Cuenta atrás para el cierre de la venta de Glovo a Delivery Hero: cómo será la nueva etapa para Óscar Pierre y la marca española

Óscar Pierre, CEO y cofundador de Glovo.
Óscar Pierre, CEO y cofundador de Glovo.

El 4 de julio de 1776, Estados Unidos rompía con la corona británica y proclamaba su independencia después de una larga y cruenta guerra. 246 años más tarde, otro 4 de julio pero en España, Glovo pasará a formar parte del gigante alemán Delivery Hero. 

Ese día, la catalana ha convocado a su centenar de accionistas a una junta general en la que se conocerán los cambios en el consejo de la compañía y que servirá para certificar la absorción, como adelantó La Información.

Atrás quedan 6 turbulentos meses desde el anuncio de la compra, que se comunicó a escasos minutos del replicar de las campanadas de Año Nuevo, y tras la cual, la empresa catalana fundada por Óscar Pierre y Sacha Michaud en 2014, lograba una valoración de 2.300 millones de euros y pasaba a formar parte de uno de los gigantes del sector de reparto de comida.

Sin embargo, este primer semestre de 2022 ha sido muy agitado en muchos niveles y la situación macroeconómica ha cambiado en gran medida. 

En bolsa, el valor de Delivery Hero se ha ido desinflando a medida que los ecos de una probable recesión económica aumentan y la inflación sigue disparada en todo el planeta, impulsada por la guerra en Ucrania. Este jueves la acción de la alemana cotizaba a unos 34 euros por título; en enero, cuando se llevó a cabo la operación, la acción estaba en 98 euros. 

Este descalabro sobre el parqué de Delivery Hero no es una situación exclusiva de la empresa germana: el sector del reparto de comida a domicilio al completo está hundido en bolsa y el resto de empresas tecnológicas también suman meses de fuertes caídas a un lado y otro del Atlántico.

Situación del sector del delivery en bolsa durante los últimos 12 meses. Just Eat en amarillo, Delivery Hero en azul oscuro, DoorDash en azul cian, y Deliveroo en naranja.

Los inversores han empezado a cortar el grifo de la financiación y han forzado al gigante alemán a, por primera vez en una década, dar un golpe de timón y empezar a hablar de rentabilidad.

De hecho, Niklas Östberg —CEO de la compañía— ha compartido con sus subordinados un plan interno llamado 'Project Smart' que consiste en una guía de la nueva estrategia de la empresa en su camino a los números negros, junto con diferentes consejos de cara al futuro.

La presentación de resultados del pasado mes de abril ya adelantaba que su negocio de plataforma sería rentable a finales de este año, y que el grupo entero saldría de la zona roja en 2023. Glovo, por su parte, cerró 2021 con unas pérdidas de 474 millones de euros y ya ha anticipado para este año otros 330 millones de números rojos.

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Los reguladores, por su parte, ya han dado luz verde a la operación. En febrero, la CNMC autorizó sin problemas la absorción de Glovo: "La adquisición no modifica significativamente la estructura de los mercados afectados y únicamente se produce un cambio en la titularidad del control de Glovo (donde Delivery Hero ya era accionista)".

Finalmente, la Comisión Europea no ha tenido que pronunciarse, y se han cumplido los plazos previstos para materializar el acuerdo alcanzado en navidad. Tanto Delivery Hero como Glovo operan en mercados diferentes, por lo que no existe riesgo de solapamiento. 

Todo parecía ir sobre ruedas, pero la "operación del año del sector" se encontró con un escollo en el camino.

Riders de Glovo esperan para realizar sus pedidos.

Con 'riders' autónomos no hay operación

El Ministerio de Trabajo y Economía Social, liderado por Yolanda Díaz, intervino ante la Junta de Inversiones Exteriores —un órgano adscrito a la Dirección General de Política Comercial e Inversiones Exteriores que regula este tipo de operaciones— para poner una única condición: que la empresa catalana cumpliera con la ley rider.

Esta cuestión ha levantado mucha polémica desde la entrada en vigor de la nueva normativa laboral el pasado mes de agosto. Cada empresa de reparto optó por un modelo distinto, como hemos contado en Business Insider España anteriormente, y si bien la mayoría se adaptaron, solo Glovo apostó por seguir operando con repartidores autónomos.

La catalana llevó a cabo una serie de modificaciones en su sistema de asignación de pedidos para esquivar la laboralidad que la ley presume, pero tanto asociaciones de repartidores como sindicatos e incluso las empresas competidoras del sector han denunciado en repetidas ocasiones que Glovo no cumple con la ley.

Además, la empresa de reparto amarilla llevó a cabo recientemente otra vuelta de tuerca más en su huida hacia delante y cambió las condiciones de facturación a los restaurantes, como publicó en exclusiva El Confidencial.

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Ahora, son los propios riders los que facturan directamente al restaurante y no la empresa de reparto, lo que podría suponer serios problemas a los comercios porque la relación laboral pasaría a ser entre ellos y los repartidores, mientras que Glovo se desmarcaría de la ecuación.

Esta medida levantó al sector hostelero y sembró la preocupación. La patronal Hostelería de España lanzó un comunicado alertando de la confusión que este cambio generaba en los restaurantes y el malestar del sector con Glovo. 

Sin embargo, todo este embrollo se iba a solucionar rápido.

Delivery Hero se ha comprometido con el Ministerio de Trabajo

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz.

Según fuentes del Gobierno consultadas por Business Insider España, el 19 de mayo se celebró la reunión de la Junta de Inversiones Exteriores para abordar la operación de Glovo y el gigante alemán, pero la decisión a favor finalmente se retrasó hasta que Delivery Hero se comprometiera a respetar la normativa laboral sobre los repartidores.

El nuevo dueño de Glovo formalizó entonces por escrito una declaración responsable en la que se compromete a cumplir con la ley rider una vez tome el control de la catalana. Tras esa carta, el regulador aceptó la absorción.

Ahora falta por ver cómo Glovo se va a adaptar a dicha ley. Si contratará directamente a todos sus repartidores —actualmente trabajan para Glovo en España entre 9.000 y 10.000 riders—, o si optará, en cambio, por el uso de terceras empresas para subcontratar a sus trabajadores como han hecho Uber Eats y Just Eat

La compañía naranja es la única que ha contratado a parte de su plantilla. Actualmente, cuenta con 1.000 repartidores con contratos indefinidos, aunque no desglosa el número total de riders que reparten en su plataforma a través de terceras empresas.

Business Insider España se ha puesto en contacto tanto con Delivery Hero como con Glovo para conocer la manera exacta en la que va a cambiar su modelo laboral. La compañía alemana ha respondido lo siguiente: "Como empresa global, Delivery Hero siempre da prioridad al pleno cumplimiento de las leyes y reglamentos locales en todos los mercados en los que operamos".

"Los riders son un pilar fundamental de nuestro negocio. Su realidad y sus preocupaciones son importantes para nosotros y nos las tomamos muy en serio", ha añadido sin dar más detalles. Un portavoz de Glovo no ha respondido a la solicitud de Business Insider España para realizar comentarios sobre este tema.

En una reciente entrevista en el podcast EU Startups, Sacha Michaud, cofundador de Glovo, quien en el pasado había sido un gran defensor del modelo autónomo y la narrativa de "riders jóvenes sonrientes en bicicleta repartiendo en sus ratos libres", parecía virar su discurso y abrazaba la nueva regulación que Bruselas está preparando y que mantiene una línea similar a la ley rider en España.

Así encaja Glovo en Delivery Hero

La huella geográfica de Glovo complementa a los mercados donde está presente Delivery Hero: en total cubrirán un ámbito geográfico que cubre una población de 2.200 millones de personas, de los que 700 millones caen bajo el paraguas de Glovo.

Glovo seguirá siendo Glovo, por lo menos durante los próximos 4 años.

Una de las patas del acuerdo alcanzado es que Glovo siga operando como marca independiente, una fórmula que Delivery Hero ya ha utilizado en el pasado con Foodpanda, su histórico rival en el mercado alemán que acabó absorbiendo en 2016.

Además, tanto Óscar Pierre como Sacha Michaud, fundadores en 2016 de Glovo y que poseen el 2,5% de la compañía, habrían firmado un acuerdo para blindar su posición por otros 4 años junto con el equipo directivo.

Ese acuerdo incluye 7,2 millones de acciones de Delivery Hero distribuidas en 4 años para Pierre y Michaud, y algunos altos directivos de la compañía catalana, que podrían canjear luego en el mercado. 

A día de hoy, esos títulos estarían valorados en más de 250 millones de euros. Hace 6 meses, durante la firma del acuerdo superaban los 500 millones.

Pierre: "No siento que tenga un jefe, lo tengo, y es superfácil"

Oscar Pierre, cofundador de Glovo.

Por primera vez desde que comenzara su andadura emprendedora, Pierre dejará de ser su propio jefe. Aunque ya en el pasado, como ha asegurado varias veces, hacía tiempo que había perdido el control de la compañía.

El pasado mes de marzo, el CEO de Glovo rompió su silencio durante el evento 4 Years From Now (4YFN), en la feria del Mobile World Congress, y aseguró estar muy contento bajo el paraguas del gigante alemán.

"Seguimos nuestro camino con más independencia que antes. No siento que tenga un jefe, lo tengo, y es superfácil. Antes tenía un jefe llamado board [en alusión al consejo de administración] que era peor porque no estaban alineados", comentó.

"Con Niklas es más fácil, somos como amigos, tenemos las mismas ambiciones y estrategia. Aunque sea difícil de creer, Delivery Hero tiene un modelo de operaciones similar al nuestro", añadió. La relación entre Pierre y Niklas Östberg comenzó a fraguarse en 2018, cuando la alemana invirtió por primera vez en Glovo, hasta convertirse finalmente en su socio mayoritario.

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Primeras elecciones sindicales en Glovo

En mayo, los trabajadores de los supermercados exprés de Glovo en Barcelona votaron por primera vez para formar un comité de empresa. Estos empleados sí que han podido organizarse sindicalmente porque fueron contratados directamente por la empresa con la entrada en vigor de la ley rider. 

Este hecho es importante no solo porque los trabajadores de la empresa de reparto podrán negociar con Glovo para conseguir mejoras en sus condiciones de trabajo, sino porque abre la puerta a conocer las entrañas del algoritmo que utiliza la compañía.

Esto último viene recogido en la propia ley rider, pero había pasado bastante desapercibido. La norma también prevé la obligatoriedad de que las empresas informen a representantes de los trabajadores sobre qué algoritmos emplean sobre sus plantillas.

Por lo que a partir de ahora, los empleados de Glovo podrán conocer cómo se toman las decisiones sobre su trabajo, cuáles son los criterios y parámetros que se utilizan para evaluar sus tareas, y si esos algoritmos pueden tener algún tipo de sesgo.

El propio Ministerio de Trabajo presentaba una herramienta hace unas semanas, puesta a disposición de los representantes de los trabajadores, para poder recabar esa información.

El futuro para Glovo y el sector

Actualmente el delivery no vive su mejor momento. La vuelta a la normalidad, el encarecimiento de la cesta de la compra, los precios de los hidrocarburos, la energía, la elevada inflación... todos estos factores afectan a la demanda de este tipo de servicios, que ha caído en los últimos meses.

En los próximos meses se esperan más turbulencias todavía. En el sector de los envíos ultrarrápidos, donde operan tanto Glovo como Delivery Hero, se ha vivido una auténtica escabechina durante 2021 y la primera mitad de 2022.  

El pasado mes de mayo, Getir y Gorillas llevaban a cabo fuertes recortes de plantilla. Los despidos en las empresas tecnológicas están siendo la tónica general en el último año. En el 'Project Smart' de Delivery Hero citado anteriormente, se hace hincapié en evitar los despidos a toda costa. De hecho, en el caso concreto de Glovo todavía mantiene centenares de vacantes ofertados en su página web.

La batalla y el futuro del sector pasa ahora por las manos de los 4 grandes operadores. Just Eat, DoorDash, Deliveroo y Delivery Hero. La cultura del "crecer a toda costa" ha quedado aparcada, ahora tienen que encontrar la manera de hacer rentable un modelo de negocio que ha sobrevivido durante 10 años gracias a los grandes fondos de capital riesgo.

La periodista de Business Insider Linette Lopez, recoge en este artículo la mentalidad que ha imperado en el sector tecnológico durante la pasada década y que se resume en este párrafo que comparte el testimonio de un emprendedor vinculado a la aceleradora Y Combinator.

"En su mundo siempre ha estado mal visto hablar de las métricas financieras de una empresa tecnológica. Es como preguntar a una mujer si está embarazada, o preguntar a un neoyorquino dónde está el Empire State Building. Demuestra que no eres de Silicon Valley y que no entiendes cómo se mide el valor allí".

A Delivery Hero, Glovo y compañía les toca ahora hablar de las cosas verdaderamente importantes.

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