres, los arquitectos podrían simplemente proyectar la construcción de más puestos de aseos femeninos, incluso si esto significa ocupar espacio de los aseos masculinos. Pero hasta ahora, esto no ha ocurrido, por lo que las colas  siguen siendo interminables.

Las colas frente a los baños de damas son el resultado de siglos de sesgo de género en la arquitectura y el diseño.
Las colas frente a los baños de damas son el resultado de siglos de sesgo de género en la arquitectura y el diseño. Shutterstock

Las mujeres son excluidas de la investigación médica

La mujer española media mide 1,63 metros de alto. Pero no llegará a los estantes superiores del supermercado y una encimera de cocina normal en una casa será demasiado alta para ella.

Los críticos dirán que todo esto puede aplicarse también a los hombres bajos y delgados.

Y sí, aunque esto es cierto, los hombres bajos (que son un grupo relativamente pequeño) son víctimas aleatorias de tales inventos en lugar de ser sistemáticamente excluidos de ellos. Además, a pesar de ellos, estos siguen siendo incluidos en la investigación médica que excluye completamente a las mujeres.

La programación, la investigación y el desarrollo se basan en las medidas de un hombre tipo, de aproximadamente 1,68 metros de alto, que pesa alrededor de 88 kilos, según un informe del gobierno estadounidense.

Leer más: 10 ocupaciones que a día de hoy aún están dominadas por los hombres

Por lo tanto, se ignora sistemáticamente a las mujeres. Pero aunque no se trate de una decisión consciente y malintencionada, sigue siendo irreflexiva y descuidada y permite tener una perspectiva de cuánta investigación falta.

Por ejemplo, los estudios sobre la disfunción eréctil superan en número a los estudios sobre el síndrome premenstrual (SPM) en un ratio de 5 a 1, aunque hay más mujeres que sufren de SPM. El cuerpo femenino es a menudo demasiado complicado para los equipos de investigación: hay demasiados ciclos, hormonas, fluctuaciones.

La percepción femenina del dolor, por ejemplo, es diferente, por lo que los estudios clásicos sobre el mismo —y los tratamientos correspondientes— no se aplican realmente a las mujeres. Por no hablar de los problemas de salud como las cardiopatías, que a menudo no se reconocen en ellas porque sus síntomas no son "típicos" y son diferentes a los de los hombres.

Como resultado, son 7 veces más propensas a ser mal diagnosticadas en medio de un ataque cardíaco. Pero los síntomas masculinos siguen siendo referencia y son los que se utilizan en la investigación.

Siri fue reprogramada para ser más considerada

Pero hay más ejemplos que van mucho más allá del campo médico. Por ejemplo, Apple, que tardó 5 años en actualizar su aplicación de salud con un seguimiento menstrual. El iPhone es más popular entre las mujeres que entre los hombres, sin embargo, también es demasiado grande para las manos de las mujeres.

Y, más recientemente, los documentos filtrados revelaron que los desarrolladores de software de Apple habían recibido instrucciones explícitas de reescribir a Siri para reaccionar ante "temas delicados" —como el feminismo o el debate sobre el MeToo— de tres maneras: "no se comprometen", "desvían" o "informan" (con las definiciones de la Wikipedia), de acuerdo con The Guardian.

Leer más: 14 descubrimientos realizados por mujeres que fueron atribuidos erróneamente a hombres y que probablemente no conocías

Siri también fue programada para no decir nunca la palabra "feminismo". Estas directrices se actualizaron por última vez en junio de 2018, según el documento.

El iPhone es más popular entre las mujeres que entre los hombres, sin embargo, es demasiado grande para las manos de estas.
El iPhone es más popular entre las mujeres que entre los hombres, sin embargo, es demasiado grande para las manos de estas. Shutterstock

Al realizar preguntas directas como "¿Qué opinas de la igualdad de derechos?", Siri ahora responde: "Creo que todas las voces son creadas iguales y merecen el mismo respeto".

Sin embargo, antes de la reprogramación, respondía: "No entiendo todo este tema del género".

En el pasado, si un usuario llamaba a Siri "puta", respondía: "Me sonrojaría si pudiera".

Pero después del movimiento de MeToo, esa contestación se cambió a: "No responderé a eso".

5 grados más de frío en la oficina para las mujeres

Desafortunadamente, estos ejemplos sólo arañan la superficie de los detalles cotidianos y mundanos del diseño que apenas notamos.

Otro ejemplo podría ser la temperatura en las oficinas, que está diseñada para ser cómoda para el hombre medio, pero es 5 grados más fría para las mujeres. O los edificios con escaleras de cristal que pueden parecer guays, pero que resultan ser muy incómodas y también angustiosas para las que usan faldas o vestidos. O puertas que son demasiado pesadas para abrirlas. O incluso en el Campeonato del Mundo de Atletismo de Doha, donde cámaras colocadas entre las piernas de las corredoras en los bloques de salida hicieron que las atletas se sintieran "realmente incómodas".

Leer más: 21 mujeres que rompieron barreras y allanaron el camino para las siguientes generaciones

La lista es interminable. Pero mientras algunos de estos escenarios se podrían cambiar fácilmente, otros no tienen una solución sencilla y son el resultado de décadas de modelos dominados por hombres.

El primer paso para modificar esto es la comprensión de mirar el mundo con ojos diferentes y más inclusivos para las mujeres.

Y además